HUMANIDAD Y COSMOS es un programa que trata de traerle a usted eso que siempre se preguntó y nunca tuvo la oportunidad de escuchar… Hechos históricos ocultados, fenómenos insólitos, creencias, mitos y leyendas, arqueología proscripta, seres extraños, energías prohibidas, noticias curiosas, científicos censurados, el misterio de los objetos voladores no identificados, profecías y vaticinios, sociedades secretas, ecología, enigmas y soluciones para vivir física y espiritualmente sanos.


lunes, 28 de mayo de 2012

DETERMINAN QUE UNA FLAUTA DE HUESO Y MARFIL TIENE 43.000 AÑOS DE ANTIGÜEDAD

El instrumento musical fue descubierto en una cueva del sur de Alemania en 2009.

Un grupo de investigadores que descubrió en una cueva del sur de Alemania una flauta hecha de huesos de aves y marfil de mamut aseguran que tiene entre 42 y 43 mil años de antigüedad.

El hallazgo, a su vez, presenta evidencias de una temprana ocupación de Europa por parte de los Homo Sapiens.

Esta flauta de 43.000 años hallada en
una cueva de Alemania es el instrumento
musical más antiguo del mundo.
Los investigadores hallaron la flauta en el 2009 y desde entonces trataron, mediante distintos exámenes, de dar con la fecha en la que fue construida, según consignó la agencia Europa Press.

El trabajo de investigación fue publicado en el Journal of Human Evolution, donde Nick Conard, uno de los autores, señaló que "los resultados ahora obtenidos son consistentes" y que "coinciden con una hipótesis que se hizo hace varios años de que el río Danubio fue un corredor fundamental para el movimiento de seres humanos e innovaciones tecnológicas hacia el centro de Europa, entre 40.000 y 45.000 años atrás".

Conard destacó que la cueva en la que fue encontrada la flauta, conocida como 'Geissenkloesterle', es uno de los lugares de la región en la que se han producido más hallazgos de adornos personales, arte figurativo, imaginería mítica e instrumentos musicales.

Los especialistas sostienen que la música hace 43.000 años pudo haber tenido implicaciones muy profundas: puede haber sido uno de los comportamientos clave para la especie humana y la ayudó a darle una ventaja sobre los Neandertales, de naturaleza más conservadora.

"La música era utilizada en muchos contextos sociales: posiblemente religiosos, posiblemente recreacionales. Muy parecido a como se usa la música hoy, en diferentes escenarios", agregó Conard, para quien las flautas son "el registro más antiguo de las innovaciones tecnológicas y artísticas" del período Auriñaciense.

Un equipo liderado por el profesor Tom Highman de la universidad de Oxford estableció las fechas en las mismas capas de suelo en que se encontraron las flautas en la cueva Geissenkloesterle, en las montañas Swabian Jura, de Alemania.

"Esta cultura también creó el ejemplo más antiguo conocido de arte que debe representar a una persona", señaló el especialista en referencia a una estatua que data de hace 35 mil años y que se encontró en la misma cueva en el año 2008.

Los investigadores también dicen que la evidencia de Geissenkloesterle sugiere que los humanos modernos entraron en la región del Danubio superior antes de una fase climática fría extrema, entre 39.000 y 40.000 años atrás. Previamente, los expertos habían argumentado que los humanos modernos emigraron hacia el Danubio inmediatamente después de esta fase.

Los seres humanos modernos durante el período Auriñaciense se encontraban en el centro de Europa, al menos entre 2.000 y 3.000 años antes de este deterioro climático, cuando enormes icebergs, nacidos de las capas de hielo del Atlántico norte, hicieron que las temperaturas descendieran drásticamente.

domingo, 27 de mayo de 2012

UN POLICÍA MATÓ DE SEIS TIROS A UN CANÍBAL EN MIAMI

El oficial tuvo que dispararle seis veces ya que no paraba de masticar a su víctima que estaba viva.

Un hombre permanece internado tras haber sido atacado por otro hombre, que a su vez fue ejecutado a tiros por un agente de policía en la autopista MacArthur de Miami, tras descubrirlo comiendo la cara de su víctima.

Todo comenzó cerca de las 14 horas del sábado 26 de mayo (hora local) en la autovía, cerca de la NE 13th Street. Una mujer vio a dos hombres peleando al costado de la autopista y llamó inmediatamente a la policía.

El caníbal quedó muerto al costado de la
autopista cerca del centro de la ciudad.
Según dijeron testigos al diario local Miami Herald, cuando el oficial acudió vio a un hombre desnudo atacando a otro hombre, al cual le estaba literalmente masticando la cabeza. El policía le dio la orden de alto y, al ver que el atacante no se detenía, le disparó al menos seis veces, ya que el agresor seguía masticando a pesar de los primeros balazos.

"En base a la información recibida, nuestro oficial de policía es un héroe y salvó una vida", dijo al periódico Javier Ortiz, vocero de la Orden Fraternal de Policía de Miami. El hombre agredido fue trasladado a un hospital con heridas críticas en el rostro.

La policía sospechó inicialmente que el atacante debía estar bajo los efectos psicóticos por consumo de cocaína. La droga induce a estados de locura y agresividad, de los cuales los afectados no recuerdan nada.

Los prontuarios del caníbal y de su víctima
El suceso ocurrió cerca de Biscayne Boulevard, en el centro de la ciudad, y las identidad del fallecido corresponde a Ruby Eugene, un hombre de raza negra de 31 años, que tiene un prontuario delictivo que incluye agresiones, además de tráfico y consumo de drogas.

A los 16 años lo arrestaron por golpear a otra persona, y desde entonces fue arrestado en 7 oportunidades. Además ha cometido innumerables delitos pero no fue condenado por ninguno.


Ruby Eugene, el caníbal, yace muerto al lado de
su víctima, a la que le comió el 75% del rostro.
Hace siete años, Eugene se casó Janney Ductant pero eso solo duró dos años cuando se divorció y se cree que desde entonces ha estado viviendo en las calles, durmiendo bajo los puentes y en las plazas.

Su estado de enajenación era tal que, aún luego de que el policía le hizo el primer disparo en la pierna, el caníbal apenas atinó a mirarlo de reojo, emitir un gruñido animal y seguir devorando a su víctima. Ni siquiera con el segundo y tercer disparo paró de masticar la cara del hombre que había atacado. El agente tuvo que meterle seis balazos para pararlo.

Tras esta traumática escena que tuvo que presenciar, el oficial necesitó tratamiento psiquiátrico.

