HUMANIDAD Y COSMOS es un programa que trata de traerle a usted eso que siempre se preguntó y nunca tuvo la oportunidad de escuchar… Hechos históricos ocultados, fenómenos insólitos, creencias, mitos y leyendas, arqueología proscripta, seres extraños, energías prohibidas, noticias curiosas, científicos censurados, el misterio de los objetos voladores no identificados, profecías y vaticinios, sociedades secretas, ecología, enigmas y soluciones para vivir física y espiritualmente sanos.


miércoles, 4 de julio de 2012

EL FAMOSO INCIDENTE DE ROSWELL YA CUMPLIÓ 65 AÑOS

 
La caída de un objeto en esta localidad norteamericana sigue en el misterio a raíz del ocultamiento gubernamental.

El 4 de julio de 1947, a 137 kilómetros de la localidad de Roswell, Nuevo Méjico, cerca de un desierto en el que desde 1930 se venían realizando pruebas con cohetes, cayó un objeto.

Desde entonces se han escrito centenares de libros tanto de investigación como novelas y filmado decenas de documentales, series y películas de ficción y aún seguimos tratando de conocer la verdad de lo que realmente sucedió.

Las múltiples versiones
A ciencia cierta, nadie que no sea miembro de la conspiración para su encubrimiento puede afirmar con absoluta seguridad que es lo que cayó del cielo.

Según muchos afirman, lo que se encontró fue un objeto con forma de plato de unos 8 metros de diámetro que se habría estrellado cerca de un rancho, cuyo dueño había visto los restos, dando comienzo a su “recuperación” el siguiente 7 de julio por parte de los militares norteamericanos, si bien ya al siguiente día de la caída el lugar había sido visitado por unos arqueólogos de la Universidad de Texas que avisaron al sheriff de que había visto los restos de un “avión sin alas”.

Otros aseguran que lo que cayó era un prototipo de un vehículo aéreo obtenido de los alemanes en la Segunda Guerra Mundial. La Fuerza Aérea hizo pruebas con aparatos discoidales con la tecnología robada y fueron probados en secreto durante años siendo los famosos ovnis denunciados por decenas de testigos tal como lo hizo Kenneth Arnold a las tres de la tarde del 24 de junio de 1947 cuando volaba sobre el Monte Rainier en Estados Unidos. Muchos de los avistamientos de ovnis que se vieron tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial hasta la actualidad eran estos prototipos secretos.

Según algunos testimonios, los ocupantes del objeto con forma de disco estaban aterrorizados, no parecían pilotos normales sino que su estatura era pequeña y eran calvos, abrazando cada uno una especie de maletín, ante la llegada de los militares humanos que los capturarían y llevarían con destino desconocido.

Otra versión, afirma que se hallaron 4 cadáveres de extraterrestres, de cabeza muy grande, calvos y ojos almendrados, con cuatro dedos en cada mano, ya con señalado deterioro, tanto por la descomposición como por la acción de alimañas. Se dice que los cadáveres fueron llevados por la CIA a su cuartel general de Langley, y los restos del disco a la base militar de Edwards, si bien más tarde, se trasladarían a la base Wright Patterson de Dayton, en Ohio, donde una supersecreta “sala azul” los alberga desde entonces, junto a todo lo relativo a extraterrestres; a la citada sala no tendrían acceso más que contados y juramentados personajes.

Lo cierto es que aparecen tantas versiones como investigadores abordan el caso. Se mencionan al menos 6 lugares diferentes para el hallazgo, y el número de cadáveres recogidos por el ejército, siempre según estos investigadores independientes, varía desde dos hasta nueve. Incluso algunos aseguran que el ejército mantiene (o mantuvo) como prisioneros a algunos tripulantes que se encontraban con vida luego del accidente.

Además, existen numerosos testimonios sobre lugareños de Roswell (prensa local y otros) que recibieron claras amenazas de los militares para que silenciaran el caso. Algo había pues que ocultar.

Otros testimonios hablan de un disco volador derribado por un rayo, de que el material hallado en la zona del impacto, de unos 180 metros de diámetro, era parecido al papel de aluminio pero con características distintas, y los lugares de impacto de multiplican en la zona con otros sitios además de Roswell (el principal, a 160 Km, cerca de San Agustín, donde hipotéticamente caería la parte principal del platillo).

Los anti-ovni de Roswell aprueban la ridícula versión oficial que dice que se había tratado de un globo meteorológico, ocultado entonces por pertenecer al proyecto Mogul (Mongol) para la detección de pruebas nucleares de los soviéticos.

En 1997, al levantarse el secreto oficial sobre el caso, se especificó que eran pruebas para comprobar el efecto sobre seres humanos de caídas desde mucha altura, utilizando para ello maniquíes, los cuales podrían haberse confundido con los “extraterrestres”, aunque resulta discordante con la versión de la detección de pruebas nucleares pues no hay relación con una prueba de caída libre, ni ésta sería importante como para mantenerlo bajo el sello de secreto y menos durante tantos años. Por si fuera poco, los documentos oficiales, liberados en su momento, estaban abundantemente censurados en numerosos y largos párrafos.

Evidentemente, si las autoridades querían confundir y dar así razones a los defensores de la existencia de la versión de los extraterrestres, no lo pudieron hacer torpemente mejor.

Cronología del hallazgo
La historia del accidente de Roswell hoy podemos documentarla paso a paso, muchos de ellos son deliberadamente omitidos por quienes niegan que algo extraño sucedió en Roswell.

2 de julio: Todo empezó en la noche del 2 de julio de 1947, cuando Dan Wilmot, un respetado empresario, y su esposa estaban sentados en la terraza de su casa, y súbitamente vieron a las 21.50 horas un objeto brillante con forma de óvalo moviéndose por el cielo a una velocidad aproximada de 400 a 500 millas por hora.

Dan Wilmot estimó que el objeto volador no identificado tenía un diámetro de 20 a 25 pies (6 o 7 metros). Este apareció del Sureste y desapareció por el Noroeste. Dan Wilmot reportó este inusual avistamiento al periódico Roswell Daily Record.

3 de julio: Al mismo tiempo que el matrimonio Wilmot, William Woody y su padre ven en el cielo un objeto brillante volando en dirección al norte. Esa misma noche del 3 de julio de 1947, Mack Brazel, un ranchero,  oyó una fuerte explosión en plena tormenta eléctrica. La explosión también llamó la atención a varios de sus vecinos.

