HUMANIDAD Y COSMOS es un programa que trata de traerle a usted eso que siempre se preguntó y nunca tuvo la oportunidad de escuchar… Hechos históricos ocultados, fenómenos insólitos, creencias, mitos y leyendas, arqueología proscripta, seres extraños, energías prohibidas, noticias curiosas, científicos censurados, el misterio de los objetos voladores no identificados, profecías y vaticinios, sociedades secretas, ecología, enigmas y soluciones para vivir física y espiritualmente sanos.


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viernes, 30 de junio de 2017

INQUIETANTE EXPERIMENTO DE LA NASA

Un curioso experimento de la NASA llenó de colores el cielo nocturno en la costa atlántica de Estados Unidos desde Nueva York hasta Carolina del Norte.

Desde Nueva York hasta Carolina del
Norte, la NASA hizo ver en el cielo
luces de colores.
Si bien el espectáculo fue bonito de observar, el objetivo del experimento era supuestamente científico. De esta manera, los especialistas planean estudiar cómo reaccionan ciertas partículas en la ionosfera y la aurora.

Para ello, el cohete Terrier-Improved Malemute despegó desde la base aérea de Wallops, en el estado de Virginia, a las 4:25 hora local del 29 de junio.

El proyectil portaba 10 pequeños tarros con vapor de bario, estroncio y óxido cúprico, que se abrieron en las altas capas de la atmósfera y crearon nubes de colores azul, verde y rojo. Estas son algunas de las sustancias más comunes usadas en pirotecnia.

El cohete sonda Terrier-Improved Malemute
que fue lanzado el 29 de junio.
Tras un vuelo de 8 minutos, las latas se desprendieron y explotaron a unos 118 kilómetros de altura, generando nubes de colores. Las cápsulas de vapor llenas de bario, crearon nubes de color verde. Las de óxido de cobre, de un color azul verdoso y las de estroncio, se convirtieron en nubes de color rojo.

Anteriormente, los fuertes vientos y un cielo demasiado nublado habían provocado durante junio cancelar hasta diez veces el lanzamiento.

Foto del extraño experimento de la NASA que
provocó luces verdes, rojas y azules
en el cielo nocturno.
La NASA dice que utilizará los datos extraídos para descubrir algunos de los misterios que suceden en las capas más altas de la atmósfera terrestre.

Los que desconfían de las investigaciones de la NASA afirman que en el experimento hay algo más que solo mandar cohetes, lanzar luces de colores y ver cómo se comportan las partículas, sospechan que algo se traen entre manos, que podría ser buscar la manera de lanzar miles de latas con vapor en la ionosfera y hacerle creer a la gente en un futuro cercano, que están sufriendo una invasión extraterrestre.

Para ver el inquietante experimento hacer clic aquí:


miércoles, 10 de febrero de 2016

NUBES DE ESPUMA CAEN DEL CIELO EN MARRUECOS

Vecinos de la región marroquí de Doukkala, localizada al noroeste del país fueron testigos de un insólito fenómeno que los dejó atónitos.

Algunas de las extrañas nubes de espuma
que registró un testigo en Marruecos.
Un ciudadano marroquí logró captar el instante con una cámara de teléfono móvil y publicó las imágenes de las increíbles nubes en YouTube. Las imágenes tienen fecha del 4 de febrero de 2016.

Una enorme nube espumosa apareció en
forma vertical, empujada por el viento y
rodando a través de la carretera.
En el video que adjuntamos debajo se observa a la extraña espuma en forma de nubes de diversos tamaños que se desplaza lentamente llevada por el viento y cubre plantas, rocas, barandas de un puente y sobre el pavimento de la carretera, ante el asombro del testigo que incluso la toca con su mano.

El testigo pasea asombrado entre los copos de espuma y, en un momento dado una enorme nube espumosa aparece en posición vertical, empujada por el viento y rodando a través de la carretera.

Las nubes aparecieron en la región
marroquí de Doukkala.
Según informan los testigos, las nubes de espuma aparecieron unos días después de que en varias zonas del país se observaran a extraños aviones que dejaron estelas químicas en el cielo y también surgieron informes de extraños sonidos.

Detalle de una de las
nubes de espuma
aparecidas en
Doukkala.
Según los escépticos, "el fenómeno no tiene nada de raro y es bastante normal". Argumenta que la falta de lluvias y el bajo nivel de las aguas hacen que aparezcan microalgas llamadas Phaeophyea causantes de esta espuma. Dice que el fenómeno es natural y cuando hay poco agua en esta zona de Marruecos se evapora hacia la atmósfera, teniendo en el fondo a este tipo de algas, y luego cae del cielo esta espuma tan llamativa.