La autopsia que le realizaron al caníbal reveló que tenía altas dosis de un nuevo estupefaciente llamado Ivory wave (ola de marfil, ola púrpura, vanilla sky o sales de baño) que proviene de Costa de Marfil, con efectos similares a los de la cocaína y anfetaminas y que está ganado gran popularidad.

Puede aspirarse por la nariz o ingerirse directamente por la boca. En Europa y en el Reino Unido está reemplazando a la mefedrona. Su consumo produce aceleración del ritmo cardíaco, dolor en el pecho, ansiedad y alucinaciones con brotes de psicosis paranoica.

Médicos consultados en Florida afirman que la mezcla de anfetaminas con un derivado artificial de la cocaína, elevan la temperatura del cuerpo y conducen al consumidor a desnudarse.

Respecto a la víctima, se trata del indigente Ronald Poppo, de 65 años, que se está recuperando en el hospital Jackson Memorial de Miami.

Poppo fue atacado por Eugene el sábado, y en el momento en que llegó el policía, el caníbal ya le había comido uno de sus glóbulos oculares, las orejas, parte de los pómulos y la nariz, dejando irreconocible al vagabundo que se encontraba inconsciente. La policía reveló que Poppo tenía casi el 75% de su rostro mordido por el caníbal.

La víctima, tiene un historial de casos menores entre 1970 y 2005, siendo arrestado varias veces por beber alcohol en la vía pública y mala conducta. Poppo vivía en las calles cerca del puente Mac Arthur que une la ciudad de Miami con Miami Beach.

sábado, 26 de mayo de 2012

EL INVITADO DEL MES DE MAYO: INGENIERO CARLOS HELGUERA PROPONE UN PROYECTO PARA ANALIZAR LAS ESTELAS QUÍMICAS

El viernes 25 de mayo del corriente año, durante la emisión Nº 316 del programa radial Contacto con la Creación por AM Libertad, en la frecuencia de 1090 KHz, co-conducido por Carlos Avellaneda, Alberto Seoane y Daniel Verón, estuvo como invitado el ingeniero Carlos Helguera, rosarino de 61 años, que se desempeñó en industrias muy conocidas de Rosario, como la Fábrica de Acoplados Montenegro Hnos., en la Fábrica Militar Fray Luis Beltrán, en Somisa, Acindar, Celulosa Argentina, Frigorífico Swift, Establecimiento Metalúrgico Universal, Laminfer, Navarro, entre otras industrias.
Chemtrails en la zona norte de la ciudad
de Buenos Aires, el 18 de abril de 2012.
Carlos Helguera fue uno de los vecinos autoconvocados que estuvo presente el 7 de mayo en la reunión con la Comisión de Salud del Concejo Deliberante. Al respecto, en este programa radial, fue consultado principalmente por el tema de los chemtrails o estelas químicas que están casi permanentemente sobre el cielo de Rosario. Sobre el tema, el ingeniero Helguera hizo una explicación sobre los motores de los aviones tradicionales para diferenciarlos de los que lanzan las sustancias químicas sobre nuestras cabezas.
El ingeniero Carlos Helguera
propone que el municipio de
Rosario tome muestras de
las estelas químicas para
saber su contenido.
“Todos los motores que se han creado para distintos fines, es decir, para mover medios de transportes terrestres, navales, aéreos, para máquinas, bombas, compresores, generadores y alternadores eléctricos, funcionan básicamente todos con el mismo principio, reciben determinada cantidad de energía térmica por unidad de tiempo y desarrollan una potencia mecánica. Puede ser en forma de un movimiento circular o desarrollar una fuerza a lo largo de una determinada distancia. De todos los motores conocidos hoy en día, han quedado el motor a pistones del que existen dos variantes, uno es el que funciona a chispa y el otro funciona con presión que es el motor diesel. En esas dos variantes hay motores de dos tiempos y de cuatro tiempos. Los otros motores que se siguen usando son los rotativos, llamados turbinas que también tienen dos variantes. Funcionan con una turbina que tiene un eje sobre el cual está montado un rotor con álabe, que actúa como compresor, aspira aire y ese aire comprimido pasa por una cámara de combustión donde se inyecta el combustible y la combustión se inicia con encendido eléctrico, con una chispa. Pero una vez que está caliente, no hace falta más mantener esa chispa y continúa encendido automáticamente. Entonces, todos los gases calientes que se generan en esa cámara de combustión pasan por un segundo rotor que actúa como motor. Ese tipo de turbinas tiene dos variantes, en una, el rotor que actúa como motor, es chico y solamente sirve para mover el compresor, entonces hay un exceso grande de gases que no se expanden dentro del rotor y salen por detrás como si fuera una cañita voladora, usando el principio de acción y reacción, ese es el motor a chorro. En cambio, cuando el rotor es grande, sirve para mover el eje o alguna otra cosa como por ejemplo la hélice de un avión turbo-hélice”, explicó el ingeniero.
Estelas químicas en Mar del Plata,
registradas el 20 de agosto de 2010.
Sobre los distintos tipos de combustibles utilizados para mover estas turbinas, Helguera aclaró que “se pueden dividir en tres grandes grupos, el gasoil, las naftas y el combustible para aviones, todos son distintas mezclas de hidrocarburos. Son distintos tipos de combinaciones químicas de carbono e hidrógeno que cuando estos combustibles se queman, el carbono e hidrógeno interactúan con el oxígeno que tiene el aire. La combinación de carbono con el oxígeno produce anhídrido carbónico y la combinación de hidrógeno con el oxígeno produce agua o vapor de agua a la temperatura que salgan los gases. Además se producen otros gases como el nitrógeno, que es un volumen bastante importante y gases en pequeñas proporciones como el argón, por ejemplo”, explicó Helguera. 
Dos fotos tomadas el 17 de
mayo de 2012 en Pueblo
Esther. En la segunda, el
mismo avión parece que
tuviera una pintura especial
que lo mimetiza con el entorno.
“Cuando salen los productos de la combustión de la turbina de un avión, salen recalentados, estimo que a una temperatura de unos 300 grados. A esa temperatura el vapor de agua es transparente y recién se pone blanco a varios metros atrás de la turbina, cuando empieza a enfriarse. Por eso si uno observa que la estela sale blanca directamente de la boca de un avión, o de otro lugar, esa estela no es normal. Tendría que haber un espacio transparente primero”, aclaró.
A continuación, se hicieron comentarios sobre dos fotos de estelas químicas y el avión que la produce, tomadas por el oyente Gabriel Viero enviadas al mail del programa, tomadas el 17 de mayo en la población de Pueblo Esther, al sur de Rosario. La tomó con un zoom óptico de 10 aumentos.
“Si un avión avanza a una velocidad de 700 kilómetros por hora, por ejemplo, los gases normales, tienen que salir a mayor velocidad, digamos a unos 900 kilómetros por hora, en cambio, con los chemtrails observamos que esos gases salen a menor velocidad”, aclaró Helguera.