4 de julio: A la mañana siguiente, 4 de julio, era feriado nacional, Brazel, que era el administrador del rancho Foster, situado entre Roswell y la ciudad de Corona, salió a inspeccionar una bomba de agua. Por el camino descubrió una zona de un kilómetro y medio de longitud sembrada de restos de un material que, cuando se doblaba, se volvía a enderezar espontáneamente. También había trozos de lo que más tarde se vino a llamar las "viguetas en I", que tenían grabados unos extraños símbolos de color azul lavanda. Esas viguetas eran tan livianas como la madera de balsa y no podían romperse ni quemarse. Por la noche en la taberna se lo comenta a unos amigos que le dicen que haga la denuncia al Sheriff del condado de Chaves.

5 de julio: Un equipo de arqueólogos dirigido por el Dr. W. Curry Holden que estaban excavando en busca de pueblos precolombinos en Nuevo México, observan un extraño aparato estrellado en medio del desierto, a varias decenas de kilómetros al norte de la localidad de Roswell. Después, más personas se acercan al lugar y consiguen ver los cadáveres de unos extraños seres que algunos describen como de baja estatura, con cuatro dedos en cada mano y ojos más grandes de lo normal.

6 de julio: El 6 de julio era domingo, Brazel volvió al lugar, cargó los restos que pudo en su vieja camioneta y los entregó a las 8 de la mañana al sheriff de Roswell George Wilcox, quien a su vez los mostró al comandante Jesse Marcel alrededor del mediodía. Éste los examinó y comentó que eran de un material muy extraño y totalmente diferente a lo que había visto.

Como oficial de información de la única unidad de bombardeo atómico del mundo, el parecer de Marcel merecía cierta credibilidad. El jefe de la base de Roswell, William Blanchard, ordenó a Marcel y a Sheridan W. Cavitt, un oficial de contraespionaje, que acompañasen al ranchero hasta el lugar y recogiesen los restos. En tanto el general Roger Ramey Comandante de la Octava Fuerza Aérea del Ejército es informado sobre el incidente e informa al Pentágono. El 6 de julio a las 17 horas, Mack Brazel, no regresa a su rancho sino que se queda a dormir en el pueblo.

7 de julio: A las 9 de la mañana el Pentágono ordena el bloqueo de todas las entradas y vías de acceso a Roswell. Los auxiliares del sheriff Wilcox rodean el  rancho Foster, no dejando pasar a nadie.

Los militares Jesse Marcel y Sheridan W. Cavitt llegan al mediodía al rancho acompañados de Brazel que les muestra los restos que tiene en su galpón, el mayor Marcel, los examina con un contador Géiger. El aparato no capta señales de radiactividad en los trozos. Como se hace tarde, Marcel y sus hombres organizan una búsqueda sigilosa en el lugar de la caída del objeto.

A la tarde llegan al campo donde cayó el objeto y hallan varios objetos extraños y los recogen. Cuando se acerca la noche, tanto Marcel como Cavitt no pasaron la noche en el rancho sino que regresaron a Roswell, esto está corroborado por varios testimonios.

Entre los objetos que se llevaron los militares Marcel y Cavitt se encuentran varias piezas que tienen grabados unos extraños símbolos. Jesse Marcel, de regreso a la Base de Roswell con los restos, decide primero parar por su casa y enseña los restos a su mujer y a su hijo, quienes observan también los extraños símbolos grabados. Debido a esto, el hijo de Jesse Marcel se convertiría posteriormente en uno de los testigos más entrevistados por los investigadores.

Probablemente esa misma tarde, con la filtración de los hechos del Rancho Foster, comienza la aparente censura a los medios de comunicación. Así, la emisora KOAT está procediendo a transmitir un télex que informa de las labores de recuperación de un platillo volante por parte del ejército, cuando en ese momento cesa la transmisión y se recibe en la emisora una impresión procedente del FBI (Federal Bureau of Investigation / Oficina Federal de Investigación) que ordena que la noticia no sea transmitida. Por otro lado, la emisora KGFL graba una entrevista con Brazel, pero la Comisión Federal de Comunicaciones amenaza con una retirada la licencia si la entrevista es emitida.

A las 13 horas del 7 de julio, Glenn Dennis, de la funeraria Ballard, en Roswell, recibe un comunicado de uno de los oficiales de la base: " - ¿Qué tamaño tienen los cajones herméticos que posee? - ¿Son pequeños?". Dennis está perplejo y quiere saber si hubo algún tipo de desastre en las proximidades. Le dicen que no en ese momento y les responde que demoraría unas 24 horas para conseguir el material.

A las 14.30 horas, del 7 de julio el oficial de la base lo vuelve a llamar a la funeraria y le pregunta cómo preparar cuerpos que estuvieron mucho tiempo en el deserto y si los productos empleados podrían modificar la química de los cuerpos. Dennis recomienda el congelamiento de los cadáveres y ofrece su colaboración, recibiendo la siguiente respuesta oficial:" - No se preocupe, sólo estamos queriendo saber eso con el fin de prepararnos para casos futuros". Dennis aceptó la respuesta. Más tarde, el conoce a un soldado que se había accidentado en la recuperación de los restos y lo llevó a la enfermería del hospital más próximo. Dennis estaciona su ambulancia al lado de un vehículo de la base y ve diversos pedazos de metal allí dentro. Al entrar en el hospital encuentra una amiga enfermera, que sale de una de las salas de examen y exclama: " – Sal de aquí, sino tendrás un problema gigantesco".

8 de Julio: A las 6 de la mañana se hace una urgente reunión entre el coronel Blanchard y Jesse Marcel, que muestra a su superior las partes halladas en el Rancho Foster. Media hora más tarde, acontece otra reunión secreta en la oficina del coronel Blanchard, esta vez con la cúpula de la Fuerza Aérea.

A las 9:20 Blanchard resuelve lanzar un comunicado a la prensa: " – Los rumores acerca de los platillos voladores anoche se tornaron realidad cuando el asesor de prensa divulgó que el 509 Grupo de Bombarderos de la Fuerza Aérea tuvo la suerte de llegar a poseer un disco - todo eso gracias a la cooperación de un ranchero local y de un sheriff". Y continúa el informe: "El objeto aterrizó en un rancho cerca de Roswell en la última semana. Como el ranchero no tiene teléfono, guardó el disco hasta poder informar al sheriff, que a su vez, notificó al mayor Jesse Marcel. Inmediatamente, entramos en acción y el platillo fue rescatado del rancho, siendo después inspeccionado en la Base Aérea de Roswell y enviado a una repartición superior".

