HUMANIDAD Y COSMOS es un programa que trata de traerle a usted eso que siempre se preguntó y nunca tuvo la oportunidad de escuchar… Hechos históricos ocultados, fenómenos insólitos, creencias, mitos y leyendas, arqueología proscripta, seres extraños, energías prohibidas, noticias curiosas, científicos censurados, el misterio de los objetos voladores no identificados, profecías y vaticinios, sociedades secretas, ecología, enigmas y soluciones para vivir física y espiritualmente sanos.


viernes, 4 de octubre de 2013

QUIEREN INSTALAR 60 ANTENAS MÁS PARA EMPEORAR LA SALUD DE LOS ROSARINOS

La ciudad de Rosario tiene instaladas aproximadamente unas 200 antenas de telefonía celular, la mayoría no están registradas ni pagan canon alguno al municipio y ahora quieren agregar más, para convertir a la ciudad en un gigantesco horno de microondas a cielo abierto.

Luego de las elecciones se planea instalar otras
infernales 60 antenas de telefonía celular.
Según informa el diario La Capital el día jueves 3 de octubre, “los representantes de las distintas compañías de telefonía celular aseguraron que para que los teléfonos funcionen en Rosario como corresponde se deben instalar como mínimo 60 antenas”.

A los numerosos trastornos de salud de los vecinos en los barrios donde poseen gigantescas antenas monopostes se proyecta agregar (luego de las elecciones), sesenta antenas más, pero para ello, las compañías telefónicas quieren que se modifique la benévola ordenanza que regula la cantidad de antenas en la ciudad.

Las microondas de las antenas de
telefonía celular son tan letales
como el humo de las chimeneas.
En Rosario hay más de 200 antenas de telefonía. Son tan letales como el humo tóxico de las chimeneas y ahora habrá aún más. De nada han servido las protestas de los vecinos en distintos puntos de la ciudad que lograron desmantelar unas veinticinco de torres de antenas.

De nada ha servido que estos mamotretos se cayeran provocando muertos, como la torre en el club Banco Nación, el 28 de noviembre de 2000, donde falleció el operario Adrián Cristian Godoy mientras trabajaba en una torre de 120 metros de altura que se desplomó, perteneciente a Movicom. Esta estructura estaba ubicada en las instalaciones del club Banco Nación, en bulevar Rondeau al 2900.

De nada han servido los muertos en poco tiempo tras instalar una antena como fue el caso del monoposte desmantelado en San Lorenzo al 3800, casi Bv. Avellaneda, donde enfermaron 26 vecinos (cuatro de ellos de cáncer) falleciendo en pocos meses una docena de personas, entre ellas un caso de leucemia infantil. Otro caso es el de la antena que quitaron en calle Tucumán al 5700 donde al menos 16 personas alrededor de la antena se les desarrollaron tumores cancerígenos y murieron al menos, trece personas. En ambos casos eran personas jóvenes y saludables, que murieron en un par de años a partir de 1999 cuando se instalaron las antenas.

El país, ya tiene 58 millones
de líneas de celulares.
De nada han servido las protestas y reclamos de vecinos en todas las ciudades del país para que retiren sus correspondientes antenas y las reinstalen fueran de las zonas urbanas.

El diario La Capital informó ayer que se realizó el miércoles 2 de octubre en el Concejo Deliberante una reunión de la que participaron representantes de las empresas, organismos oficiales y de defensa del consumidor. El 13 de noviembre habrá un nuevo cónclave para el que se esperan respuestas por parte de los invitados, que aseguran poseer un caudal inédito de clientes en el país: 58 millones de líneas.

Con la complicidad del Concejo
Deliberante y de la Municipalidad, los
representantes de las compañías
telefónicas quieren otras 60 antenas.
Leyendo el periódico resulta que esta fue ya la segunda reunión (de la primera nadie se enteró) de una convocatoria realizada por el presidente del Concejo, Miguel Zamarini, ante la presión de las empresas de telefonía para ubicar 60 nuevas antenas base.

De la reunión, que se extendió por tres horas, dividida en dos mesas de trabajo, participaron representantes de las empresas Claro, Movistar, Personal y Nextel y de la Cámara de Informática y Comunicaciones de la República Argentina, (Cicomra). Además de Mario Dalmasso y Rodrigo Gutiérrez (Subsecretaría de Gobierno de la Municipalidad) y las defensorías del Pueblo de la provincia de Santa Fe y de la Nación. La concejala Laura Weskamp fue la encargada de moderar el encuentro (por supuesto, no había ningún representante de las ONG ni de los vecinos de la ciudad). En este contexto, se pidió que en noviembre las empresas lleguen con un mapa actual del servicio que prestan en Rosario (la Municipalidad no lo posee). "Queremos ver la cobertura, la calidad y la radiación", explicó el portavoz del Centro de Estudios Social y Acción Comunitaria, Nicolás del Mastro.