La diferencia entre un chemtrail y
un contrail es más que evidente.
Helguera explicó, que también existen otros motores, los de los cohetes espaciales que consumen combustible sólido, que se produce por la reacción de dos componentes químicos distintos y normalmente producen humo.
“Ahora, si yo quiero producir una estela artificial, puedo llevar dentro del avión depósitos de algún gas comprimido al que le inyecto en la corriente un polvo o un líquido que queda esparcido en el aire de la misma forma que queda suspendido en el aire el polvo de una habitación cuando barro y luego se va precipitando con el tiempo coloidalmente”, dijo el ingeniero.
Alberto Seoane, que estuvo en la audiencia de la Comisión de Salud del Concejo Deliberante, le pidió a Helguera que le recuerde a los oyentes, cuando le dijo a los concejales que desconfiaba del supuesto informe que emitiría la Fuerza Aérea en caso que el Concejo de Rosario le pidiera explicaciones acerca de estos extraños aviones.

Chemtrails en Comodoro Rivadavia
registrado el 15 de julio de 2009.
Al respecto, Helguera destacó que “en realidad, yo de joven siempre fui crédulo, pero a mi edad, los golpes que me ha dado la vida me hicieron desconfiado y pienso que van a dar una respuesta evasiva sobre el tema de las estelas químicas”.  Y agregó: “Antes de dar participación a la Fuerza Aérea como decidieron en el Concejo Deliberante, creo que deberíamos buscar primero la colaboración con las instituciones que tenemos en Rosario. A nivel local contamos por ejemplo, con el Observatorio Meteorológico del Aeropuerto de Fisherton, el Liceo Aeronáutico de Funes, el Observatorio Astronómico de Rosario, con las Facultades de la Universidad Nacional de Rosario, en particular la de Ingeniería química, y eventualmente, podemos sumar algún canal de televisión, que quiera filmar esos aviones y aportar a la ciudad el material que puedan reunir sobre este tema”.
“Como primera medida hay que tratar de observar esas estelas químicas con un método óptico, si descubrimos que son de las que nos preocupan, como segunda medida, hay que averiguar su composición química. Aquí sería interesante que algún organismo oficial como podría ser el Liceo Aeronáutico de Funes, tenga preparado algún avión a control remoto que pudiera tomar muestras de esa estela, es fácil sacar una muestra. Otra forma de tomar muestras es buscar un instrumento que nos permita saber la composición química de esos gases a distancia desde el suelo. Tengo entendido que actualmente existen espectrómetros que funcionan con rayos láser. Entonces habría que averiguar al respecto”, aclaró Helguera.
Estelas químicas sobre Rosario el 27 de
julio de 2009 a las 7.30 de la mañana.
El ingeniero también sugirió que “se podría pedir la colaboración del Observatorio Astronómico Municipal que posee potentes telescopios que podrían utilizarse para la observación óptica de los extraños aviones. Y respecto a los instrumentos para poder determinar la composición química de esas estelas, pienso que la Universidad Tecnológica de Rosario que tiene la especialidad de Ingeniería Química podría hacerlo con sus instrumentos”.
Durante el transcurso del programa hubo gran cantidad de llamados telefónicos motivados por la preocupación de los vecinos ante las cada vez más numerosas estelas químicas. Incluso, el invitado tuvo que atender llamados personales luego de finalizado el programa.
En los últimos quince minutos del programa, Contacto con la Creación, se apersonó Teresita Waggio, conductora del programa “La hora del Ciudadano” (que se emite por la FM 88.9, los días lunes de 16 a 17 horas), quién se acercó al estudio de la radio para anunciar una próxima charla pública y gratuita sobre los chemtrails que se realizará en la ciudad de Rosario.
La misma, organizada por el Foro de vecinos autoconvocados de Rosario, contará con la disertación de varios participantes y ha sido titulada: “1ª charla informativa sobre los chemtrails”, la cual se desarrollará el 6 de junio a las 18 horas en el Centro cultural La Toma, calle Tucumán 1349, de la ciudad de Rosario.

Para informarse mejor, vea el siguiente documental de 44 minutos, donde entre otros investigadores entrevistan al periodista William Thomas, uno de los primeros en denunciar las estelas químicas. También habla Rosalind Peterson, que hasta el 2006 fue inspectora del Ministerio de Agricultura de California. 

Estelas químicas en el cielo

viernes, 25 de mayo de 2012

MALVINAS: BATALLA DEL ANIVERSARIO DE LA REVOLUCIÓN DE MAYO

La causa de la Guerra de Malvinas fue la lucha por la soberanía sobre estos archipiélagos australes, tomados por la fuerza en 1833 y dominados desde entonces por el Reino Unido, algo nunca aceptado por Argentina que los sigue reclamando como parte integral e indivisible de su territorio; de hecho, considera que se encuentran ocupados ilegalmente por una potencia invasora.

Durante la Guerra de Malvinas, el almirante Woodward ni se imaginaba que el ataque argentino que comenzaría el 25 de mayo sería muchísimo más potente que todo lo que había visto hasta ahora.

El 25 de mayo de 1982 era feriado en la Argentina en conmemoración del inicio de la Revolución del 25 de mayo de 1810 y la convocación a un cabildo abierto en la ciudad de Buenos Aires. En Malvinas, acorde a esta fecha patria los invasores ingleses recibieron una dura derrota en lo que se conoce como “La Batalla del 25 de mayo”.

Hace treinta años, en este día memorable son hundidos los buques de guerra británicos HMS Coventry (se hundió en menos de 20 minutos), y HMS Atlantic Conveyor. Además son dejados fuera de combate el HMS Broadsword, HMS Sir Lancelot. Son dañados: HMS Alacrity, HMS Avenger, HMS Yarmouth y HMS Fearless, en el caso de este último, buque de asalto anfibio de 12.120 toneladas, en el momento del ataque tenía una tripulación de más de 500 hombres y llevaba alrededor de 300 soldados para desembarcar en San Carlos. Son abatidos además tres aviones Harriers y dos helicópteros Sea King derribados y un Lynx se pierde en el hundimiento del Coventry, y otros dos averiados sin provocar bajas.

El 25 de Mayo de 1982 fue viernes y un día de la Patria pleno de ataques aéreos a la flota invasora colonialista ya que las alas de la Fuerza Aérea y de la aviación naval se tiñeron de gloria frente a la potencia inglesa.