El 8 de julio el diario Roswell Daily Record publica en su portada la información de un comunicado emitido por Walter Haut, el oficial de relaciones públicas de la Base de Roswell. Dicho comunicado es escrito siguiendo órdenes del Coronel William Blanchard, y anuncia la recuperación de un platillo volante a manos de los militares. Esa misma mañana parten de la base dos aviones con los restos; uno hacia la base de Forth Worth (Texas) y otro hacia la base Wright Field (hoy Wright Patterson, en Ohio).

Pocas horas después, la noticia de la caída de un platillo volante es desmentida desde la base de Forth Worth, donde el General Roger Ramey, el Coronel Thomas Dubose, y Jesse Marcel, posan con los restos de lo que el Mayor Irving Newton identifica sin lugar a dudas como un globo meteorológico con un blanco Rawin.

A las 11 de la mañana del 8 de julio, la noticia de la caída del platillo es leída en las estaciones de radio KGL e KSWS, también el diario Morning Dispatch, publica en el mismo día la información. La Agencia Associated Press, toma la noticia y la distribuye por todo el mundo. Algunas horas después, en la oficina del sheriff Wilcox se reciben telefonemas de todas las partes del planeta, como Roma, Londres, París, Berlín, Hong Kong y Tokio. Pero este clima de libertad de expresión no duró mucho tempo. Frank Joyce, de la emisora KGFL, envía un télex para la United Press International (UPI) y, como respuesta, recibe un comunicado de Washington desmintiendo el caso. Parte del télex informaba lo siguiente: "Atención. Aquí FBI. Finalizar relato. Repito: finalizar relato, asunto de seguridad nacional. Aguardar".

Aproximadamente a las 11 de la mañana, Glenn Dennis recibe un llamado de su amiga enfermera: " – Tengo que hablarte. Tienes que hacer un juramento sagrado de nunca mencionar mi nombre, sino yo tendré enormes dificultades...". Dennis entonces le promete a la enfermera que jamás diría nada a nadie. Ella comienza a contarle todo lo que sabe sobre el caso: dos médicos le pidieron a ella que los ayudara para hacer una autopsia provisoria. Ella le describió uno de los seres, tenía una cabeza con ojos grandes, pequeños orificios nasales, boca fina, era lampiño, brazos largos y finos. Las manos tenían 4 dedos cada, que terminaban con orificios, parecidos a las ventosas de los pulpos. Ella también describió que los seres no tenían cabellos y su piel era morena. La enfermera dijo que vio 3 cuerpos, estaban con heridas, mutilados, probablemente por coyotes. Los cuerpos tenían solamente 1,20 m y exhalaban un terrible hedor. Los médicos llegaron a desconectar el sistema de aire acondicionado por miedo de que el olor se expandiera por todo el hospital.

A las 12 horas, en el aeropuerto de Roswell desciende un avión de Washington trayendo un equipo especial de técnicos y fotógrafos. Los objetos encontrados son llevados para la base aérea de Wright Patterson, en Ohio, en un avión pilotado por el capitán Oliver Popper Handerson. Al embarcar, el capitán ve 3 cadáveres extraterrestres en el hangar guardados en hielo seco.

A las 12.30 llegan periodistas y fotógrafos al rancho Foster y se encuentran con Brazel, que les hace la siguiente declaración: " - Fue un error notificar a las autoridades. Si sucediese nuevamente, yo no diría nada, porque eso es una bomba". Los fotógrafos también se encuentran con algunos oficiales que caminan por el campo en busca de más restos.

A las 16.30 regresan los periodistas y fotógrafos a Roswell, quieren hablar con el sheriff Wilcox que les comunica que está prohibido hacer cualquier manifestación sobre lo que vieron.

Mientras tanto, los militares también dejan el rancho Foster llevándose a Brazel con ellos. Mientras, Jesse Marcel despega con los restos rumbo a Forth Worth. Allí le muestra el material hallado al Gral. Ramey.

A las 18.30 Brazel es interrogado en la base de Roswell, donde le ordenan que desmienta todo a la prensa, Brazel es obligado a oír cosas como: " – Oiga mi hijo, guarde ese secreto con usted, sino nadie sabe lo que le puede suceder". A esta altura, ya circulaban en Roswell los más absurdos cuentos. Uno de ellos decía que se habían encontrado accidentados hombres venidos de Marte, que tenían la piel verde y que uno de ellos fue encontrado vivo, gritando como un animal hasta la muerte. Otro de los rumores decía que uno de los seres escapó del cordón de seguridad y corrió toda la noche por las calles de Roswell.

9 de julio: El Roswell Daily Record publica el desmentido de la noticia: los restos del Rancho Foster pertenecían a un simple globo meteorológico. Según algunos testimonios que incluyen el de su propio hijo William (Bill) Brazel, William "Mac" Brazel habría sido acompañado por los militares hasta las oficinas del Roswell Daily Record para que se retractara de la primera versión. Además, esos testigos mantienen que Brazel habría sido retenido por varios días.

A las 8:00 de la mañana el coronel Blanchard sale de la base de Roswell y visita el lugar de la caída. Su intención es supervisar la finalización del trabajo de recuperación pues luego se iría de vacaciones.

Siendo las 9 de la mañana, Walt Whitmore dueño de la estación KGFL y su reportero Jud Roberts (gerente de la radio KGFL) intentan ir al Rancho Foster, pero no lo consiguen debido a los  bloqueos de los militares en las rutas principales y laterales. Llegan curiosos de varios puntos del país y más periodistas que también intentan llegar sin éxito al lugar.

A las 10 de la mañana llega a la base de Roswell un avión de Washington trayendo un representante oficial del presidente Truman. En Washington, el presidente recibe al senador Carl Hatch, de Nuevo México.

A las 12, los cadáveres de los ocupantes del objeto caído son preparados para su transporte.

10 de julio: El 10 de julio, Mac Brazel fue llevado a la oficina del Daily Record de Roswell por Walt Whitmore, el dueño de KGFL, donde concedió una entrevista cuyo contenido guardaba poca similitud con su historia original, ahora Brazel estaba cambiado y decía que lo encontró fue un globo meteorológico. En palabras de Loretta Proctor, su vecina más cercana: “Creo que ese mismo año se fue de la hacienda, mudándose a Alamogordo o Tidarosa, donde puso un depósito. Eso era antes de que la gente tuviera freezers en sus casas. El depósito era un gran edificio refrigerado... Uno compraba la carne, la cortaba y la ponía en unos armarios de los que tenía la llave; después la sacaba cuando quería. Creo que debió salirle bastante caro, y nos preguntamos cómo pudo instalarlo con sus usuales ganancias por la cría de ovinos”.
 