A este paso, Rosario se convertirá en un gran
horno de microondas a cielo abierto.
"Lograr que las empresas de telefonía celular vayan dos veces al mismo ámbito a discutir sobre el servicio que brindan es un gran avance. Ha sido costumbre para ellos esquivar estas reuniones, donde quedan cara a cara con los organismos que recepcionan los reclamos de los usuarios", explicó el secretario de Comercio Interior de Santa Fe, Leonardo Gianzone, quien llevó al debate el ineludible tema de convertir a la telefonía celular en un servicio público.

Por su parte, el coordinador del Programa Antena del municipio, Mario Dalmasso, consideró que el centro de la ciudad puede sumar nuevas antenas de telefonía celular. "El espacio no está saturado y las mediciones de radiaciones nos dan muy por debajo del máximo permitido por la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC)", destacó. Este tope, establecido por la resolución 3.690 del organismo nacional en 0,2 miniwatts por centímetro cuadrado, busca limitar los efectos nocivos producidos por la convivencia con estas estructuras.

En todo el país se suceden los reclamos
para sacar las antenas de las zonas urbanas.
El Programa Antena depende de la Dirección de Habilitación del municipio y esa oficina es la encargada de fiscalizar que la instalación de nuevas estructuras se ajusten a los requerimientos de la ordenanza 8367, sancionada en el 2008.

Sería interesante que el coordinador del Programa Antena lea el informe científico del neozelandés Neil Cherry, que realizó un estudio por encargo del Parlamento Europeo (junio de 2000), es tajante: "la radiación electromagnética de bajo nivel [como la de los móviles] es perjudicial para el cerebro, corazón, feto, hormonas y células, a través de resonancias con los cuerpos y las células, la radiación interfiere en la comunicación inter - células, su crecimiento y regulación, y está dañando la base genética de la vida". Este investigador recomienda una exposición máxima en exteriores en el límite de las zonas habitadas de 0,1µW/cm2.

Donde hay antenas, en poco tiempo hay
enfermos y las casas se desvalorizan.
Según apuntó Dalmasso, "actualmente en Rosario no hay ningún punto caliente. El espacio no está saturado y las mediciones de radiaciones nos dan muy por debajo de los máximos permitidos por la CNC".

Al parecer Dalmasso no habla con los vecinos en los barrios, cada día más enfermos por las microondas de gigantescas antenas base al lado de sus casas. Además no pueden mudarse, ya que las mismas antenas desvalorizan cualquier casa. ¿Quién va a querer mudarse a una casa donde sabe que va a terminar enfermándose porque tiene una antena de telefonía celular al lado o en la vereda de enfrente?

Las antenas deben estar en la
periferia de Rosario, no en la ciudad.
En las próximas semanas, las empresas anunciaron que enviarán al Palacio Vasallo los proyectos para que se modifiquen las normativas vigentes, para la instalación de las llamadas antenas bases.

Desde marzo de 2000, la organización Alerta Antenas que batalla por el cumplimiento de las normas que limitan la proliferación de estas instalaciones. "No buscamos impedir el negocio de la telefonía, sino garantizar condiciones de seguridad para la gente", señaló el referente del grupo, Esteban Villalba, y consideró que para mejorar el servicio "no es necesario sumar más antenas sino hacerlas más eficientes en los lugares donde están instaladas".

Para Villalba las antenas deben estar instaladas fuera de la ciudad y destaca que cada vez que se modificaron las ordenanzas que regulan la instalación de estructuras de telefonía "fue para adecuarlas a las necesidades de las empresas". Y advirtió que la última norma aprobada en 2008 "que ya era de por sí muy flexible, ahora les quedó por demás de rígida.

Primero la salud de los rosarinos
Ni a las empresas telefónicas ni a los concejales ni a los funcionarios municipales les importa que existan más de 20 mil informes a nivel mundial explicando que las microondas que emiten las antenas de telefonía celular provocan insomnio, nerviosismo, leucemia y cáncer.

El ex barrio de Refinería,
está libre de antenas.
Hay que salvaguardar la salud de los rosarinos por encima de los intereses económicos. Las antenas hay que instalarlas fuera de la ciudad. Al respecto, Víctor Hugo Schmid, integrante de Alerta Antenas declaró:

"Logramos extraer muchas antenas, principalmente en escuelas, hospitales e iglesias. La última que se ha logrado sacar fue hace poco en nuestro barrio, puedo decir que el barrio Malvinas Argentinas, ex Refinería, está libre de antenas. La última que sacamos estaba en Vélez Sarsfield y Alberdi".

Antes un enfermo era una rareza en la cuadra, actualmente, desde que instalaron las antenas que emiten microondas las 24 horas del día, o sea, electropolución, encontrar una persona sana en la manzana resulta ser la excepción.