Los meteorólogos marroquíes, por su parte, señalan que la espuma tiene carácter artificial, por ende no se le puede atribuir a la naturaleza este fenómeno, supuestamente meteorológico. 

Las misteriosas nubes de espuma de Doukkala
incrementan las sospechas de que pudieron
ser causadas por los aviones que
dispersan los chemtrails.
Este caso de la misteriosa espuma de Doukkala hace incrementar las sospechas de que pueda ser consecuencia de una prueba secreta de geoingeniería causada por los chemtrails o estelas químicas rociadas por aviones deliberadamente para la manipulación del tiempo meteorológico.

Vea el intrigante video aquí:


miércoles, 11 de noviembre de 2015

LAS EXTRAÑAS NUBES QUE APARECIERON EN SUDÁFRICA

El raro fenómeno asustó a miles de personas en Ciudad del Cabo.

Nubes-naves aparecieron en el cielo de
Ciudad del Cabo el 8 de noviembre de 2015.
Los testigos vieron nubes con formas elípticas y ovoides. Eran nubes lenticulares que se caracterizan por tener forma muy similar a cómo se ven las naves extraterrestres cuando desean camuflarse en las películas.

Las extrañas nubes fueron fotografiadas
por miles de testigos en Sudáfrica.
Con esa imagen despertaron el 8 de noviembre de este año los sudafricanos y enseguida las fotos del cielo de Ciudad del Cabo se multiplicaron en las redes sociales. 

La explicación a la extraña forma de dichas nubes se debe a la interrupción de flujos de aire fuerte y húmedo cuando estas pasan a través de las montañas o valles.

Muchos testigos quedaron convencidos
que lo que vieron el 8 de noviembre eran
gigantescas astronaves con algún
sistema de camuflaje.
“Las elevaciones hacen que el viento se enfríe y se condense produciendo nubes en forma de disco de manera perpendicular a la dirección del flujo aéreo”, explicó al National Geographic un grupo de meteorólogos especialistas. 

Digan lo que digan los científicos “oficiales”, muchos de los testigos están convencidos que se trataba de gigantescas astronaves que generaban una nube artificial a su alrededor para no llamar la atención. 

jueves, 8 de mayo de 2014

LLUVIA DE PECES EN SRI LANKA

En una aldea del oeste de la isla los pobladores salieron a recoger los peces vivos que caían del cielo.

Los aldeanos del distrito de Chilaw pudieron
recolectar 50 kilos de peces.
El lunes 5 de mayo de 2014 los habitantes de una aldea de Sri Lanka fueron sorprendidos por una insólita lluvia de pequeños peces. El pescado comestible cayó del cielo durante una tormenta y se cree que fuertes vientos los arrastraron desde el río a la atmósfera.

Aldeanos del distrito de Chilaw dijeron que los peces cayeron en pastos, calles y tejados de las casas.

Vecinos dijeron escuchar algo pesado caer y descubrieron un montón de pescado con un peso total de 50 kg.

Comida del cielo
Los científicos dicen que la lluvia de peces tal vez pudo producirse a causa de trombas de agua.

Los peces caídos en Sri Lanka medían
de 5 a 8 centímetros.
Algunos de los peces, que medían entre 5 centímetros y 8 centímetros de largo, todavía estaban vivos y los lugareños los pusieron en baldes de agua para comérselos luego.

No es la primera vez que esto ocurre en Sri Lanka, en 2012 se dio una "lluvia de mariscos" en el sur del país.

Chilaw, la aldea donde cayeron
los peces, está al oeste, en la isla 

de Sri Lanka.
El fenómeno puede deberse a complejos procesos meteorológicos que pueden dar lugar a una columna de aire rotatoria que actúa como una aspiradora, llevándose todo lo que encuentra en su camino.

Esta especie de tornados, podrían haber aspirado a los pequeños peces de un río, transportándolos hasta la base de la nube tormentosa, para precipitarse luego.

Lluvias de peces en el mundo
A lo largo y ancho del mundo y de la historia hubo centenares de lluvias de toda clase, entre ellas las de peces.

Lluvia de peces, grabado de Olaus
Magnus del año 1555.
Ya en el año 200 d.C., el griego Ateneo relata una lluvia de peces que cayeron durante tres días en la región de Queronea, en el Peloponeso.

Olaus Magnus (1490-1557), obispo de Suecia, menciona en su libro sobre la historia y costumbres de su pueblo, Historia Gentibus Septentrionalibus (1555), episodios en los que caían ranas, peces y ratas del cielo.