Hasta el clima ayudó para que la aviación argentina pudiera desempeñarse en toda su plenitud frente a la flota invasora. Los principales objetivos seguían siendo las naves enemigas en la zona del estrecho y bahía San Carlos. 

Primeros ataques del día al enemigo
Para esta fecha, las fuerzas invasoras británicas ya habían establecido una cabeza de playa en San Carlos. Dado que en días anteriores se había observado que las primeras escuadrillas en atacar no encontraban oposición de PAC enemigas, se decidió lanzar al alba (en vuelo nocturno) la primera escuadrilla, con el sistema A-4 Skyhawk y sin oficial de control aéreo táctico, a fin de que ese avión, en vuelo alto, no alertara al enemigo de la aproximación del ataque. Así salieron:

A las 07:28 horas desde Río Gallegos despegó el reabastecedor Hércules KC-130, indicativo "París". Luego de la misma base salieron cuatro A-4B Skyhawk, indicativo "Marte", armados con una bomba MK-17 de 1.000 libras. Los pilotos eran el Capitán Hugo Palaver (C-244), el Teniente Daniel Gálvez (C-250), el Teniente Vicente Autiero (C-221), y el Alférez Hugo Gómez (C-209). Despegaron de Río Gallegos a las 08:00. La segunda sección regresó a los 25 minutos, Autiero y Gómez, por falla del Nº 3; el 4 lo siguió pues no tenía la sección guía a la vista (nocturno), siguieron en la misión Palaver y Gálvez. Reabastecieron del "París" y se internaron con bruma y visibilidad cero. Recorrieron el brazo San Carlos. Divisaron un buque blanco. Al ver una cruz roja pintada en su casco, suspendieron el ataque. Era el Uganda (el buque hospital lleno de soldados mercenarios). No observaron otros buques, ni recibieron fuego de artillería antiaérea. Giraron a la derecha en Laguna Paloma. Siguieron y observaron Darwin. De inmediato, giraron a la derecha para alejarse. Vieron un buque verde y casco negro. El Nº 1, Palaver, tiró al buque bombas y cañones y el Nº 2, Gálvez, a un grupo de casas. Salieron sobre el estrecho y en la posición Elefante Marino, nivel de vuelo 50. El Nº 1 informó que su indicador de combustible marcaba 0. Había sido alcanzado en la parte inferior de su avión, de acuerdo con lo que vio su numeral, estaban en 51º 25' S / 59º 30' O. Instantes después, aparentemente alcanzado por un misil Sea Dart lanzado desde el destructor HMS Coventry, que se encontraba al norte de la isla Borbón, el averiado avión del Capitán Hugo Palaver fue derribado sin que su piloto lograra eyectarse. El Teniente Gálvez arribó a Río Gallegos a las 11:00 hs. 

En tanto rumbo a Malvinas iban cuatro M-5 Dagger, indicativos "Rango" y "Bingo". La tripulación de "Rango" era el Capitán Carlos Rohde (C-418), y el Capitán Roberto Jannet (C-431). La Tripulación de "Bingo" estaba formada por el Capitán Amílcar Cimatti (C-436), y el Capitán Carlos Moreno (C-435). Su misión era la búsqueda de un radar inglés en las islas de Beaucheme. Despegaron, por secciones, de Río Grande a las 10:00 y 10:20 respectivamente. Cada sección debía ser guiada por un Lear Jet LR-35A. 

El Lear matrícula T-23, que despegó de Río Grande a las 10:15, tripulado por los capitanes Nicolás Benza y Jacinto Despierre y el Cabo 1º Juan Mothe como mecánico; guió hasta cien millas de las islas Beaucheme a la sección del Capitán Jannet. Regresó a Río Grande a las 12:05.

El vuelo de ambas secciones de M-5 comenzó en condiciones por instrumentos, pero en el objetivo estaba claro ilimitado. A la vista de las islas, la sección “Rango” exploró la zona asignada, sin observar instalaciones de radar ni buques, por lo que regresó, en vuelo rasante, arribando a Río Grande a las 12:00. La sección "Bingo" realizó navegación sin acompañamiento del Lear, por fallas. Una vez que visualizaron las islas, el Capitán Cimatti ordenó acelerar a 500 nudos. Ordenó tirar con cañones sobre la Punta Belgrano sin observar tiro de artillería; salieron patrullando bahía San Felipe e isla de los Pájaros. Regresaron a Río Grande a las 12:20 horas

Ataques a la fragata misilística HMS Avenger y el buque anfibio HMS Fearless 
Una escuadrilla de cuatro A-4C Skyhawk, bajo el indicativo "Toro", armados con bombas retardadas por paracaídas despegaron de San Julián a las 11:30 hs. Reabastecieron en el "París" y los aviadores eran el Capitán Jorge García (C-304), el Teniente Ricardo Lucero (C-319), el Teniente Daniel Paredi (C-312), y el Alférez Gerardo Isaac (C-302). Ingresaron al estrecho y, al llegar a la bahía de San Carlos (12:25 hs), atacaron a los buques allí reunidos. 

Recibieron fuerte fuego antiaéreo. El teniente Lucero fue derribado por un misil Rapier, lanzado desde tierra. Se eyectó y fue rescatado por el HMS Fearless, el mismo buque que había atacado. Los tres restantes atacaron un buque, probablemente la fragata clase 21 HMS Avenger. 

A la salida, individual, bajo fuego antiaéreo, el capitán Jorge García, informó que tenía problemas hidráulicos. Cuando iba en ascenso, debido a sus averías fue derribado por un misil Sea Dart del HMS Coventry, eyectándose pero pereciendo posteriormente debido a exposición a los elementos.

Los dos aviones restantes regresaron y acoplaron en el Hércules KC-130, indicativo "Berlín", que había despegado de Río Gallegos a las 07:28. Arribaron a San Julián a las 14:30 hs. 

Hundimiento del destructor HMS Coventry 
Son atacados y averiados, al norte de la isla Borbón, la fragata misilística F-21 Broadsword de 4.000 toneladas y el destructor D-42 Coventry de 4.100 toneladas es hundido (se hundió de campana en 15 minutos con más de 300 hombres a bordo, expertos estiman más de 90 muertos).

El autor fue la sección “Zeus” que llegó segundos después de un vuelo rasante de Carballo y Rinke que decidieron atacar a la Broadsword en vez de al Coventry.

La escuadrilla “Zeus” apuntó directamente al destructor D-88 Coventry, el cual ahora maniobraba para liberar el campo de tiro de la fragata F-88 Broadsword.