11 de julio: Tiene inicio la operación Correctivo Mental en todos los soldados que trabajaron en la operación de rescate. Son conducidos en grupos a un pequeño recinto, donde un oficial les explica: " - ... esto fue una cuestión de seguridad nacional y está bajo discreción absoluta. No hablen a nadie sobre lo que sucedió. Olviden todo lo que vieron".

15 de julio: MacBrazel que siempre tuvo escasez de dinero, se compra una camioneta nueva y le dice a sus vecinos que se mudará lejos, que tiene dinero para comprar una casa y va a instalar un fábrica de hielo.

Epílogo del Caso Roswell
En el plazo de un mes, todos los participantes de la “operación Roswell” son transferidos para otras bases. En setiembre de 1947, el profesor Lincoln La Paz procura determinar la estructura del objeto accidentado y afirma vehementemente que los destrozos son de una sonda extraterrestre no tripulada. El 24 de setiembre, el presidente Truman crea la ultra-secreta operación Majestic 12, con la finalidad de explorar y analizar todo lo referente a Roswell y al fenómeno Ovni. A fines de octubre de 1947, el general Schulgen del Pentágono hace un memorando secreto, comprendiendo a las Fuerzas Armadas para que informen y compilen todas las informaciones existentes sobre los discos voladores. Esa es una fuerte evidencia de que el gobierno norteamericano mintió cuando dijo que el objeto accidentado era un globo meteorológico.

En poco tiempo, virtualmente todos los testigos del choque y los involucrados en los esfuerzos por recuperarlo, fueron abruptamente transferidos o misteriosamente desaparecieron de la faz de la tierra. Esto condujo a sospechar que un evento extraordinario era escondido por el gobierno. A través de los años, libros, entrevistas y artículos de una serie de empleados militares, que habían estado involucrados en el accidente, se han sumado a las sospechas de un encubrimiento adrede por parte del gobierno americano.

Hoy podemos afirmar que, aunque limitada, la evidencia de la zona de Roswell sugiere que hubo tres sitios separados vinculados con el siniestro: el llamado campo de escombros en la hacienda Foster, donde tantos fragmentos fueron encontrados por Brazel y luego recogidos por Marcel y Cavitt; un sitio a varios kilómetros de allí donde estaba el cuerpo principal del aparato; y un lugar, a dos o tres kilómetros de este último, donde fueron encontrados los cuerpos dentro o cerca de lo que Glenn Dermis describió como "cápsulas de Escape".

En setiembre de 1949, un pariente de MacBrazel comenta en un bar que durante los dos últimos años la familia continuó encontrando vestigios de la nave accidentada. Al día siguiente, fue interpelado por militares, que trataron de confiscarle las piezas.

El astronauta del Apolo 14, Dr. Edgar Mitchell, aunque no fue testigo directo, también ha afirmado en numerosas ocasiones que Roswell fue un verdadero incidente relacionado con extraterrestres, basado en sus contactos de alto nivel dentro del gobierno. "Yo he visto los expedientes secretos OVNI, y no hay duda de que hubo contacto con extraterrestres." Este astronauta opina también que hay una organización gubernamental paralela e independiente al gobierno que realiza experimentos con tecnología extraterrestre y por eso no se puede sacar a la luz todos estos incidentes. A día de hoy, el anciano ex-astronauta no ha facilitado ninguna evidencia que corrobore sus afirmaciones.

En 1978, Jesse Marcel habló con investigadores y medios de prensa diciendo que el material que observó "no era de este mundo". Su hijo, Dr. Jesse Marcel Jr. es ahora médico y un calificado piloto de la Guardia Nacional, recuerda el incidente muy bien, y dijo públicamente que el material con el que su padre posó en la foto de prensa, no era el mismo que le había mostrado en aquella noche. Thomas DuBose admitió años más tarde que todo acerca de la historia del globo meteorológico era una farsa, y que recibió órdenes del General McMullen para crear la historia del globo y luego olvidar todo el incidente.

Para muchos ovnílogos, el caso Roswell es considerado uno de los acontecimientos ufológicos más importantes y el inicio de los encubrimientos, mientras para los escépticos es solamente el caso más popular.

Roswell en la actualidad
En la actualidad un museo sobre extraterrestres a base de maquetas y presuntas reproducciones es un próspero negocio en Roswell. Y es la más cierta realidad trascendente de Roswell.

Dos implicados en el Caso Roswell, el teniente Walter Haut (jubilado que era el oficial de relaciones públicas en la base en 1947), y Glenn Dennis, (el que dijo que le encargaron ataúdes de tamaño pequeño en 1947), fundaron en 1992 el Museo Ovni de Roswell.

Cada año, unos 200 mil visitantes pasan por el museo, procedentes de los 50 estados de la Unión de y 35 países, y llevan más de 2.5 millones desde su fundación.

Una vez al año, en julio, se realiza el Festival del Ovni de Roswell, que abarrota todos los hoteles y casi duplica la población de esta ciudad del sureste de Nuevo México para recordar cada aniversario de la caída del disco volador en 1947.

El festival, incluye conciertos en vivo, concursos de disfraces, un desfile por la avenida principal y una serie de conferencias que tienen que ver con el suceso, con temas que van desde el robo de cadáveres alienígenas hasta las conspiraciones más interesantes.

El festival comenzó poco tiempo después de la inauguración del Museo, para tratar de detonar un debate mundial sobre la supuesta caída del platillo volador, basada en unos restos hallados en el desierto que el gobierno ha dicho que fueron de un globo secreto para observación del tiempo.

Los defensores de la conspiración, creen que el llamado Incidente OVNI de Roswell fue en realidad un intento del gobierno para esconder la verdad sobre lo que ocurrió ese día y que supuestamente comprueba la existencia de vida extraterrestre.

Más allá de la existencia o no de los extraterrestres, lo que fue indudable es la oportunidad de hacer negocios. Julie Shuster, hija de Haut es la actual directora del museo Ovni de Roswell.

El centro de convenciones de la ciudad pululaba con vendedores pregonando baratijas y muñecos, ofreciendo fotografías con personas disfrazadas de alienígenas, lecturas psíquicas y hasta un equipo para comprobar si su vecino o su jefe vienen del espacio exterior.

Otros ofrecen libros, DVDs, recuerdos y obras de arte de todo lo que tenga que ver con otros mundos. Según un análisis, cada año, el turismo Ovni que visita el museo genera un derrame económico indirecto de unos 5 millones de dólares para la ciudad de 50.000 residentes en medio del desierto.