Las antenas de telefonía celular "emiten
microondas perjudiciales para el cerebro
corazón, feto, hormonas y células, a través de
resonancias con los cuerpos y las células, la
radiación interfiere en la comunicación
inter-células, su crecimiento y regulación, y
están dañando la base genética de la vida",
dijo el Dr. neozelandés Neil Cherry.
Si las antenas de telefonía celular son tan benéficas, que los representantes de las compañías telefónicas y los funcionarios municipales nos expliquen porque la compañía de seguros Lloyds británica, por ejemplo, se niega a asegurar los riesgos sanitarios de los teléfonos móviles, como ya lo hicieran la mayoría de compañías de seguros ante el riesgo de los campos electromagnéticos de baja frecuencia ELF (red Alta Tensión, etc.), que quedan excluidos de la cobertura de las pólizas de seguros (letra pequeña), al mismo nivel que los riesgos inevitables del peligro nuclear, huracanes o terremotos.

Tenemos el derecho inalienable de poder vivir y elegir un entorno sin energías ambientales agresivas para la salud, y la radiación indiscriminada de microondas, que genera la red de telefonía móvil sobre la población, tiene efectos biológicos indeseables e introduce un riesgo inaceptable para la salud pública.

Por Alberto Seoane

jueves, 3 de octubre de 2013

ENCUENTRAN EN UNA PLAYA DE ESPAÑA UN CALAMAR GIGANTE DE CASI 180 KILOS

El cefalópodo apareció el 1º de octubre en las costas del norte de España, en la localidad de Pechón. El ejemplar, de 10 metros de largo y que posee un ojo de 25 centímetros, fue arrastrado por la corriente hasta la superficie luego de perder la vida.

El calamar gigante hallado en Pechón,
Cantabria, el 1º de octubre de este año
.
En España, en la playa de La Arena, en la localidad cántabra de Pechón, apareció el martes un ejemplar hembra de calamar gigante (Architeuthis dux) de unos 174 kilos y más de 10 metros. El cefalópodo apareció en la playa sin muestras de mordidas ni golpes, y hasta este momento, no se conoce a ciencia cierta el motivo de la muerte.

Como curiosidad posee dos ojos que pueden alcanzar los 25 centímetros de diámetro. Tras morir, la corriente lo empujó hacia la costa. Este cefalópodo es la misma especie que citaba Julio Verne en su cuento de Veinte mil leguas de viaje submarino.

Los primeros lugareños de la playa cántabra de
La Arena observan al gigantesco cefalópodo.
El calamar gigante que anteayer apareció en la playa de La Arena, en Pechón, fue trasladado a las instalaciones del Museo Marítimo de Cantabria, en Santander, a la espera de que se decida sobre cuál va a ser su futuro. Mientras tanto, los técnicos del centro, se centran en garantizar su perfecta conservación, según ha explicado el director del Museo, Gerardo García Castrillo. Para ello, primero se limpiará bien el cefalópodo y después se congelará.

El ejemplar fue trasladado al Museo Marítimo
de Cantabria donde fue congelado.
El invertebrado, de la especie Architeuthis Dux, tiene cerca de diez metros de longitud y 174 kilos de peso y se trataría de un ejemplar joven. García Castrillo ha explicado que en el museo cuenta con dos ejemplares similares, pero de otras familias y mucho más pequeños que actualmente no están a la vista del público. Durante la mañana se ha vuelto a pesar y medir, y analizada su anatomía pues una de las primeras tareas es confirmar la especie a la que pertenece.

En función de lo que se decida entre el Gobierno y los biólogos del Museo, el calamar podría permanecer en Santander para su exposición o no. Exponerlo conllevaría la construcción de una vitrina especial adaptada a su tamaño donde se conservaría en una sustancia específica para ellos. La decisión no debería tomarse más allá de tres meses, que es el tiempo óptimo que puede permanecer congelado a -20º centígrados en las cámaras frigoríficas del Museo Marítimo del Cantábrico de Santander.

El calamar gigante de Cantabria fue hallado en
buen estado de conservación y hasta el
momento se desconoce la causa de su muerte.
Si finalmente se decide prepararlo para mostrarlo al público se le efectuará un tipo de necropsia diferente a si finalmente sólo se utiliza como objeto de estudio. El Museo Marítimo tiene experiencia en el estudio de animales de gran tamaño. Uno de los más destacados fue la ballena varada en Oriñón en el año 1997, casi 20 metros de cetáceo que fueron estudiados en el centro de Santander.

El cefalópodo se encuentra en buen estado, con uno de los tentáculos fragmentado, y podría pertenecer al caladero de Carrandi que hay cerca de Ribadesella (Asturias), según explicó ayer el presidente de la Coordinadora para el Estudio y la Protección de las Especies Marinas (Cepesma), Luis Laria, un centro de investigación situado en Luarca que se dedica a estudiar al calamar gigante.