A bordo del Coventry, Richard Lane y sus oficiales de Guerra Antiaérea continuaban desesperadamente tratando de lograr un enganche apropiado. “Una vez más los podía ver aproximándose en mi pantalla táctica, tratando desesperadamente de alinear los radares de control de tiro 909 y engancharlos pero, aunque apuntaban en la dirección correcta, no podía lograr una solución de tiro.” Los aviones argentinos se encontraban a unos 90 segundos de distancia. De improviso, el radar 909 pareció lograr un blocaje por tan solo un instante. La tripulación del Coventry disparó un Sea Dart en modo de emergencia – sin mayor esperanza de pegarle a un objetivo, tan solo con la intención de asustar a sus atacantes y sacarlos de la corrida de bombardeo. Lanzado sin enganche radar, el misil no tenía oportunidad de guiarse hacia su blanco y aún como esperanza de distracción, falló, pues no disuadió a los agresores quienes, a tan solo 30 segundos de sus blancos, presionaron en su ataque.

Disparando su cañón de 4.5 pulgadas, el destructor poco pudo hacer y los aviones argentinos atacaron con poco intervalo, el 1er Tte. Velazco (C-212) lanzó sus bombas a proa del buque, mientras que el alférez Barrionuevo (C-207) lanzó sus bombas hacia popa, confirmando que al menos tres de ellas habían impactado.

Las tres bombas penetraron profundamente en el casco del buque y estallaron inmediatamente. Dos de las bombas detonaron en la sala de máquinas frontal, llevándose la explosión consigo la mencionada sala, el CIC y la Sala de Computadoras inmediatamente debajo de este, matando instantáneamente a varios de sus ocupantes.


El Capitán Hart-Dyke revive la experiencia: “lo primero que recuerdo fue una explosión increíble y calor, un calor intenso. Recuerdo haber visto caos total y devastación en este compartimiento, gente en llamas…” Un infierno dantesco y pandemonio absoluto se apoderaron de los compartimentos alrededor de la zona devastada. “Había un sujeto en la sala de computadoras un piso más abajo que trataba de subir por la escalera al CIC”, recuerda consternado Richard Lane. “Así que me arrastré por el piso para tratar de ayudarlo, pero se resbaló y cayó nuevamente al infierno de la sala inferior antes de que pudiese llegar a él.”. La mayoría de oficiales murió en la explosión o estaban malheridos y bajo ninguna circunstancia en condiciones de dar órdenes, así que la propia tripulación tomó la decisión de abandonar el barco, ayudando a sus colegas heridos a colocarse los trajes de supervivencia y los salvavidas y saltar al agua. La explosión generó un gravísimo incendio que provocó la total pérdida de propulsión y energía, dejando al buque sin comunicaciones, lo que se agravó con la inundación provocada por el ingreso del agua debido a los rumbos provocados por las bombas.

Aproximadamente menos de 20 minutos después del ataque, el destructor enemigo había escorado hacia babor y se encontraba prácticamente horizontal, con la tripulación afortunadamente a salvo en balsas salvavidas, siendo llevada a tierra por helicópteros o a bordo de la Broadsword. La evacuación se completó con éxito (según afirman los ingleses); es importante destacar que, aunque igualmente trágico y lamentable, dada la gravedad del ataque y sus consecuencias, solo 19 marinos perecieran a bordo del Coventry (víctimas de la explosión de las bombas), mientras que el resto (incluyendo los 30 heridos de consideración) pudo salir con vida de esa nave siniestrada (siempre según la versión británica). Momentos después, el buque se daba vuelta y, con la quilla hacia arriba, desaparecía por debajo del suave oleaje.

En el hangar del buque se perdió, también, el helicóptero Sea Lynx HAS.Mk.2 (XZ242) de dotación. Los dos aviones argentinos volvieron al continente sin problemas.

El Almirante Woodward había decidido, contrariamente a los deseos del Capitán Hart-Dyke, posicionar al Coventry más cerca de las islas; noche tras noche, en comunicación directa con el Almirante, el Capitán solicitaba autorización para mover su nave hacia aguas más abiertas, donde los sensores y sistemas de armas funcionaban notablemente mejor, solicitud que constantemente era denegada, como recuerda Chris Howe, Supervisor de Guerra Electrónica (EW) a bordo del Coventry: “tengo recuerdos bastante vívidos del Capitán hablando por el canal de comunicaciones seguro con el Almirante y en numerosas ocasiones, el Capitán le solicitó si nos podíamos mover mar adentro donde podíamos defendernos mejor y aún así proveer la imagen de radar aérea de largo alcance a la flota, numerosas ocasiones en las que, desafortunadamente, el permiso fue denegado.” El riesgo era muy elevado: cerca de la costa, el obsoleto radar de búsqueda aérea Type 965P simplemente dejaba de ser útil, puesto que la imagen se veía obscurecida por el clutter provisto por la masa de tierra que se ofrecía de fondo, haciendo muy difícil, sino imposible – debido a las cuestiones previamente discutidas –  la detección de aeronaves argentinas que ya habían comenzado a utilizar los contornos y características del terreno de las islas para enmascararse de los sensores navales y lanzarse sobre los buques británicos. Tal decisión no debe entenderse como un error de juicio por parte del Almirante Woodward, sino todo lo contrario: como una decisión tácticamente consciente. “Él (el Almirante) dijo ‘quédense donde están’ y continuaba mandándome al mismo punto” – recuerda Hart-Dyke. “Y me di cuenta por qué lo estábamos haciendo: de ser necesario, nosotros tendríamos que sacrificarnos en lugar de otros buques que eran más importantes (como los buques de suministros, los de desembarco anfibio y los portaaviones). Y es que así es la guerra, uno debe tomar riesgos para poder ganar. Es como un juego de ajedrez, uno debe sacrificar algunas piezas para lograr jaque mate al final. Resultó que nosotros éramos una de esas piezas”.

Ataque a la Broadsword
Desde Río Gallegos, en la Patagonia argentina, despegaron a las 14 horas tres A-4B Skyhawk, indicativo "Vulcano", armados con una bomba MK-17. La tripulación consistía en el Capitán Pablo Carballo (C-225), el Teniente Carlos Rinke (C-214), el Alférez Leonardo Carmona.

También despegaron de Río Gallegos a las 14 horas otros tres A-4B Skyhawk, indicativo "Zeus". La tripulación era el Primer teniente Mariano Velasco (C-212), Alférez Jorge Barrionuevo (C-207), Teniente Carlos Osses (C-204).