Menos conocido es que en el tiempo inmediato a este caso, en torno a un par de meses, hubo otros dos objetos caídos, uno en junio y anterior a Roswell, en Socorro, Nuevo México y otro después, en la misma zona, y también con platillos estrellados. Si es cierto, podría tener su lógica en tanto que en estos lugares era donde entonces se estaban realizando pruebas atómicas, las primeras de la historia, y de cohetes (White Sands). Si un extraterrestre llegara en tal época al planeta Tierra, no cabe duda que era el lugar ideal para estudiar la punta de lanza de la tecnología humana. Pero, ¿por qué se iban a estrellar las naves de los presuntos extraterrestres? Se dice que también los norteamericanos estaban entonces probando un potente sistema de radar y quizá, inesperadamente para ellos, se verían afectados en los desconocidos sistemas de propulsión alienígenas. Por supuesto, tampoco hay pruebas de estos casos y se cuenta que los militares se apropiaron de restos y cadáveres.

Ya no hay testigos oculares
El misterio que rodea este impacto nunca ha sido suficientemente explicado - ni por investigadores independientes, ni por el gobierno estadounidense. Todos los testigos oculares ya han fallecido, uno de los primeros fue William "Mac" Brazel, quien murió en 1963. Su hijo Bill Jr., declaró hace un tiempo: “Mac nunca sintió que hubiera hecho algo especial. Tropezó con el lugar, vio un montón de material extraño y eventualmente se lo contó al gobierno. Con las palabras de su hijo: “Mi padre encontró eso y me contó algunas cosas. No demasiado, porque la Fuerza Aérea le pidió que jurara que no le daría los detalles a nadie. Se fue a la tumba sin contárselo a nadie. Era un vaquero del Far West, y ellos no hablaban mucho”.

Otro de ellos el sargento Ernest Robert Robbins, muerto en el 2000, que ayudó a trasladar a tres los tripulantes después que el disco volador se accidentó. Declaró que uno de ellos todavía estaba vivo.

Otro testigo fue Walter Haut, conocido como el portavoz de Roswell. Walter Haut era teniente del ejército estadounidense, murió el 15 de diciembre de 2005 a los 83 años de edad.

Haut, había recibido de parte de su comandante, William Blanchard, la información relativa a la captura de un plato volador.

Blanchard le ordenó, luego de dictarle el comunicado, dar a conocer la noticia. El Roswell Daily Record había publicado el anuncio en grandes caracteres, pero el mismo día llegó la desmentida: El OVNI era un globo aerostático.

Pero el portavoz Haut estuvo siempre convencido de que sus colegas habían tenido un encuentro cercano con extraterrestres. Finalmente, y después de dejar el ejército, Haut fundó en Roswell en 1992 el International UFO Museum, entidad que fue visitada por más de 20 millones de apasionados y curiosos.

A partir de este suceso comenzó la historia de la ovnilogía moderna.

martes, 3 de julio de 2012

ENCUENTRAN EN ALEMANIA EL PRIMER MAPA DONDE APARECE EL NOMBRE DE AMÉRICA

Investigadores alemanes descubrieron en la Biblioteca Universitaria de Múnich un desconocido ejemplar del llamado mapamundi de Waldseemüller, el primero en el que aparecía el nuevo continente con su nombre de América.

Mapamundi de Waldseemüller descubierto en 2012
en la Biblioteca Universitaria de Münich.
El director de la biblioteca, Klaus-Rainer Brintzinger, señaló que se trata de un descubrimiento sensacional toda vez que "se conocen muy pocos ejemplares del mapa dibujado por el cartógrafo Martin Waldseemüller" (1470-1522).

El ejemplar, de 500 años de antigüedad, fue descubierto recientemente por dos investigadoras y estaba encuadernado entre dos grabados sobre geometría dentro de un lote de libros y documentos del siglo XIX que hasta ahora había pasado desapercibido en los fondos de la biblioteca.

Detalle del mapa de Waldseemüller
donde está escrita la palabra America.

Brintizinger explicó que se trata de un ejemplar anterior y más pequeño que el conocido mapa mundial de Waldseemüller de tres metros cuadrados.

El cartógrafo de Friburgo es considerado el padrino del nuevo continente por ser el primero en darle su nombre de América al creer erróneamente que fue Américo Vespucio y no Cristóbal Colón su descubridor.

De la versión pequeña del mapa mundial de Waldseemüller solo se conocían hasta ahora cuatro ejemplares, uno de los cuales fue subastado en 2005 por la casa Christie's por más de 800.000 euros.

Uno de los mapas originales de Waldseemüller está expuesto desde 2007 en la biblioteca del Congreso en Washington, protegido por una caja de cristal especialmente adaptada.

El mapamundi de Waldseemüller que se conocía
antes del hallazgo actual en Münich.
En Múnich, el mapa encontrado, más pequeño que el original (2,32 m de largo por 1,20 m de ancho), fue encontrado "por casualidad" en una encuadernación del siglo XIX, entre dos impresos de geometría, precisó la dirección de la biblioteca. Los expertos estiman que el nuevo ejemplar fue encuadernado erróneamente en un libro sobre geometría en el siglo XVI, probablemente debido a que desconocían el valor del mapa.

Sven Kuttner, responsable del departamento de libros antiguos de la Biblioteca Universitaria de Múnich, subrayó que "no se había producido un descubrimiento de estas dimensiones en Alemania desde la II Guerra Mundial".

Waldseemüller fue el primero en escribir el nombre de América, en honor del explorador Américo Vespucio, en un mapa publicado en 1507, Universalis Cosmographia, en el que se observa la costa atlántica de Estados Unidos, las islas del Caribe, parte de México y el litoral atlántico de Sudamérica.

lunes, 2 de julio de 2012

HALLAN UN MINERAL DESCONOCIDO EN UN METEORITO

Lo llamaron “panguite” y lo encontraron en un meteorito caído en México.

En 1969, una bola de fuego atravesó el cielo de México, esparciendo miles de fragmentos de meteoritos en todo el estado de Chihuahua. Una de esas pequeñas rocas fue recogida y bautizada como Allende.

El meteorito Allende, hallado en Chihuahua.
Más de 40 años más tarde, el meteorito continúa sirviendo a la comunidad científica como una rica fuente de información sobre las primeras etapas de la evolución de nuestro Sistema solar. Y no deja de dar sorpresas. Recientemente, los científicos del Instituto de Tecnología de California (Caltech) han descubierto incrustado en la roca espacial un mineral hasta ahora desconocido para la ciencia que creen es uno de los más antiguos formados en el Sistema solar. El hallazgo se publica en la revista American Mineralogist y está disponible online.