Luis Laria, presidente
de CEPESMA.
Al animal le faltaba la epidermis porque se le pela la piel, por eso en Asturias se le conoce como "Peludín", añadió Laria. Esta especie está provista de ocho brazos y dos largos tentáculos que superan cuatro veces la longitud completa del cuerpo.

La Consejería de Cultura del Gobierno cántabro deberá pronunciarse sobre qué se va a hacer con el nuevo calamar, sin perder de vista cuestiones como el coste que puede suponer garantizar su conservación y adaptar las instalaciones para albergar en el Museo una pieza de semejante tamaño.

"Una cosa es la técnica y otra la economía", resume su director, que incide en que, para el MMC, el contar con este gran calamar supondría también "una responsabilidad enorme" por su valor patrimonial.

Luis Laria, arrodillado observa el
calamar gigante hallado en una
playa de Cantabria.
Si pasara a aumentar la exposición del Museo Marítimo Cántabro, este calamar sería la tercera pieza de mayor tamaño, por detrás del mítico esqueleto del rorcual común (la ballena) y de un cachalote, que se pueden contemplar suspendidos en el aire en el vestíbulo.

En Luarca (Asturias), existe un museo de un gran interés científico, con una exposición única en el mundo de varios ejemplares de calamares gigantes que fueron encontrados principalmente por esa zona.

Los calamares gigantes son un gran misterio, de los que tal vez existen hasta ocho especies, aunque la “Ciencia oficial” hasta ahora a regañadientes solo aceptó en el siglo XXI la existencia de una sola.

Dibujo de un calamar gigante
atrapando a un marinero del
submarino Nautilus, en la
novela de Julio Verne.
Consideradas criaturas míticas por los científicos hasta hace pocos años, son animales marinos invertebrados de inmersión profunda que alcanzan dimensiones extraordinarias; se ha especulado sobre la existencia de ejemplares de mucho más de veinte metros y media tonelada de peso, aunque esto no ha podido ser confirmado fehacientemente. Uno de los mayores especímenes fue una hembra de casi 18 metros de largo, cuyo cadáver quedó varado en una playa de Nueva Zelanda, en 1887. También existe mención de otro ejemplar capturado accidentalmente en el año 1933, en aguas neozelandesas, de 21 metros de largo y 275 kilos de peso.

El 30 de setiembre de 2005, investigadores del Museo Nacional de Ciencias de Japón y la Asociación de observadores de Ballenas de Ogasawara difundieron imágenes de un calamar gigante en su hábitat natural del que tomaron 556 fotos en 2004. Y el mismo equipo filmó un calamar gigante por primera vez el 4 de diciembre de 2006. Las primeras imágenes en video de un espécimen vivo en libertad fueron tomadas en verano de 2012 por un equipo conjunto de las televisiones Discovery Channel y NHK, y se emitió en primicia íntegramente el 13 de enero de 2013 para Japón y el 27 para los Estados Unidos.

Dibujo del calamar colosal.
Aún existiría otra especie mayor de calamares gigantes, el llamado “calamar colosal” (Mesonychoteuthis hamiltoni), cuyas medidas superarían todo lo imaginable. Poco se conoce sobre la vida de este animal, pero se especula con que caza presas en la profundidad del océano antártico utilizando bioluminiscencia (posee un fotóforo sobre cada ojo). Basándose en la profundidad de la captura de algunos especímenes, así como picos encontrados en estómagos de cachalotes, el Calamar Colosal adulto llega a estar hasta por lo menos 2.200 metros de profundidad. 

Muchos cachalotes llevan heridas en sus lomos que se creen causadas por los garfios del calamar colosal, también tienen cicatrices de ventosas de 40 centímetros de diámetro, por ende, mediría cerca de cien metros de longitud. En 1903 se observó un calamar de cincuenta metros en Noruega, en 1925 se encontraron dos tentáculos gigantes dentro del estómago de un cachalote y en 1933 fue avistado un calamar gigantesco de veintidós metros en aguas de Terranova. Sin embargo, la “Ciencia oficial” sigue negando la existencia de esta especie.

Para mayores informes sobre los calamares gigantes, negados hasta hace pocos años por los científicos del “establishment”, leer aquí:

Logran filmar por primera vez un calamar gigante

miércoles, 2 de octubre de 2013

REVELAN EN ECUADOR LA MASACRE DE UNA TRIBU AMAZÓNICA

Se trata de la matanza de 20 integrantes de la tribu tagaeri-taromenani y el secuestro de dos niñas. La petrolera Texaco muy pronto explotará pozos de petróleo en el territorio que habitaban estos indígenas.