En ambas escuadrillas fallaron los Nros. 3 (en la "Vulcano" el Alférez Carmona, no decoló por inconvenientes técnicos y, en la "Zeus", el Teniente Ossés se volvió después por problemas en su transmisor de VHF; arribó a Río Gallegos a las 16:00 hs). Las secciones llegaron al norte de la isla Borbón con 2/3 minutos de intervalo e hicieron el reabastecimiento en vuelo.

A las 15:20 hs, la sección "Vulcano" (Carballo - Rinke), atacó la fragata 22 HMS Broadsword que repelió el ataque con misiles, granadas de fragmentación y cañones.

El C-225 pilotado por el Capitán Pablo Carballo seguido de su numeral, C-214, tripulado por el Teniente Carlos Rinke eran tomados por la computadora como si fuera un solo avión.

El radar Type 910, de la Broadsword hasta ese momento, venía rastreando los dos aviones que, por encontrarse volando sumamente juntos en formación, fueron interpretados como si se tratase de un solo contacto. Cuando los aviones estuvieron aproximadamente a 15 kilómetros de distancia, la computadora reconoció tardíamente que en realidad se trataba de dos blancos independientes, de manera que reemplazó el único track generado previamente con dos nuevos contactos. Al hacer esto, el track original fue descartado por la computadora como espurio. Pero el mismo seguía presente en la memoria electrónica y parecía aproximarse a mayor velocidad, de manera que la computadora, en vez de discriminarlo, determinó que el mismo era más peligroso y crítico que los otros dos (verdaderos), manteniendo el haz de radar fijo en él. Eliminar el contacto falso debería haber sido un proceso rápido pero la computadora que controlaba el radar de control de tiro se había ‘congelado’ y debió ser reiniciada manualmente, proceso que consumió valioso tiempo – entre 12 y 15 segundos.

En ese momento se encontraba en la zona una patrulla de Sea Harriers del No.800 Squadron que, para infortunio de las naves en apuros, no podía acercarse y entablar combate con los agresores a riesgo de ser alcanzada por el sistema Sea Wolf de la Broadsword. El Coventry entonces abrió fuego con su artillería de 114mm; con los aviones acercándose, la tripulación se apostó en cubierta para tirarles con lo que fuera que tuviesen a la mano. “Tenía a mi disposición un par de cañones Oerlikon de 20mm – modelo obsoleto de la Segunda Guerra Mundial – los cuales eran tripulados por un marino cada uno quien hacía puntería manualmente, tratando de atinarle a esos aviones, lo cual era simplemente inútil”, comenta el Capitán David Hart-Dyke. “Tenía marinos en la cubierta superior con fusiles, lo cual solo servía para hacernos sentir mejor pensando que estábamos tratando de tirarle a algo.” Los pilotos argentinos se aproximaron a la aparentemente impenetrable barrera de nutrido fuego antiaéreo, compuesta por fuego de 114 y 20 milímetros pero fundamentalmente, munición de 7.62mm disparada por tripulantes armados con SLRs y ametralladoras livianas.

El Capitán Carballo describe vívidamente la experiencia: “nos empezaron a tirar desde mucho antes. Pegaban cortos los impactos, o sea, yo veía explosiones en el aire y el agua como si… como si danzara, como si bailara el agua delante nuestro. Pero corta, o sea que adelante. Y veíamos que esa… pared, como pared de fuego se aproximaba muy rápidamente hasta que entramos adentro de ella…” La cortina de fuego provista por el Coventry probablemente forzó a los pilotos a virar ligeramente a la izquierda y concentrarse en la fragata. Los aviones soltaron sus bombas de 1000 libras e iniciaron su escape, no sin antes recibir impactos de armas cortas en la parte inferior del fuselaje.

Los argentinos lograron arrojar sus bombas de 1.000 libras sin apreciar los resultados. Una bomba falló su objetivo, mas la otra lanzada por la sección “Vulcano” contra la F-88 Broadsword rebotó corta sobre el agua pero continuó su vuelo impactando la popa desde abajo, destruyó la lavandería y salió por la cubierta de vuelo, la atravesó llevándose consigo parte y destruyendo la nariz del helicóptero Sea Lynx (XA729) allí ubicado, para luego salir por la otra banda y caer al mar sin estallar. Los aviones argentinos salieron airosos del ataque y volvieron sin problemas a la base.

La sección "Zeus" comprobó que de la popa de la HMS Broadsword salía un intenso humo negro. De acuerdo con informes ingleses, fue dañado el sistema de dirección y propulsión. El Capitán Carballo regresó con tanque derecho de combustible perforado por una esquirla. Regresaron a Río Gallegos a las 16:21 hs. 

Hundimiento del Atlantic Conveyor
La situación era preocupante para el almirante “Sandy” Woodward, que a esa altura de los acontecimientos había sufrido graves bajas entre sus medios de combate, sin embargo, más caótica sería la situación para las fuerzas de tierra, luego de que despegara del continente la sección “Mina”, compuesta por dos cazas Super Etendard de la 2ª Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque (EA32), con intenciones de atacar uno de los portaaviones británicos lejos de las islas.

Despegaron de Río Grande a las 14:34 hs con rumbo noreste. La tripulación estaba integrada por C. C. Curilovic y T. F. Barraza de la aviación naval. Reabastecieron del KC-130 "Berlín" a las 15:45 hs en el puesto de reabastecimiento aéreo y se lanzaron con rumbo este hasta alcanzar el punto en que debían iniciar el vuelo rasante. Al enganchar el blanco dispararon ambos Exocet (16:20 hs). Regresaron a su base luego de realizar un nuevo reabastecimiento a las 16:50.
 
Los aviones lanzaron dos misiles AM-39 Exocet contra un blanco de grandes dimensiones que resultó ser el portacontenedores MV Atlantic Conveyor, su incendio y hundimiento posterior supondría un revés para los planes del brigadier Julian Thompson, pues perdió una cantidad no revelada de material logístico y 4.000 carpas para sus tropas de tierra, además de 6 helicópteros Wessex HU.Mk.5, tres Chinook HC.Mk.1 y un Sea Lynx HAS.Mk.2, y rodados que serían vitales para los movimientos de tropas y motivaron problemas posteriores. Otra pérdida fue el material para la construcción de una pista de aluminio de campaña en tierra para los Harrier y así garantizar el apoyo aéreo y la superioridad aérea sobre el Teatro de Operaciones.

En el portacontenedor Atlantic Conveyor que tenía 14.950 toneladas (de similar tonelaje a un portaaviones británico), murieron 12 hombres incluido el capitán del buque. Gran cantidad de chinos muertos no fueron reconocidos en las cifras británicas.