Apodado panguite, el nuevo óxido de titanio lleva el nombre de Pan Gu, el gigante de la antigua mitología china que fundó el mundo separando el yin del yang para crear la tierra y el cielo. El mineral y su nombre han sido aprobados por la Asociación Mineralógica Internacional.

«El panguite es un descubrimiento particularmente interesante, ya que no solo es un nuevo mineral, sino también un material hasta ahora desconocido para la ciencia», dice Chi Ma, responsable del estudio y director de Ciencias Geológicas y Planetarias en Caltech.

Nueve minerales
El meteorito Allende es la condrita carbonosa (una clase de meteoritos primitivos), más grande que se ha encontrado en nuestro planeta y es considerado por muchos el meteorito más estudiado de la historia. Desde 2007, en la misma roca han sido encontrados nueve nuevos minerales, incluido el panguite.

El panguite fue observado por primera vez bajo un microscopio electrónico de barrido en una incrustación del meteorito conocida como incrustación refractaria, que se cree son los primeros materiales planetarios formados en nuestro Sistema solar, anteriores a la formación de la Tierra y otros planetas.

De acuerdo con Ma, los estudios de panguite y otros minerales refractarios recién descubiertos «son esenciales para entender los orígenes de nuestro Sistema solar».

domingo, 1 de julio de 2012

BATALLA DE MARSÁ MATRÚH Y LÍMITE MÁXIMO EN EL ALAMEIN DEL AVANCE ARROLLADOR DE ROMMEL

Sus tropas ítalo-germánicas vencen a los ingleses en Marsá Matrúh y Fuka llegando el 30 de junio de 1942 hasta El Alamein, en Egipto.

El Mariscal Erwin Rommel,
apodado "El zorro del
desierto".
Tras la rendición de Tobruk, donde la lucha solo duró 28 horas (rendición de 33.000 soldados británicos y de la Commonwealth), Rommel, comandante del Afrika Korps, continúa empujando a los ingleses dentro de Egipto, los vence en Marsá Matrúh y alcanza El Alamein, ubicado a 100 Km al oeste de Alejandría, completamente agotadas sus Divisiones Panzer y corto de equipo y abastecimientos, se ve obligado a detenerse mientras los ingleses huyen en estampida. A pesar de sus continuas peticiones a Berlín de suministros y recomposición de sus fuerzas no es oído. En Berlín consideraban a El Alamein un frente menor, mientras que para los ingleses era su frente principal.

Los panzer les pisan los talones a los británicos
El impacto de la derrota de Gazala y luego la caída de Tobruk sobre la moral británica es el más duro de la guerra, según Churchill. En el Cairo los ingleses queman documentos secretos en los jardines de su embajada, preparando una hipotética retirada de Egipto ante el arrollador avance alemán. Esta nueva conquista de Tobruk hizo a Hitler ascender a Rommel con el título de Mariscal de Campo, en el bando británico, Sir Claude Auchinleck destituyó al general Ritchie y tomó el mando personalmente del VIII Ejército. El ascenso a mariscal no fue acogido con demasiado entusiasmo por el pragmático Rommel que le llegó a decir a Hitler: "No quiero el bastón de mando sino combustible para mis carros."

Panzer y soldados del Afrika Korps
avanzando por el desierto.
Rommel mantuvo en todo momento la persecución del VIII Ejército inglés dentro de Egipto para evitar que se recuperase. El primer intento para detener a Rommel tuvo lugar en el importante nudo de comunicaciones de Marsá Matrúh, donde los británicos intentaron formar una nueva línea defensiva. Rommel no les dio oportunidad para ello. Haciendo otra vez de la movilidad su mejor virtud, el 26 de junio atacó la posición de Marsá Matrúh, en territorio egipcio. Nuevamente, usó la infantería italiana para fijar las fuerzas británicas del perímetro, y envió a sus tanques por el flanco sur para caer sobre la retaguardia del 8º ejército.

El ejército ítalo-germano del mariscal Rommel inicia así su ofensiva del Egipto británico, Hacia el este avanzan, desde el sur hacia Marsá Matrúh, la 90ª división ligera y la 21ª división acorazada, unos 2.500 infantes con 60 carros, con el plan de cercar a las tropas británicas frente a ellas con el apoyo de la 15ª división acorazada.

Usando sus divisiones blindadas (alemanas e italianas) en dos columnas paralelas, Rommel ejecutó una maniobra de doble tenaza al sur de Marsá Matrúh: la 90ª ligera y la Littorio cercaron la 5ª División Blindada india, mientras que la 2ª columna, formada por la 15ª y la 21ª panzer lograban otro cerco más al sur; mientras que la 90ª ligera completaba el cerco llegando a la costa detrás de Marsá Matrúh.

General Sir Claude Auchinleck comandante
en jefe de las fuerzas británicas
en el Cercano Oriente.
Sir Claude Auchinleck, viendo que todo el dispositivo inglés estaba en peligro, ordenó entre el 27-28 de junio una retirada general hasta la nueva línea de defensa que se estaba preparando en El Alamein, la última línea de resistencia que podía organizarse al oeste de Alejandría y apenas un centenar de kilómetros distante de la ciudad.

La primera decisión de Auchinleck al tomar el mando de sus tropas, fue ordenar el repliegue hacia las posiciones de El Alamein. Churchill estaba desesperado y le pedía ayuda urgente a los norteamericanos.

Mientras preparaba las posiciones de El Alamein, Auchinleck libraba intensos combates dilatorios, primero en Marsá Matrúh el 26 de junio y después en Fuka el 28 de junio, en ambos combates los ingleses fueron vencidos. Tuvieron muchas bajas, incluyendo la destrucción de la 29ª Brigada India de Infantería en Fuka.

Las fuerzas italianas fueron las primeras que entraron en la ciudad antigua de Marsá Matrúh, eran los dos batallones del 7° Regimiento de Bersaglieri junto con los tanquistas de la División Italiana Blindada Littorio quienes cercaron y obligaron la rendición de más de 6.000 defensores de la fortaleza británica, además de capturar 40 tanques y una cantidad enorme de suministros.

Caída de Marsá Matrúh
El sábado 27 de junio de junio de 1942, el general Kleemann con 1600 tropas del AfrikaKorps cortan la retirada a la 2ª división neozelandesa y a numerosas unidades de blindados británicas e hindúes, que son atacadas por la 15ª división acorazada germana excedido en número 10 a 1 y a 15 millas de la unidad más cercana del Eje. En el enfrentamiento, al día siguiente el 60% del cuerpo británico logró huir hacia El Alamein.