Un integrante de los tagaeri-taromenani
muerto a lanzazos por rechazar
contactar con otras tribus.
El lanzamiento del libro Una tragedia ocultada, revive la matanza de al menos 20 miembros de una tribu amazónica no contactada y el secuestro de dos niñas, de 3 y 7 años, tomadas como trofeos de guerra, ha sembrado la polémica en Ecuador. En más de 220 páginas, la publicación cuenta cómo los agresores se adentraron en la selva y realizaron una cacería humana el pasado 30 de marzo de 2013. Se titula Una tragedia ocultada, justamente porque –según sus autores- el Estado ha puesto un velo de misterio sobre este hecho y hasta ahora no ha sancionado a los culpables. Como remate, un amago de censura de la obra por parte de la Defensoría del Pueblo ha desatado la indignación. 

Los waorani, autores de la matanza de sus
vecinos nómadas en el Parque Yasuní.
Los atacantes fueron los waorani, pueblo que fue contactado por una misión evangélica en los cincuenta, el Instituto Lingüístico de Verano, poco antes de que la petrolera Texaco entrara a sus territorios ancestrales. La evidencia son las fotos que ellos mismos se sacaron durante la expedición y que luego circularon como una prueba de su hazaña. Las víctimas eran miembros de los tagaeri-taromenani, pueblos nómadas que han rechazado el contacto con la civilización occidental y que viven en las profundidades de la Amazonía.

Miguel Ángel Cabodevilla, el sacerdote
capuchino que denunció la masacre selvática.
No era la primera vez que estos pueblos se enfrentaban. La matanza de marzo pasado tuvo un antecedente el 26 de mayo de 2003, cuando los waorani dieron con la casa de los tagaeri-taromenani y nueve de ellos, ajusticiaron a 10 mujeres y cinco niños con armas de fuego y lanzas. La noticia trascendió las fronteras de la selva, pero el Estado ecuatoriano se mantuvo al margen. 

Conflicto permanente para quitarles las tierras
Los Taromenani y los Tagaeri son los dos únicos pueblos amazónicos del Ecuador que rechazan el contacto con la "civilización" y tienen que enfrentarse también con los blancos que están detrás de la explotación petrolera y la tala ilegal en el Parque Nacional Yasuní. De hecho, el 28 de octubre de 2002 murieron lanceados dos madereros ilegales. El 11 de setiembre de 2005, el maderero ilegal Johnny España falleció lanceado por indígenas aislados, a pocos kilómetros del límite del Parque Nacional, tenía clavadas 35 lanzas. El 12 de abril de 2006, el maderero William Angulo murió con nueve lanzas clavadas tras ser atacado en la selva por indígenas desconocidos.

Las lanzas clavadas en los cuerpos
de los taromenanis eran de
procedencia waorani.
El 15 de febrero del 2008, autoridades del Ecuador acordaron investigar un reporte que indicaba que cinco miembros de los Taromenanis y Tagaeris fueron asesinados por taladores ilegales, sin embargo no se ha llegado a ninguna conclusión por parte del Estado Ecuatoriano. El 2 de marzo de 2008 el maderero Luis Castellanos, de 37 años, falleció luego de ser lanceado en el asentamiento Armadillo. El 10 de setiembre de 2009, Sandra Zavala y sus dos hijos de 18 y 12 años murieron en un ataque con lanzas cerca de la Plataforma petrolera Hormiguero Sur. El 5 de marzo de 2013 el waorani Ompure Omehuay y su esposa mueren tras ser atacados y lanceados muy cerca del Parque Nacional. Se le adjudica la culpa a los taromenani y por ello se desató la masacre del 30 de marzo.

La comunidad waorani argumentó que manejaría todo bajo sus leyes y que perdonaba a los asesinos por ser la primera vez. Nunca se supo el origen de las armas y el fiscal encargado del caso hizo un informe en el que llegó a argumentar que las víctimas –tribus no contactadas- no tenían un documento de identificación y, por tanto, no era posible avanzar en la investigación.

El Parque Nacional Yasuní donde el
gobierno ecuatoriano licitará áreas para
la explotación de petróleo.
El libro Una tragedia ocultada quiere que la segunda matanza de los tagaeri-taromenani no quede impune, por eso en sus primeras páginas se señala con contundencia que han pasado más de seis meses y que hasta ahora no ha habido una explicación oficial sobre las muertes de marzo pasado.

El sacerdote navarro Miguel Ángel Cabodevilla, es uno de los autores del libro y quizás el mayor conocedor de las tribus de la zona por su labor de misionero capuchino en la Amazonía desde 1984 cuando llegó a Ecuador, sugiere que hay más interés en silenciar los pormenores de la matanza que en desvelarla. "A mí me parece ilógico que en un sitio tan pequeñito, donde todos se conocen, donde todos saben qué hizo el otro, no se haya averiguado nada", dijo a la prensa. 