Las lluvias de peces a menudo incluyen ejemplares de tamaños distintos. En Feridpoor, India, por ejemplo, en 1830 cayeron dos especies de peces, una más grande y pesada que la otra.

Grabado del siglo XVIII que muestra una
lluvia de peces en Transilvania.
En Futtepoor, India, en 1833, cayeron peces muertos y secos. Se calculó entre 3.000 y 4.000, todos de la misma especie.

En Allahabad, India, en 1836, los peces que cayeron del cielo estaban no sólo muertos sino secos.

Una ordenada lluvia de peces tuvo lugar al sur de Calcuta, el 20 de septiembre de 1839. Un testigo presencial dijo: “Lo que más extraño me pareció fue que los peces no caían al azar... sino en línea recta, de no más de un cúbito (medida antigua, derivada de la longitud del antebrazo) de ancho”.

Foto de un pez gobio.
En 1848 llovieron peces sobre Londres, Inglaterra.

En 1859 en Glamorganshire, Inglaterra, hubo precipitación de gran cantidad de peces (gobios) en el transcurso de una tormenta. 

En Mountain Ash, Gales, el 9 de febrero de 1859, John Lewis, estaba trabajando en un aserradero, quedó atónito cuando hacia las 11 de la mañana fue golpeado por pequeños objetos que caían del cielo. Uno de los objetos se coló por el cuello de su camisa. Cuando metí la mano me quedé sorprendido al descubrir que era un pececito. Declaró: “El suelo también estaba cubierto de ellos. Me quité el sombrero; el ala estaba llena de peces. Saltaban por todas partes... Mis compañeros y yo podríamos haber llenado cubos de ellos...”

Ilustración de la lluvia de peces en
Singapur, el 16 de febrero de 1861.
El 16 de febrero de 1861, una sacudida telúrica hace temblar a la ciudad de Singapur y luego sobrevienen tres días de lluvias torrenciales. Cuando éstas terminan, se descubren en los charcos de agua que cubren una superficie de unas 20 hectáreas, miles de peces-gato vivos. 

Los incrédulos afirmaron que los peces provenían de la crecida del río. Sin embargo, la crecida del río Singapur no permite explicar cómo algunos peces aparecieron en jardines cerrados que se libraron de la inundación. De este fenómeno, fue testigo Francois de Castelnau, un naturalista francés que se encontraba en el lugar.

Gilbert Whitley enumeró más de 50 lluvias de 
peces sólo en Australasia, entre 1879 y 1971.
En 1866 en Essen, Alemania, durante una tormenta muy violenta, cayó del cielo un gran bloque de hielo que contenía una carpa en el interior.

Gilbert Whitley, trabajando con los archivos del Museo Australiano, enumera más de 50 lluvias de peces sólo en Australasia, entre 1879 y 1971.

Anguila europea en el campo.
Cientos de anguilas cayeron en Hendon, suburbio de Sunderland, en el norte de Inglaterra, el 24 de agosto de 1918. El testigo A. Meek, biólogo marino, informó haber visto una lluvia que duró sus buenos diez minutos y estuvo limitada a una zona pequeña.

En 1941, el American Journal of Science publicó un artículo acerca de una granja en Cambridge (Maryland, Estados Unidos), donde se paralizaron los trabajos de un nuevo sistema de desagües a causa de la lluvia. Cuando se reinició el trabajo, la zanja apareció llena de agua de lluvia en la que había cientos de percas de dos especies diferentes que medían de 10 a 18 cm. Las inundaciones y los peces migratorios fueron descartados a causa de la distancia entre ambos lugares y las aguas más próximas.

El biólogo marino Alexander Bajkov
fue testigo el 23 de octubre de
1947 de una lluvia de peces
en Marksville, Louisiana.
El 23 de octubre de 1947 por la mañana, cayeron peces en Marksville, Louisiana, Estados Unidos. Después de un chaparrón había decenas de peces vivos y muertos en las calles. Fue testigo el biólogo marino Alexander D. Bajkov (1895-1955) que describió los peces: “Había peces sol, pececillos de ojos grandes y róbalos negros de hasta 23 centímetros de longitud”. Se encontraron más peces en los techos, muertos pero aptos para el consumo.  

Después de una lluvia torrencial, fueron encontradas muchas percas en las calles de Charleville, pero no se encontraron ni en los tejados, ni en las cisternas. Sucedió en noviembre de 1947.

En 1956 con un cielo claro en Chilatchee, Alabama, Estados Unidos, una mujer y su esposo observaron una pequeña nube oscura que se formaba en el cielo. Cuando estuvo sobre ellos de la nube cayó lluvia de agua y también un pez gato, una lobina y otros peces, todos vivos. Luego la nube oscura se puso blanca y se deshizo.