El balance del día de esta batalla fue una clara victoria argentina con dos pilotos fallecidos en 22 salidas que dejaron al enemigo un destructor hundido, un portacontenedores incendiado (posteriormente se hundió) por un ataque de la aviación naval con apoyo de los Hércules KC-130 de la Fuerza Aérea. Además de tres naves averiadas (Fragata HMS Broadsword, HMS Avenger y HMS Fearless).  Tres Harrier GR.3 RAF derribados.  Un helicóptero Lynx (en la HMS Broadsword), destruido. Se calcula que Gran Bretaña, solamente en este día, tuvo más de 150 muertos.

Para el atardecer del 25 de mayo, la batalla estaba definida a favor de la aviación aeronaval argentina que había encajado tremendas bajas a las fuerzas navales británicas. Fue el mejor homenaje a aquellos patriotas del Virreinato del Río de la Plata que hacía 172 años habían iniciado la Revolución de Mayo para ser libres.

jueves, 24 de mayo de 2012

EL CALLEJÓN DE LAS BOMBAS

El 24 de mayo de 1982 la aviación argentina atacó nuevamente a la Task Force (buques de desembarco, fragatas y destructores) en la Bahía de San Carlos. Los siguientes buques de guerra colonialistas fueron gravemente averiados: HMS Sir Lancelot, HMS Sir Galahad, HMS Sir Bedivere y HMS Arrow.

Bases aéreas argentinas desde donde
se atacaba al invasor inglés.
El 24 de mayo se había impartido en la Fuerza Aérea Argentina la orden de ataque en masa, con la finalidad de sobrepasar la capacidad de la defensa pirata. El estrecho de San Carlos definitivamente pasó a ser conocido entre los ingleses como el “Callejón de las bombas”. El golpe argentino de este día no lo olvidarían nunca más en su vida.

El día comenzó con un ataque aéreo inglés al Aeropuerto de Puerto Argentino (ex Puerto Stanley) a las 09:35 horas. Fue el primer ataque del día por parte del Escuadrón 800 que envió dos Sea Harrier, piloteados por N. Thomas y M. Blisset, que aparecieron por el noreste y lanzaron, sin acercarse a distancia de tiro de la artillería antiaérea, en "toss bombing", bombas de fragmentación con espoletas de explosión aérea. Su finalidad era distraer la artillería. Inmediatamente, en vuelo rasante, atacaron desde el noroeste dos Harrier GR.3 (RAF) y cada uno lanzó tres bombas de 1.000 libras retardadas por paracaídas, una afectó un sector de la pista. Las defensas antiaéreas no tuvieron tiempo de apuntar. A los veinte segundos, y en medio de las explosiones, pasaron otros dos Harrier GR.3 (RAF), desde el oeste y lanzaron también bombas retardadas por paracaídas, pero en esta ocasión la artillería antiaérea reaccionó. Un Harrier fue evidentemente averiado y, posiblemente, derribado. Estos ataques y otros similares, que se produjeron a las 12:50 hs y 14:55 hs, desde gran altura, dejaron averiada la pista durante seis horas, la cual fue reparada en ese lapso de tiempo.

Simultáneamente, Gran Bretaña reconoce que el día anterior fue atacada la fragata Antelope y que se hundió en el estrecho de San Carlos. 

Por su parte, la Fuerza Aérea Argentina evaluó un nuevo ataque a la cabeza de playa ya consolidada en las proximidades de San Carlos. Las opciones eran atacar objetivos terrestres en la zona del desembarco u objetivos navales en el estrecho. Se consideró más aceptable batir buques de carga y transporte de personal.

Este día hubo 27 salidas de la aviación argentina, las principales fueron las siguientes:

El Teniente Luis Cervera en su
A-4B Skyhawk en 1982.
A las 9.10 horas, tres A-4B Skyhawk, con el indicativo "Chispa", armados con una bomba MK-17, despegaron de Río Gallegos piloteados por el Teniente Oscar Berrier (C-212), que se volvió porque cayeron sus bombas al mar al conectar panel de armamento, luego del reabastecimiento. Arribó a Río Gallegos 11:00 hs. El Alférez Marcelo Moroni (C-226) y el teniente Teniente Luis Cervera (C-215) se unieron a la escuadrilla “Nene”.

Bajo el indicativo “Nene”, armados con una bomba MK-17 estaban el Mayor Manuel Mariel (C-214); el Teniente Mario Roca (C-237) y el 1er Teniente Héctor Sánchez (C-204).

Luego del reabastecimiento los cinco aviones volaban en medio de un silencio absoluto de radio, que tan solo lo rompía el susurrar del motor, controlando los instrumentos del reactor y los de navegación, el Mayor Mariel cabreó (levantó) su avión para pasar una montaña de poca elevación y una vez en la cima, dijo: ¨Ahí están¨, en ese momento instintivamente todos pusieron los motores a pleno gas, pegados al suelo buscando el mejor lugar para entrar en la Bahía Hospital (10:15 hs).

Al ingresar en la bahía vieron entre 10 y 12 embarcaciones de distintos tipos y se lanzaron al ataque volando a ras del agua a 480/500 Kts. (nudos) -900/950 Kms./h, lo más bajo posible sorprendiendo a los ingleses que corrían a los cañones.

El buque Sir Lancelot en el
Estrecho de San Carlos en 1982.
Cervera eligió lanzarle su bomba al barco de desembarco más grande que había el Sir Lancelot y mientras se acercaba el fuego del enemigo era cada vez más intenso y los disparos le pasaban muy cerca, viendo que los piques en el mar levantaban grandes columnas de agua y aumentaba su ansiedad de llegar.

Cuando pulsó el botón de lanzamiento de bombas, sintió el golpe del pie eyector de la bomba de 500 kilos que catapultó su avión hacia arriba y pasó lamiendo las barandas del helipuerto que está en la popa del mismo. Estando encima del barco puso 90º de inclinación y cerró el viraje todo lo que pudo, cuando había desviado 90º el rumbo que traía niveló los planos y con G negativa (-) bajó nuevamente a ras del agua, fue entonces cuando vio pasar por su derecha dos misiles que vio estallar contra la ladera de la montaña a la cual se dirigía.

Los otros pilotos también habían arrojado sus bombas MK-17, uno al Sir Galahad, que no explotó; y otro al Sir Lancelot, que cayó al mar a pocos metros. Por otra parte el Sir Geraint recibió numerosos impactos de proyectiles de 30 mm que perforaron su estructura.

Misión de la escuadrilla "Chispa" donde
estaba el Teniente Cervera.
La bomba de Cervera no explotó y quedó alojada en la sala de maquinas, el Sir Lancelot tuvo que ser evacuado casi hasta el final de la guerra por el peligro de estallido de la misma, cuando pudieron desactivar la espoleta fue retirado de San Carlos.