Cabodevilla hizo la denuncia de la matanza
que está impune y la justicia ecuatoriana
intentó impedir la venta del libro.
A Cabodevilla también le preocupa el mensaje que se está mandando a los secuestradores de las niñas taromenani-tagaeri, de cinco y ocho años. "Si a un secuestrador, el Estado le permite quedarse con las niñas raptadas, la mente de ese señor no va entender cuál es la ley ecuatoriana, la situación de las niñas debería llamar la atención", dice el misionero.

Los 20 tagaeri-taromenani fueron asesinados
el 30 de marzo de este año y aún no se
detuvo a nadie. Vivían donde ahora se
están instalando multinacionales petroleras.
La matanza de las personas no contactadas, muchos de ellos niños, aumenta la polémica por la supervivencia de estos pueblos. En esta discusión también está la inminente explotación de los dos bloques petroleros del Parque Yasuní, que se debate en el órgano legislativo de Ecuador desde el 15 de agosto. Los taromenani-tagaeri viven en una parte de esta reserva natural, en una zona declarada intangible en 1999, aunque sus límites se fijaron en 2007. Los pozos petroleros que se abrirán están en los bordes de esta área. El movimiento indígena Pachakutik se opone a la explotación en el Parque Nacional.

Algunos integrantes de la tribu ecuatoriana de
los Tagaeri, que rechazan el contacto con
otros pueblos.
El día del lanzamiento de Una tragedia ocultada, llegó hasta el lugar del acto una providencia judicial que prohibía su distribución. Este documento había sido firmado 15 minutos antes y los asistentes en seguida calificaron la acción judicial de "censura". La resolución había sido motivada por la Defensoría del Pueblo, argumentado que en la promoción del libro aparecía la foto de una de las niñas secuestradas y que esto vulneraba sus derechos. Además había la sospecha de que en el libro aparecían más fotografías y datos que podrían llevar a la identificación de las niñas, pero lo cierto es que las menores aparecen con rostro velado y no se citan sus nombres. La primera reacción en la sala tras escuchar lo que decía el oficio judicial fue descalificar al Gobierno. "Fascista", gritó una voz entre la audiencia. Esto se reflejó inmediatamente en las redes sociales, donde se llegó a distribuir la versión digital del libro.

Un manifestante protesta contra Rafael Correa
por no castigar las masacres de indígenas.
La lectura que hicieron los medios de comunicación locales fue política y hablaban de un caso de censura inédito. Todo cambió cuando el presidente Rafael Correa se solidarizó con los autores del libro por "la imposición de una ilegitima censura previa" y expresó su desacuerdo con la acción judicial en un comunicado en cuyas líneas finales se leía: "Quienes estamos comprometidos con la promoción de la educación, el pensamiento y la razón no podemos silenciarnos ante la censura, desde ningún punto de vista".

Cabodevilla denunció que desde
el 30 de marzo, el gobierno no
investigó nada y trata de
ocultar la tragedia en la selva.
La Defensoría del Pueblo se limitó a subir un comunicado en su portal en el que indicaba que sus competencias eran la promoción y defensa de los derechos humanos y que había solicitado la medida cautelar porque las niñas en cuestión están dentro del Sistema de Protección a Víctimas y Testigos de la Fiscalía y que por esto ni su nombre ni su imagen pueden aparecer en un medio de difusión masivo.

Las críticas contra este organismo de Derechos Humanos no se hicieron esperar, sobre todo, porque hasta ahora no se había pronunciado sobre la matanza de los clanes no contactados ni sobre el secuestro de las niñas sobrevivientes. Gina Benavides, coordinadora del Programa de Derechos Humanos en la Universidad Andina Simón Bolívar, dijo que le sorprendió la actuación de la justicia y más de la Defensoría del Pueblo. "La Defensoría no ha dicho nada sobre que las niñas sigan en manos de sus captores y es cuestionable que vaya en contra de los derechos de las personas que quieren difundir la situación de las comunidades indígenas y de las niñas raptadas".

El presidente Correa entregó áreas del Parque
Nacional Yasuní para la explotación por 
Texaco, 
Petrobrás y Repsol, entre otras empresas.
Con toda esta presión social y política, la Defensoría del Pueblo no tuvo más remedio que recular. El viernes 27 de setiembre, su delegado se reunió con los autores del libro y cuando se comprobó que en la portada no salía la foto de una de las niñas y que en las páginas interiores se ocultaba su rostro y sus datos, pidió la revocatoria de las medidas cautelares. El libro ya está en las librerías.

Milagros Aguirre, periodista y coautora del libro, lamentó durante estos días que la polémica se armara en torno a la censura de la publicación, cuando su intención era que la sociedad discuta sobre la matanza de los taromenani-tagaeri y que el Estado cumpla con el mandato de proteger a estos pueblos en aislamiento voluntario, que son una riqueza etnológica.