En 1966, el sacerdote Leonard Bourne cuando se encontraba en el norte de Sydney, Australia, fue golpeado en su hombro por un largo pez que cayó del cielo.

Peces cuya longitud oscilaba entre los 15 y los 30 cm cayeron en varios jardines de Essex, el 12 de agosto de 1968, según informaron los periódicos del día siguiente.

Las lluvias de peces anuales en Yoro, Honduras
En 1970, la reconocida revista National Geographic envió especialistas a Honduras para investigar lo que sucede en el departamento de Yoro que es conocido por tener una historia de lluvia de peces desde hace cientos de años. Ahora ya es parte de la cultura de esta región. La lluvia de peces ocurre cada año entre mayo, junio y julio. Los investigadores encontraron que los peces que caen tienen todos el mismo tamaño, unos 15 cm., y extrañamente son todos ciegos. Finalmente plantearon la teoría de que estos peces viven bajo tierra, y son ciegos porque nunca estuvieron expuestos a la luz.

Peces caídos del cielo
guardados por los yoreños.
Los peces caídos existen en los diferentes ríos de la región. Los yoreños los conocen como pez lancha y su tamaño es de 11 a 15 centímetros. Al caer, los peces aprovechan el agua de la lluvia para movilizarse hasta los riachuelos Machigua y Jalegua, tributarios del río Aguán.

El 16 de julio de 2006, el programa de televisión hondureño “Abriendo Brecha” hizo un informe especial sobre el fenómeno de la lluvia de peces en el departamento de Yoro que ya se incrementó a dos veces por año. Aunque los especialistas tratan de explicar que las lluvias de peces son un fenómeno climático, los peces que caen no son de agua salada, sino que son peces vivos de aguas dulces. No son muy grandes, y no se encuentran en ningún cuerpo de aguas cercanas.

Peces caídos con la lluvia en el pueblo de
Victoria, en Yoro, Honduras.
Los testigos dicen que normalmente aparece primero una nube negra, y en seguida llegan los truenos, relámpagos, vientos fuertes y dos hasta tres horas de lluvias fuertes. Una vez terminada la lluvia, el suelo aparece cubierto de peces vivos. La gente se los lleva para cocinar y comer. El pueblo de Yoro cree que la razón de la lluvia de peces se originó en 1856, cuando un sacerdote español, José Manuel Subirana fue a Honduras. Al ver a los indígenas xicaque que vivían en una pobreza absoluta, rezó por 3 días y 3 noches, pidiendo un milagro de Dios para dar comida a los pobres. Al terminar la oración, vino una gran tormenta y llovieron los peces. Desde entonces, comenzó a llover peces. Este fenómeno milagroso hace que desde 1998 la gente de Yoro comenzara a festejar cada año el “festival de la lluvia de peces”.

Niños de Yoro muestran los peces
que cayeron con la lluvia.
Los científicos afirman que los peces son arrastrados al cielo por un tornado o huracán pero eso no explica porque solo caen peces de la misma especie, sin siquiera mezclar trozos de hierbas o arbustos. Además, los tornados, trombas y torbellinos actúan indiscriminadamente. Suelen recoger muchas cosas en su camino, y esparcirlas por todas partes. Esto contradice tajantemente lo que sucede en la gran mayoría de casos de lluvias de animales, que se concentran en un área reducida, lo mismo sucede en Yoro.

Otra cuestión que plantea interrogantes es que en la gran mayoría de los casos, los peces que caen están vivos, lo que sugiere que no pasó mucho tiempo desde que el tornado o la tormenta los “recogió” y el momento en que finalmente caen como lluvia, y esto ocurre aunque no se registren cuerpos de agua en los alrededores.

Más lluvias de peces
En el Monte Isa, Queensland, Australia, hubo lluvia de peces en 1973.

En 1989, en Ipswich, en el este de Australia,
después de una lluvia se recolectaron
en un campo 800 sardinas.
Hubo una lluvia de peces en Kajabbi, también en Queensland en 1974.

En abril de 1975 llovieron peces en Kamilla, India, cerca de la frontera con Birmania. El británico Ron Spencer, se estaba lavando bajo la lluvia cuando llegaban los monzones. En una ocasión estaba en este ritual, cuando: “Unas cosas empezaron a golpearme, y al mirar a mi alrededor vi miles de formas pequeñas que se retorcían en el suelo y otros miles que eran barridas de los tejados, que caían en los canales y en los arrozales. Eran peces pequeños, del tamaño de sardinas. No hace falta decir que poco después de la tormenta no quedaba ninguno. Las aves se los comieron”. 