Un suboficial italiano registra
a prisioneros indios.
En tanto, las tropas Bersaglieri rodean y asaltan la fortaleza de Marsá Matrúh, el regimiento 7 de Bersaglieri del coronel Scirocco se destacó y tomó 6.000 prisioneros (ingleses, hindúes y sudafricanos) al amanecer del día 29 de junio, en la doble tenaza de Marsá Matrúh, a solo 160 kilómetros al oeste de Alejandría. El resto de los efectivos del VIII Ejército británico logran escapar en dirección al sur y al este, concentrándose en el pueblo de El Alamein.

En el camino hacia El Alamein, los británicos en desbandada y los alemanes en frenética carrera avanzan, separados muchas veces apenas por menos de 200 metros por el flanco sur, pero no se disparan entre sí, lo importante era ganar la carrera. El 30 de junio, en el pueblo de El Alamein, el Grupo de Combate del capitán Briel, adelantándose 100 Km a las fuerzas de Rommel, ataca con fuego de artillería de 88 y 105mm. Pronto la RAF contraataca deteniendo el bombardeo.

Lo que quedaba del VIII Ejército británico, bajo mando directo de Claude Auchinleck, fortifica, refuerza y mina el sector de El Alamein, en Egipto, empleando prisioneros italianos. El Alamein era una insignificante estación de tren en la costa, pero estratégica.
El paso es guarnecido con las unidades aliadas que se retiran de Libia. Churchill pidió a Roosevelt que los norteamericanos les envíen cuantos tanques Sherman puedan; se enviarán 300 tanques y 100 cañones en un convoy a través del Atlántico.

Evacuación británica
La posición británica en Egipto pasaba por un momento crítico. La derrota de Marsá Matrúh había provocado el pánico en el cuartel general británico de El Cairo. En lo que se conoce como "el Miércoles de Ceniza", en el cuartel general británico, en las unidades de retaguardia y en la Embajada Británica, los ingleses quemaron frenéticamente documentos confidenciales en previsión de la entrada de las tropas del Eje en la ciudad.

Tanque inglés Crusader, alcanzado por
un cohete antitanque alemán.
Los británicos no dudaban que el “Zorro del desierto” continuaría avanzando y comenzaron a evacuar los cuarteles generales a Siria y Palestina. Las autoridades británicas en El Cairo prepararon las maletas, mientras el personal femenino que prestaba servicio en el Estado Mayor anglo-americano es trasladado a Somalia. La carretera que conduce a Alejandría se encuentra atestada de vehículos de todo tipo, cargados hasta el tope y miles de soldados aliados, usando todo tipo de transportes, marchan en dirección al Nilo.

Tras la victoria de Marsá Matrúh, Rommel pensó que un último esfuerzo lo llevaría a Alejandría, pero sin saberlo, se dirigía a una posición formidable que Auchinleck había escogido por sus ventajas defensivas naturales; la línea de El Alamein.

Esta línea ofrecía una ventaja crucial: no podía ser flanqueada. Su extremo norte, descansaba en el mar Mediterráneo, mientras que su flanco sur limitaba con la intransitable Depresión de El-Qattara, con un sector central muy accidentado y dominado por pequeñas alturas como la Sierra Ruweisat y Alam Halfa, era un terreno ideal para establecer una defensa firme. Auchinleck se dio cuenta de las ventajas que ofrecía esta línea defensiva y mandó construir una serie de fortificaciones para reforzar las defensas naturales del terreno, que se extendía a lo largo de unos 50 km entre El Alamein y la depresión de Qattara.

El día 30 de junio, Rommel lanzó su primera ofensiva
Básicamente se trataba de repetir la maniobra empleada contra Tobruk unos días antes. Rommel envió a la 90ª ligera en un ataque frontal, y amagó con enviar sus divisiones panzer (15ª y 21ª) hacia el Qattara para luego hacerlas virar hacia el nordeste y cortar la retaguardia del perímetro del El Alamein. El plan era bueno, pero Rommel, que no había podido ordenar un reconocimiento aéreo porque en su avance había dejado atrás los aeródromos de la Luftwaffe, desconocía la profundidad de las defensas británicas. Además, cuando las divisiones alemanas aparecieron ante El Alamein, fueron sometidas a violentos bombardeos aéreos.

Nada más comenzar el ataque, las cosas comenzaron a frenarse para el ejército ítalo-germánico. La 90ª ligera llegó frente al perímetro de El Alamein pero fue rechazada por la artillería británica y por elementos de la 4ª brigada blindada. Al sur, la 15ª y la 21ª panzer tomaron algunos puntos fuertes, pero fueron rechazadas por el intenso fuego de las posiciones británicas en la sierra Ruweisat.

Segunda ofensiva
El 1 de julio la 90ª División Ligera "Afrika" atacó a lo largo de la costa, pero la 1ª División Sudafricana en la llamada "caja" de El Alamein, apoyada por el fuego de artillería pesada, los repelió. Aproximadamente a las 10 de la mañana del 1 de julio la 21ª División Panzer atacó Deir el Shein. La 18ª Brigada India llevó a cabo una lucha desesperada durante el resto de la jornada, pero al anochecer los alemanes consiguieron sobrepasarles. No obstante, el tiempo que habían ganado así permitió a Auchinleck organizar la defensa del borde occidental de la cresta Ruweisat.

Tercera ofensiva
El 2 de julio Rommel ordenó la reanudación de la ofensiva, intentando que el Afrika Korps se dirigiese sobre la cresta Ruweisat para desbordar las posiciones surafricanas en El Alamein. Por entonces las fuerzas del Afrika Korps se reducían a 37 tanques de los 55 con los que había comenzado el ataque, guiaba a 18.000 soldados frente a 40.000 enemigos y 150 blindados. Además, contaban con alrededor de 800 cañones. Rommel era consciente del desequilibrio de fuerzas, pero se lanzó al ataque confiando en que se pudiese desbordar la posición de El Alamein gracias a la superioridad de maniobra de sus tropas. Mientras que la defensa británica de la cresta se apoyaba en una formación improvisada llamada Robcol, que consistía en un regimiento de artillería de campo, otro de artillería antiaérea ligera y una compañía de infantería. Robcol, conforme a una práctica común en el ejército británico para las formaciones ad hoc, tomó el nombre de su comandante, el general de brigada Roberto Waller, comandante de artillería de la 10ª División de Infantería India. Robcol fue capaz de ganar tiempo, y a última hora de la tarde dos brigadas acorazadas británicas intervinieron en la batalla. Rechazaron los repetidos ataques del Eje, que tuvieron que retirarse antes del anochecer.