Sudamérica es la región con más
pueblos no contactados del mundo.
El primer efecto de la publicación del libro ha sido la citación del misionero capuchino a la Fiscalía General. Su testimonio y toda la documentación que reunió para escribir el libro serían claves dentro de la investigación. Cabodevilla ha prestado declaración y espera que su aporte sirva para esclarecer el caso, que lleva parado seis meses.

Se estima que existen unos 150 a 300 Taromenanis y unos 20 a 30 Tagaeris, que aún mantienen el nomadismo en las pluviselvas, practicando su cultura ancestral. Los Tagaeri hasta hace poco eran parte de los Waorani, descienden de Taga, un waorani que en 1956, cuando fueron asesinados cinco misioneros estadounidenses, junto con otros 40 de su tribu, se adentraron en lo profundo de la selva para no tener contacto con la "civilización". El 21 de julio de 1987 el obispo Alejandro Labaka y la monja Inés Arango se descolgaron desde un helicóptero en lo más profundo de la selva, cerca del río Tigüino para "evangelizar" a las tribus aisladas. Murieron ambos acribillados a lanzazos por los Tagaeri que deseaban seguir viviendo libres en su selva. 

Para mayor información sobre tribus no contactadas en Ecuador y en el resto del mundo vea el siguiente informe:

Los no contactados




martes, 1 de octubre de 2013

REPRIMEN A MANIFESTANTES CONTRA MONSANTO

Ayer la policía cordobesa agredió a bastonazos a los manifestantes anti-Monsanto en la ciudad de Malvinas Argentinas y dos mujeres fueron detenidas. Este martes, continuaba el bloqueo frente a los portones de ingreso de la planta, donde se registraron los incidentes.

El corte de la ruta A-88 continúa.
Cerca de las 10, Sofía Gatica, referente de las Madres de Barrio Ituzaingó, junto con vecinos de Malvinas Argentinas, entre ellos Daniel Pérez y Vanesa Galíndez, se recostaron sobre la ruta A-88 para evitar el paso de tres camiones con estructuras de hierro.

“No vamos a permitir el ingreso de ningún camión ni que se instale Monsanto, porque son ellos o somos nosotros. Yo ya perdí a mi hija por culpa de los agroquímicos”, dijo Gatica, la mujer que impulsó el juicio contra las fumigaciones en el barrio Ituzaingó, de la Capital, por el que en agosto del año pasado condenaron a un productor agropecuario y a un aviador.

Los manifestantes llevan dos semanas
impidiendo el acceso de vehículos
a la planta de Monsanto.
En el forcejeo, Gatica se golpeó la cabeza con el asfalto y tuvo que ser trasladada al Hospital de Urgencias, donde permaneció hasta las 16, cuando pidió que la dejaran volver al campamento.

En ese momento, a metros de allí, Eugenia Zuleta y Candelaria Lacour, integrantes del Frente Organizado contra el Código de Faltas (Foccof), que también participa del bloqueo, fueron detenidas por la Policía por resistencia a la autoridad.

El 30 de setiembre se vivieron momentos de
tensión entre los manifestantes y los policías.
Ayer a la tarde, hubo una marcha de unas 400 personas en reclamo de la liberación de ambas en la ciudad de Córdoba. Anoche, la fiscal Liliana Sánchez ordenó la liberación de las dos personas detenidas y el corte de ruta se mantuvo en la mitad de la calzada.

El domingo, estuvo en el bloqueo el fiscal federal de Tucumán Antonio Gómez, quien asesoró a los manifestantes sobre la presentación de habeas corpus preventivos para preservar su integridad, además de otras cuestiones legales.

El reclamo paralizó la obra
Desde el jueves 19 de setiembre, vecinos, asambleas ciudadanas, junto con las Madres de Ituzaingó y organizaciones sociales y políticas de diversos partidos, impiden el ingreso de camiones y exigen que se realice una consulta popular en Malvinas Argentinas.

La multinacional de semillas transgénicas
anunció que por falta de materiales paralizará
la obra en Malvinas Argentinas.
Los manifestantes portan banderas contra la firma multinacional e instalaron carpas desde hace 14 días frente al terreno donde se está construyendo la base de operaciones de Monsanto más grande de Iberoamérica.

En las últimas horas, el fabricante de agrotóxicos anunció que detiene las obras por falta de materiales. El gerente de Asuntos Corporativos de la empresa, Adrián Vilaplana, dijo ayer en conferencia de prensa: “Hemos tomado el compromiso con la Uocra (Unión de Obreros de la Construcción) y los contratistas de mantener los jornales por esta semana. No tenemos insumos, estamos incapacitados de seguir con la obra porque no entra material”. Y advirtió: “Hablamos con los contratistas para que mantengan los jornales pero esto no es sostenible en el tiempo. Probablemente, en unos días, tengan que tomar una decisión de suspender y despedir parte del personal”.