Ilustración para el extraño
fenómeno de las lluvias de peces.
En 1989, luego de una torrencial lluvia en Ipswich, en el este de Australia, Harold Degen y su esposa fueron testigos de una lluvia de peces, pudieron recolectar en su campo alrededor de 800 sardinas.

En 1984 cayeron peces sobre East Ham, Inglaterra.

En Camooweal, Queensland, llovieron peces en el año 2000.

En 2002 en la aldea griega de Korona, llovieron peces vivos.

En agosto de 2004, llovieron pequeños peces a las 3 de la tarde sobre la aldea de Knighton, en Powys, y también en agosto pero 2007 en Great Yarmout, Norfolk, todas localidades del Reino Unido.

Así eran los peces que llovieron en
Lajamanu, Australia.
El 25 de febrero de 2010 llovieron peces vivos en Lajamanu, un pequeño pueblo del norte australiano cercano al desierto de Tanami. Cientos de peces vivos cayeron del cielo y algunos terminaron en los baldes de los lugareños. Los científicos no pueden explicar porque estaban vivos ya que según ellos tendrían que caer muertos al no estar en su líquido elemento y caer de una considerable altura. Según los meteorólogos un tornado estaría detrás del fenómeno. Curiosamente, esa noche no se reportaron tornados en Australia, con lo cual la hipótesis de la tromba o tornado no tiene asidero. La lluvia de peces percas se extendió desde la noche del jueves 25 de febrero hasta la madrugada del viernes 26. El climatólogo Ashley Patterson dijo: “Este es un hecho muy inusual. No se registraron tornados en esa fecha para esa región. Además hay que calcular el peso de los peces al elevarse y que debieron caer de una altura entre 60.000 y 70.000 pies”.

Ubicación de Lajamanu, en el desierto de
Tanami donde llovieron centenares de peces
vivos sin que hubiera trombas ni tornados.
Según los residentes de Lajamanu, los peces estaban vivos cuando se les vinieron encima. El fenómeno fue visto por unos 650 habitantes, entre ellos, Christine Balmer una residente del lugar, coordinadora del Centro de Salud dijo: “Caían desde el cielo, desde todas partes. Los recogíamos de la tierra, caían aún vivos”. Ella se encargó de fotografiar el fenómeno, ya que sabía que aparecerían los escépticos de siempre que negarían este hecho insólito. La noticia fue publicada por el diario The Northern Territory News. Con sentido del humor Balmer declaró a la prensa: “Gracias a Dios que no llovieron cocodrilos”.

Y aunque parezca fantástico, eso también ya ha sucedido: En 1877, cayeron del cielo cientos de caimanes de un pie de largo en la granja de J. L. Smith, en Carolina del Sur, Estados Unidos. Todo el terreno quedó cubierto de estos reptiles según lo que publicó el periódico The New York Times.

Les Dillon recordó una lluvia
anterior de peces en Lajamanu.
Al parecer en la década de los 80’ ocurrió una lluvia similar de peces, en la  pequeña localidad australiana de Lajamanu. Les Dillon, un residente de 48 años recuerda que “en los ochenta yo me encontraba en la taberna Alice Springs y al salir a la calle vi una lluvia de pequeños peces caer del cielo”.

En setiembre de 2008 llovieron peces en Galicia, España. Jaime Fernández, un vecino de la parroquia de Moncelos, en la provincia de Lugo, después de una tormenta que había afectado a toda la zona, vio que una de sus propiedades se encontraba completamente inundada... de pequeños peces y algas. Pocos días después del curioso acontecimiento, aún se podían apreciar algunos de los pececillos y algas que habían caído del cielo sobre una superficie de doscientos metros cuadrados, aunque los pájaros y gatos se hubiesen comido una gran mayoría. Al analizar los peces se comprobó que se trataba de jureles, una especie de pez marino muy común en las rías gallegas.

El niño Jairo Robles, de 11 años, guardó 5 de
los peces que cayeron del árbol en Santo
Tomás, cerca de Barranquilla.
El 5 de abril de 2010 cayó una lluvia de peces de un árbol callejero de mangos en el pueblo caribeño colombiano de Santo Tomás, vecino a la ciudad de Barranquilla, en momentos en que cruzaba la procesión de Jesucristo Resucitado. Uno de los testigos, Ángel Caballero, relató lo siguiente: "Empezó a estremecer un palo de mango. Del árbol comenzaron a caer pescados. Nos asomamos y eran peces pequeños, tipo bocachicos", señaló Caballero, auxiliar de la Unidad Pastoral de Santo Tomás de Villanueva. Centenares de personas que acompañaban el desfile religioso fueron testigos del hecho y muchas de ellas aseguran que se trata de "un milagro" y que se reprodujo "la multiplicación de los peces". Algunos vecinos de la calle de la Independencia dijeron a periodistas que "desde el palo de mango cayeron más de 400 peces".