A la vuelta, los cinco pilotos regresaron ilesos a las 12.10 horas, a la base de Río Gallegos tras cumplir con el deber que la Patria les demandaba.

A las 9.30 horas, tres A-4C Skyhawk, con el indicativo "Halcón", armados con tres BRP. Despegaron de San Julián y tenían como tripulantes al Capitán Jorge Pierini (C-314), al Teniente Daniel Méndez (C-322) y 1er Teniente Ernesto Ureta (C-302). Fueron interceptados al norte de cabo Leal, a unas 10/15 MN de la isla Soledad, por una PAC que los atacó con Sidewinders y cañones. Ninguno de los aviones fue alcanzado. Regresaron a las 12:00 horas al continente.

A las 10.00 habían despegado de Río Grande una escuadrilla de cuatro M-5 Dagger, indicativo "Azul", armados con una bomba MK-17. Los pilotos eran el Capitán Horacio Mir González (C-436), el Teniente Juan Bernhardt (C-417), el Capitán Carlos Maffeis (C-431) y el Capitán R. Robles (C-418).

El Sir Bedivere soportando el ataque de un 
Mirage Dagger en la Bahía de San Carlos
el 24 de mayo de 1982.
Llegaron a la bahía San Carlos y atacaron (11:02 hs) un buque de gran tamaño Sir Bedivere lanzando todas sus bombas, que aparentemente no explotaron. Fueron interceptados en vuelo rasante en el estrecho de San Carlos por un Sea Harrier que tiró con cañones a dos de ellos, sin impactar. Recibieron nutrido fuego de artillería antiaérea en la zona de los objetivos. Regresaron a la base a las 12:00 hs.

Tres A-4C Skyhawk, con indicativo "Jaguar" despegaron de San Julián a las 10:00 hs. tripulados por el 1er Teniente José Vázquez (C-324), Alférez Guillermo Martínez (C-318) y Teniente Jorge Bono.

La Fragata HMS Arrow fue averiada por la
aviación argentina el 1º y el 24 de mayo.
Llegaron a la zona del blanco aproximadamente a las 11:30 hs, sin ser interceptados. Se dirigieron a la Bahía San Carlos con rumbo 190/220, lanzaron seis bombas sobre la fragata Arrow. Un numeral vio una llamarada en la estructura. Estimaron ocho/diez buques en el estrecho. Uno fue identificado como el Canberra. Recibieron mucho fuego antiaéreo de los buques y tierra. Al salir comprobaron que los tres aviones perdían combustible abundantemente. Eyectaron tanques y volaron con rumbo 210º durante tres minutos.

Cruzaron la Gran Malvina en ascenso, pero al entrar al mar, al norte de la isla San Jorge, observaron al Teniente Bono iniciar suave viraje descendente e impactar en el mar helado. Solicitaron al Hércules KC-130 "Madrid 2", que los guiara; lo hallaron en el nivel de vuelo 100 y se acoplaron (el Nº 1 tenía 200 lb y el Nº 2 tenía 1.200 lb). Así acoplados al Hércules llegaron al continente, hasta 30 minutos de San Julián donde desacoplaron, y aterrizaron a las 13:00 hs. El Hércules KC-130 trasvasó al Nº 1, 39.000 LB y, para auxiliar a los "Jaguar", tuvo que acercarse hasta 60 MN al oeste de la Gran Malvina.

De San Julián, a las 10.20 despegaron tres M-5 Dagger, con el indicativo "Plata", armados con dos bombas retardadas por paracaídas. Los pilotos eran el Capitán Jorge Dellepiane (C-434), el 1er teniente Carlos Musso (C-420) y Teniente Mario Callejo (C-421).
Así veían los valientes pilotos argentinos
el ataque a la flota pirata el 24 de mayo.

En el estrecho San Carlos, encontraron dos PAC y se dirigieron al brazo San Carlos (11:07 hs). Recibieron intenso fuego antiaéreo desde buques y tierra. Esquivaron y atacaron los buques sin mayor puntería. Algunas bombas cayeron en la costa, sobre depósitos de combustible. La escuadrilla regresó a las 13:00 hs. Vale recordar que el Teniente Carlos Musso era otro de los valientes aviadores reincorporados voluntariamente para combatir por la Patria. Se había retirado de la Fuerza Aérea hacía tiempo y al momento de estallar el conflicto se desempañaba como piloto civil de Aerolíneas Argentinas.

A las 10.24 horas despegó de San Julián una escuadrilla de tres M-5 Dagger, indicativo "Oro", armados con dos bombas retardadas por paracaídas. Estaban piloteados por el Capitán Raúl Díaz (C-419), Mayor Luis Puga (C-410) y Teniente Carlos Castillo (C-430).

Avión Douglas A-4B Skyhawk de la Fuerza
Aérea Argentina en 1982.
Esta escuadrilla que seguía de cerca a la "Plata", fue interceptada, alrededor de las 11:04 hs, por una PAC al norte del estrecho de San Carlos, sobre Bahía Elefante. Detectados por la Broadsword, la PAC (pilotos Teniente Comodoro Andy Auld, Teniente Dave Smith del Sqdn. 800), los interceptó. El misil de Smith impactó en el Dagger de Castillo quien, sin eyectarse, cayó al mar. Posteriormente, Auld disparó un Sidewinder AIM-9L sobre el Mayor Puga e, inmediatamente después, otro contra el Capitán Díaz. Ambos se eyectaron. El Mayor Puga cayó en el mar y el Capitán Díaz sobre la isla de Borbón. La eyección a esa velocidad le fracturó a Díaz dos vértebras y le provocó una grave luxación en el codo derecho.

Una hora treinta minutos después de la eyección, el Capitán Díaz fue recogido en un vehículo por dos aviadores navales argentinos. Al día siguiente, una patrulla de reconocimiento encontró al Mayor Puga, sano y salvo después de nadar hacia tierra firme. Una semana permanecieron ambos pilotos en una aldea de los kelper, en Bahía Elefante, y fueron recuperados por un avión Twin Otter de la IX Brigada Aérea en una operación sumamente riesgosa, coronada por el éxito.

Como consecuencia de estos ataques del 24 de mayo, los británicos sufrieron las averías de sus buques de desembarco Sir Lancelot, Sir Galahad, Sir Geraint, Sir Bedivere y en la fragata Arrow. También el Norland resultó impactado por las esquirlas de una bomba MK-17 que estalló en sus proximidades provocándole daños.