Los manifestantes sentados en la ruta
impidieron el avance de los camiones
de Monsanto.
En el lugar trabajan 170 obreros, según informaron la empresa y la Uocra. Ariel Gutiérrez, delegado del sindicato, dijo ayer que las contratistas dieron marcha atrás, al menos hasta el viernes, con los 29 despidos decididos la semana pasada. Vilaplana recordó que los gobiernos provincial y municipal aprobaron el aviso de proyecto de la construcción de la planta de acondicionamiento de semillas de maíz transgénico, y también la primera etapa, que es la obra civil. Para la puesta en marcha –que, estiman, sería el año que viene– deben esperar la aprobación de la Provincia en función del estudio de impacto ambiental ya presentado, de acuerdo a la legislación provincial.

Cristina Kirchner dijo en junio de 2012 que
"se sentía orgullosa de la radicación de
Monsanto en el país".
La decisión del secretario de Derechos Humanos de la Nación y candidato del FPV Martín Fresneda de enviar al lugar al abogado Claudio Orosz dio lugar a una intervención de José Manuel de la Sota. El gobernador le pidió a Cristina Fernández: “Diga a su gente (Fresneda & Cía.) que usted alentó y logró la llegada de Monsanto a Malvinas Argentinas. Que paren la violencia”.

La multinacional ha invertido 400 millones de dólares en la planta de Malvinas Argentinas, contando con la aprobación de la presidente de la Nación Cristina Kirchner que, en junio de 2012, había dicho estar “orgullosa” de la radicación, que Monsanto acababa de confirmarle en exclusiva, en Nueva York, donde se encontraba la Presidenta.

Daniel Arzani, el intendente de Malvinas
Argentinas está a favor de Monsanto.
El intendente de Malvinas Argentinas, Daniel Arzani, que está a favor de la multinacional, consideró que el piquete en Monsanto tiene "condimento político", al tiempo que consideró "conveniente" convocar "a una mesa donde estén todos los actores" para destrabar el conflicto que se desató por la instalación de la planta de tratamiento de semillas en esa localidad del Gran Córdoba.

Arzani, dijo que no debe ser él quien convoque a una consulta popular como reclaman los ambientalistas, se mostró preocupado por las manifestaciones que se producen desde hace dos semanas en esa ciudad del este cordobés. Dijo que el sábado pasado su familia vivió una "situación horrible", pero no dio detalles de lo ocurrido en inmediaciones a su vivienda. "Nosotros hemos sufrido el sábado, en mi casa, en mi cuadra, toda una cuestión horrible, con toda gente de afuera", sostuvo. 

Los ambientalistas manifestaron que
seguirán bloqueando el acceso hasta que
Monsanto se vaya del país.
La llegada de Monsanto, con el aval del gobierno nacional, provincial y municipal, desató una serie de protestas de vecinos, ambientalistas y organizaciones políticas diversas desde que se anunció la construcción del predio, 16 kilómetros al este de la Capital.

Arzani indicó que el estudio de impacto ambiental "ya está presentado en Medio Ambiente de la Provincia". "En cuanto a la construcción de la obra civil, el Tribunal Superior determinó que las obras se podían llevar a cabo. Nosotros no hemos violado ni una sola ley", indicó.

Los manifestantes resistieron el avance
de los camiones en la ruta A-88
.
Fuentes judiciales anticiparon que la fiscal General de la Provincia, Marta Cáceres de Bolatti, designaría al fiscal Miguel Oyhanarte para que se ocupe de manera permanente del conflicto de Monsanto en Malvinas Argentinas.

Esta mañana hubo una presentación ante la Justicia por parte del abogado Julio Deheza, el abogado de la empresa que construye su planta en esa localidad. El letrado formuló un reclamo ante la Fiscalía General y se quejó por la inacción de los fiscales que intervienen.

En tanto, el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, dijo en su cuenta de Twitter que adhieren al pedido de los asambleístas de Córdoba. “Adherimos a la lucha de Malvinas por la vida y contra los agro tóxicos”, dijo Pérez Esquivel.

Monsanto ya tiene una planta de acondicionamiento de semillas de maíz transgénico en la localidad bonaerense de Rojas.

A continuación, dos videos sobre la protesta contra Monsanto en Malvinas Argentinas, Córdoba y un video donde Cristina Kirchner manifiesta su orgullo por la empresa fabricante de agrotóxicos:

Protesta frente a Monsanto en Malvinas Argentinas (Canal 12)


Se movilizaron en Malvinas Argentinas contra Monsanto


Cristina Fernández de Kirchner en New York sobre Monsanto, Slim, Wallmart y otros