El investigador Charles Fort
(1874-1932), un pionero en 

la investigación de 
fenómenos anómalos.
Estas lluvias extrañas fueron analizadas por el investigador norteamericano Charles Fort (1874-1932), que pasó toda su vida recogiendo datos acerca de fenómenos extraños, sugería que las lluvias de peces eran resultado de lo que él llamaba "teleportación", fue el primero en utilizar esta palabra, sería una fuerza que puede transportar objetos de un sitio a otro sin atravesar la distancia intermedia. Esta fuerza, afirmaba Fort, era más activa en el pasado que ahora, y sobrevive actualmente como una sombra débil y errática de lo que fue. Por efecto de la teleportación, los peces son retirados de un lugar donde abundan hasta un punto del cielo, desde donde caen. A veces este punto no está a demasiada altura con respecto al suelo, y eso explica que los peces sean encontrados a menudo vivos. Otras veces está muy cerca del terreno y eso explica la frecuencia con que aparecen en el suelo durante una tormenta. 

En la actualidad, las lluvias de peces siguen constituyendo uno de los fenómenos más raros y menos explicables de la naturaleza... Suponiendo que sea la naturaleza, tal como la entendemos, la que las provoca.

Aquí el video de una persona que fue testigo del fenómeno en Sri Lanka, el 5 de mayo de 2014:

Fish Rain Down on Sri Lanka Village!!!


martes, 15 de abril de 2014

EXTRAÑO ARO NEGRO APARECE EN EL CIELO DE INGLATERRA

El fenómeno permaneció visible durante algo más de tres minutos y luego desapareció.

El extraño anillo oscuro fotografiado
el 11 de abril de este año en
Leamington Spa, 
Warwick, Inglaterra.
Fue fotografiado por una adolescente el pasado viernes 11 de abril de 2014 desde la localidad de Leamington Spa, justamente sobre un campo en Warwickshire, Inglaterra.

Las imágenes fueron capturadas desde un iPhone 4 por una adolescente de 16 años, de nombre Georgina Heap en horas de la tarde cuando iba a jugar tenis con su madre.

La filmación y las fotos muestran un misterioso aro negro en el cielo, cerca del castillo de Warwick. 

La noticia fue recogida por el diario Daily Mail de Inglaterra que consultó incluso a ovnilogos que no pudieron determinar de qué se podía tratar pero se barajan varias posibilidades, como la que sería un aro de humo o de millares de abejas u otro tipo de insectos.

Una aproximación al aro negro fotografiado
el 11 de abril de 2014.
Tampoco expertos meteorólogos pudieron encontrar una explicación a este avistamiento y, aunque aún no se ha podido llegar a una conclusión determinante, la explicación de que se trataría de un anillo formado por humo fue descartada ya que, según ha explicado el Daily Mail, los servicios de emergencia de Warwickshire confirmaron que no se había producido ningún fuego durante la jornada.

Por su parte, la oficina de Meteorología aseguró que el anillo no parecía ser resultado de ningún suceso climático, de ahí que el experto en Ovnis y ex asesor del Gobierno británico, Nick Pope, haya apuntado a que podría tratarse de un círculo «orgánico».

Georgina Heap, la joven 
que registró el fenómeno 
con su teléfono celular.
“Es una imagen verdaderamente extraña. Se ve como un anillo de humo, pero no puedo ver de dónde podría haber venido. Otra posibilidad es que la forma esté compuesta de millones de abejas o de otros insectos, pero nunca he oído hablar de insectos que se comportan de esta manera antes”, ha reconocido Pope, para añadir que se trata de un “Expediente-X real”.

Éste fenómeno fue registrado en el año 2010 en Kosovo y en febrero de 2009 en el distrito de Chorrillos, Perú. El caso más antiguo fotografiado data del 18 de junio de 1969 cuando Carl Robbins transitaba con su automóvil por una calle de Bordesley Green, un suburbio de Birmingham, Reino Unido, y observó en el cielo una extraña nube. Se detuvo y sacó unas fotografías que fueron publicadas en el periódico Birmingham Post Mail. El anillo que fotografió es muy parecido a los que se observaron años después.

Nube en forma de aro fotografiada el 18 de
junio de 1969 en un suburbio de
Birmingham, Inglaterra.
En el caso de Robbins, hubo gran cantidad de testigos que observaron el mismo fenómeno, ante lo cual, la policía británica dio la explicación oficial con relación a este caso: "... Se trata, ni más ni menos, de un grupo de gansos negros canadienses que volaban en formación circular."

