viernes, 31 de mayo de 2013

ENCUENTRAN EN SIBERIA UN MAMUT DEL QUE MANA SANGRE

No es difícil imaginar la cara de los científicos rusos que vieron cómo los restos que habían encontrado de un mamut enterrado en el hielo empezaban a sangrar.

Obsérvese la sangre que mana de la carne
del mamut que estuvo congelado
cerca de diez mil años
.
Los restos pertenecen a una hembra adulta de mamut lanudo que sufrió un accidente mortal al huir de depredadores. Aunque la parte superior del torso del animal estaba enterrada de forma superficial y en algún momento ha sido pasto de los carroñeros, la panza y las patas estaban profundamente enterradas en el hielo, lo que ha permitido su conservación.

El hecho de que la sangre estuviera en estado líquido apoya la teoría de un grupo de investigadores genéticos canadienses que sugiere que los mamuts tenían algún tipo de factor anticongelante en su sangre.

Este anticongelante podría estar relacionado con la liberación de oxígeno por parte de la hemoglobina.

El mamut hallado en la isla de Lyakhovsky,
en el Mar Ártico, frente a Siberia.
El animal se mantuvo en excelentes condiciones porque su parte inferior quedó atascada en hielo puro, dijo Semyon Grigoriev, director del Museo del mamut y jefe de una expedición a las remotas islas rusas de Lyakhovsky, frente a la costa de Siberia.

“La sangre es muy oscura. Se encontró en cavidades de hielo por debajo del vientre y, cuando las separamos con un pico de sondeo, la sangre fluyó”, dijo Grigoriev en un comunicado difundido por la Universidad Federal del Noreste, en Yakutsk.

Se cree que los mamuts lanudos o de la tundra se extinguieron hace unos 10 mil años, aunque los científicos creen que pequeños grupos vivieron más tiempo en Alaska y en las islas de Siberia. De hecho, si no supieran que se extinguieron hace tanto tiempo, al verlo manar sangre hubieran pensado que murió hace unas pocas semanas.

La sangre pertenece a una hembra adulta de
mamut lanudo que quedó atrapada en el hielo
al huir de depredadores.
Este hallazgo forma parte de una excavación arqueológica en la isla Lyakhovsky, en el Mar Ártico al noreste de Rusia. La sangre está siendo sometida ahora a sus primeras pruebas bacteriológicas. Aún no se ha determinado si el ADN del animal está lo suficientemente intacto como para ser secuenciado y clonado tal como sueñan los científicos. 

Los científicos descifraron gran parte del código genético del mamut lanudo a partir de su pelo. Algunos creen que es posible clonarlos si se encuentran células vivas y que el hallazgo podría proporcionar ese material necesario. 

Tanto la sangre como el tejido
muscular del paquidermo
estaban en perfectas
condiciones. Ya piensan
en clonar al animal.
Al parecer, la sangre de los mamuts no se congelaba pese a las temperaturas extremas, probablemente para mantenerlos calientes, agregó Grigoriev. La temperatura en el momento de la excavación era de -7 a -10 grados Celsius.

Los investigadores recolectaron muestras de sangre del animal en tubos con una sustancia especial para conservarlas. Fueron enviadas a Yakutsk para análisis bacteriológico y prevenir infecciones potencialmente peligrosas. El tejido muscular del cuerpo también estaba en condiciones perfectas.

“Los fragmentos de tejidos musculares, que encontramos separados del cuerpo, tienen el color rojo natural de la carne fresca'', dijo Grigoriev.

Los mamuts, de hasta cuatro metros (13 pies) de altura y 10 toneladas de peso, vagaban a través de áreas enormes entre Gran Bretaña, América del Norte y Siberia. Se extinguieron por acción de los humanos y el cambio climático.

Este histórico hallazgo, ocurrido en Siberia, permitirá analizar sangre y tejidos de esta criatura como nunca antes se había podido hacer.

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