Los británicos reforzaron Ruweisat durante la noche del 2 de julio. El Robcol ampliado pasó a llamarse Walgroup. Durante todo este tiempo, la Fuerza aérea británica sometió a las unidades del Eje a intensos ataques aéreos.

Continúa la ofensiva
El día siguiente, 3 de julio, Rommel continuó el ataque contra la cresta Ruweisat. Esta vez con el XX Cuerpo Italiano Motorizado. Durante la mañana, la combinación del fuego de artillería británico y los constantes ataques aéreos detuvieron el avance del Afrika Korps; el 3 de julio la Royal Air Force realizó un total de 780 salidas. Aunque los británicos habían conseguido parar al Afrika Korps, la 132ª División blindada italiana “Ariete” hizo progresos a lo largo de la cresta Ruweisat hasta que se encontraron con los más numerosos y mejor armados tanques británicos de la 4ª Brigada Acorazada.

Panzer III, tenía un cañón de 50 mm
y una ametralladora MG de 7,92 mm.
Para aliviar la presión sobre la derecha y el centro de la línea del VIII Ejército, el XIII Cuerpo - situado a la izquierda - avanzó desde la "caja" de Qattara (conocida por los neozelandeses como la "caja" Kaponga). El plan era que la 2ª División de Nueva Zelanda, con los restos de la 5ª División India y de la 7ª Brigada Motorizada bajo su mando, girase hacia el norte para amenazar al flanco y a la retaguardia del Eje. Esta fuerza se encontró con la artillería de la División blindada “Ariete”, que se dirigía al flanco meridional de la división como parte de su ataque a Ruweisat. El comandante italiano ordenó a sus batallones luchar por separado, pero la “Ariete” perdió a 531 hombres (cerca de 350 fueron hechos prisioneros), 36 piezas de artillería, seis u ocho tanques y 55 camiones. Al final del día la División “Ariete” tenía solamente cinco tanques. Una feroz batalla de tanques entre el Afrika Korps y las 22ª y 4ª Brigadas Acorazadas frustraron los intentos de Rommel de reanudar el ataque.

El Afrika Korps disponía sólo de 36 Panzers, sus tres divisiones alemanas tenían sólo 1200-1500 efectivos cada una, y sus hombres estaban agotados y operando al límite de sus líneas de suministro. Del lado italiano tenía 51 tanques y unos 4000 efectivos. El 4 de julio Rommel ordena a las fuerzas del Eje pasar a la defensiva. Al sur, el Grupo de Nueva Zelanda era contenido el 5 de julio por el fuego de la artillería pesada de la División “Brescia”, y durante tres meses fueron contenidos todos los ataques británicos pero no se lograba avanzar por falta de suministros de combustible, municiones y víveres que apenas alcanzaban una cantidad mínima.

El límite máximo del avance en el frente africano
El ataque ítalo-alemán se estancó, carente de cobertura aérea y enfrentado a las posiciones defensivas enemigas, no pudo profundizar ni abrir ninguna brecha.

Los hombres de Rommel, tras un largo avance, se encontraban extenuados y simplemente no daban más de sí. La ofensiva se había estancado, y Rommel no tuvo otro remedio que poner sus fuerzas a la defensiva. La primera batalla de El Alamein termina en tablas y se inmoviliza el frente africano a 100 kilómetros de Alejandría. Se consiguió detener el avance de Rommel pero sin derrotarlo.

Máximo despliegue del Tercer Reich,
durante la Segunda Guerra Mundial.
Asustados, los británicos han volado el puerto de Alejandría, trasladando sus buques a Haifa y Port Said. Pero ahora tenían la ventaja de que se encontraban muy cerca de sus principales bases de suministros y además, gracias al desciframiento de las claves alemanas, los británicos estaban destruyendo grandes cantidades de buques mercantes del eje, estrangulando la logística del África Korps. Tampoco Hitler se preocupaba por abastecerlo de combustible, tanques y aviones, ya que para él era más importante el frente ruso. Rommel durante junio recibió 5.000 toneladas de suministros, comparadas con las 34.000 de mayo, y 400 vehículos, comparados con los 2.000 de mayo. El estancamiento, precisamente la situación que el mariscal germano había deseado evitar, era un hecho.

A la izquierda, Rommel dando
instrucciones a sus hombres
en El Alamein, Egipto.

El día 17 de julio de 1942 visitaron a Rommel los generales Kesselring y Cavallero, interlocutores ante los que el Mariscal no se anduvo con rodeos. “Si no se hace algo decisivo en el aspecto del aprovisionamiento, estamos ante una derrota total”.


Afortunadamente, Kesselring estuvo en condiciones de prestar apoyo aéreo a Rommel y el frente se estabilizó. Pero la situación apenas mejoró con el suministro de combustible, municiones y alimentos. La primera batalla de El Alamein se la puede dar por finalizada el 27 de julio de 1942.

Cuantos más éxitos conseguía el mariscal y más se alejaba hacía el este, más aumentaban sus problemas logísticos y sus dificultades para seguir en pie de guerra ya que los suministros desembarcaban en Trípoli y Tobruk, a cientos de kilómetros de distancia y en el trayecto eran atacados por aviones de los Aliados.

Monumento actual en la ruta de
Alejandría, en el kilómetro 111, punto
máximo del avance italiano el 1º de
julio de 1942. Reza que fue la
fortuna no el valor, lo que les
impidió seguir más adelante.
Las bajas ítalo-alemanas eran considerables, aunque mayores eran las pérdidas británicas (13.000 soldados británicos muertos en julio), y perdieron además 60 mil hombres que eran prisioneros. Las fuerzas del Eje tenían en África más prisioneros enemigos que hombres para custodiarlos (los prisioneros eran enviados por tandas a Tobruk, donde eran embarcados rumbo a campos de prisioneros en Italia). Mientras tanto, el VIII Ejército británico se reorganizaba y reconstruía recibiendo continuamente tropas de refresco. Esto dejaba a Rommel en una grave disyuntiva: o se lograba romper la línea enemiga, o la posición de El Alamein sería insostenible para las fuerzas del Eje ante un enemigo reforzado con toneladas de armamentos por los Estados Unidos y plenamente abastecido como el 8º Ejército.

En octubre de 1942 los ahora anglo-americanos (220.000 hombres), vuelven contraatacar con la incorporación de 300 tanques Sherman M4, que se suman a los 1.000 que habían reunido los británicos y cien cañones norteamericanos, además de 1.585 aviones de la RAF, iniciando la Segunda batalla de El Alamein y el principio del fin para las fuerzas del Eje en África.