Hoy, en pleno siglo XXI, solo un estúpido podría creerse esa explicación para los anillos filmados en distintas partes del mundo. Hasta el momento estos aros negros en el cielo continúan siendo un misterio.

Observe aquí el video del pasado 11 de abril en Warwick, Inglaterra, el de Kosovo en 2010 y el de Perú en 2009:

What is this curious black ring seen in Leamington Spa?


UFO Ring in Kossovo 2010

OVNI en Chorrillos febrero 2009

miércoles, 21 de agosto de 2013

MISTERIOSA DESAPARICIÓN DE 267 SOLDADOS EN GALLIPOLI

El 21 de agosto de 1915, los soldados australianos y neozelandeses del 5º Batallón del Regimiento de Norfolk avanzaron penetrando en una nube, la que luego se elevó sin dejar ningún rastro de ellos.

La península de Gallipoli, está ubicada en la parte europea de los Dardanelos (conocida en la antigüedad como Quersoneso de Tracia); sus principales poblaciones son Eceabat y Gelibolu.

Ubicación de la península de Gallipoli.
El 25 de noviembre de 1914, Churchill sugiere por primera vez un ataque naval a los Dardanelos, con el fin de atacar a las potencias centrales por lo que se consideraba su punto más débil: Turquía. A partir del 15 de enero del año siguiente dan comienzo las operaciones preliminares, poniendo en estado de alerta a las tropas británicas en Egipto. El 19 de febrero se inician una serie de acciones de tanteo y desembarcos, que tropiezan con fuerte resistencia por parte de las tropas turcas, ayudadas por “consejeros” alemanes.

El domingo, 25 de abril, fuerzas británicas efectúan desembarcos en gran escala en la península. El 8 de mayo se da por terminada la primera fase de la campaña; se ha ganado algo de terreno, pero a costa de grandes pérdidas. Hasta el mes de agosto, los aliados sufren varios reveses, entre ellos las pérdidas de algunas unidades navales, como los acorazados Goliath, Triumph y Majestic, hundidos por naves turcas o submarinos alemanes. 

El viernes, 6 de agosto, los británicos -mandados por el general Hamilton- atacan las alturas de Sari Bair, que tras sangrientos combates que duran cinco días, no logran ocupar; el frente de Gallipoli se estabiliza y comienza la guerra de trincheras. En octubre, el general Horace H. Kitchener, enviado a investigar la situación, aconseja la retirada, que comienza entre los días 19 y 20 de diciembre y concluye en enero de 1916. La campaña de los Dardanelos supuso un completo fracaso militar para los ingleses y sus aliados que, ante las pérdidas (más de 46.000 muertos y 250.000 heridos o mutilados entre los que había ingleses, irlandeses, escoceses, australianos, neozelandeses, senegaleses, hindúes y franceses), deciden retirarse. Por el fracaso Churchill fue degradado de su puesto como primer lord del Almirantazgo y se pasó al Ejército.

La desaparición del 5º Batallón del Regimiento Real de Norfolk
En esta desafortunada expedición aconteció uno de los más controvertidos y extraños episodios de la Primera Guerra Mundial. Al sur de la bahía de Saros (Suvla), en la parte occidental de la península, se hallaba la “cota 60″, tenazmente defendida por los turcos, por ser uno de los puntos clave de la defensa (la parte más estrecha de Gallipoli). El sábado, 21 de agosto de 1915, se envió para expugnarla a un fuerte contingente de tropas del “Anzac” (cuerpo expedicionario australiano y neozelandés), que fracasaron en sus intentos. Para reforzarlas fue enviado el 5º Batallón del Regimiento de Norfolk (integrado por 1000 soldados), que inmediatamente, y desafiando los obuses turcos, se lanzó al asalto, pereciendo las tres cuartas partes de sus efectivos. De los 267 hombres que lograron aproximarse a la “cota 60″ nada más se supo.

Terminada la guerra, las autoridades turcas no pudieron dar una explicación satisfactoria al respecto. Afirmaron desconocer la existencia de ese regimiento, y que jamás habían tenido prisioneros que afirmasen pertenecer al mismo. Se dieron diversas interpretaciones del hecho, desde una matanza de prisioneros (nunca probada), hasta que “fueron rodeados intempestivamente por una especie de niebla, la cual reflejaba de tal modo los rayos del sol, que los observadores de artillería quedaron deslumbrados por su resplandor y no fueron capaces de proseguir su bombardeo artillero de apoyo”.

Ataque de las fuerzas expedicionarias
australianas y neozelandesas en
Gallipoli, en agosto de 1915.
Un grupo de testigos presenciales (22 soldados de la 3ª Sección del Cuerpo de Ingenieros, 1ª Compañía de tropas neozelandesas), entre los que figuraba el zapador F. Reichart, nacido en Matanda, distrito de Bay of Plenty, hizo una declaración jurada, firmada por otros dos testigos, de la que extraemos algunos párrafos:

“El día amaneció claro, sin nubes, exceptuando únicamente unas seis o siete nubes en forma de pan, todas exactamente iguales, que permanecían en lo alto, sobre la “cota 60″. Se advirtió que, pese a que soplaba un viento del sur, que corría a una velocidad de seis a siete kilómetros por hora, aquellas nubes no se movían ni cambiaban de forma. Permanecían inmóviles, a una altura de unos 60 grados vistas desde nuestro puesto de observación, situado a unos 16 metros de altura. Otra nube, semejante en su forma a las anteriores y que podría medir unos 250 metros de longitud, 60 de altura y otros tantos de anchura, se encontraba inmóvil también cerca del suelo y justo por debajo del otro grupo de nubes. Esta última nube era extraordinariamente densa y parecía casi sólida.

Todo esto fue observado por 22 hombres de la 3ª Sección de la 1ª Compañía del Cuerpo de Ingenieros neozelandés, entre los que me encuentro yo, desde nuestras trincheras en Rhodendendron Spur, alrededor de 2500 metros al sudoeste de la nube que se hallaba cerca del suelo. Esto situaría el emplazamiento de las nubes inmóviles en el aire a una altura de 1200 metros… Observamos como unos centenares de hombres del 5º Regimiento de Norfolk escalaban el lecho seco de un torrente, que les llevaba hacia la “cota 60″, cubierta, en parte, entonces por la extraña nube. Parecían ir a reforzar las tropas de aquella “cota”.

Los soldados del 5º Batallón del Regimiento
de Norfolk fueron penetrando
en la nube sin vacilar.
Cuando llegaron a la nube, fueron penetrando en ella sin vacilar. Pero ninguno salió de allí jamás. Alrededor de una hora más tarde, después de que el último hubiese desaparecido, la nube, muy discretamente, se levantó como una niebla cualquiera, pero conservando su forma, y subió lentamente hasta unirse a las otras. Al mirarlas nuevamente parecían “guisantes en sus vainas”. Durante todo este tiempo, el grupo de nubes había permanecido inmóvil, pero tan pronto alcanzó la altura de las demás, el conjunto de nubes comenzó a moverse lentamente en dirección Norte, hacia Bulgaria”.

Este extrañísimo fenómeno atmosférico, recuerda más a una gigantesca nave nodriza o nave cigarro camuflada como una nube que a otra cosa y no parece creíble que estos 267 soldados muriesen en acción, sin que los turcos hubiesen registrado los uniformes.

El Regimiento "abducido" se formó en 1908, como un cuerpo voluntario del ejército. Al iniciar la guerra el regimiento fue reforzado con soldados y oficiales provenientes de la Commonwealth. El 5° Batallón de Norfolk había llegado a Suvla al mando del coronel Sir Horace Proctor Beauchamp, famoso por su exceso en fumar pipa. El coronel, junto con 16 oficiales y 250 hombres, no fueron vistos de nuevo.

Extraña nubosidad como la que se
vio en Gallipoli en agosto de 1915.
Se sabe que el 21 de agosto fue un día desastroso. Amaneció nublado. El campo de batalla estaba cubierto por una neblina fuera de estación. En el Final Report of the Dardanelles Comision, Sir Ian Hamilton apuntó: “Por algún extraño capricho de la naturaleza la bahía Suvla y la planicie fueron cubiertas por una extraña neblina. Esto fue de muy mala suerte ya que no podíamos ver al enemigo. Además, al atardecer el Sol nos cegaba y difícilmente veíamos las líneas enemigas. Deseaba posponer el ataque pero por varias razones esto no fue posible”.

A lo largo de la historia se han registrado múltiples desapariciones de grupos más o menos numerosos, nunca bien explicadas y la desaparición de estos 267 hombres se agrega al listado que por supuesto, para los historiadores “oficiales” no encuentra una explicación. Lo más lógico es que fueron literalmente secuestrados por una inteligencia y tecnología superior a la nuestra.

Los datos sobre este extrañísimo suceso se conservan en el Imperial War Museum de Londres.

Más datos sobre el movimiento de tropas en Gallipoli, los encontrará aquí:

LA CAMPAÑA DE GALLIPOLI