HUMANIDAD Y COSMOS es un programa que trata de traerle a usted eso que siempre se preguntó y nunca tuvo la oportunidad de escuchar… Hechos históricos ocultados, fenómenos insólitos, creencias, mitos y leyendas, arqueología proscripta, seres extraños, energías prohibidas, noticias curiosas, científicos censurados, el misterio de los objetos voladores no identificados, profecías y vaticinios, sociedades secretas, ecología, enigmas y soluciones para vivir física y espiritualmente sanos.


viernes, 23 de junio de 2017

LOS OVNIS Y SUS TRIPULANTES EN LA BIBLIA

Desde la noche de los tiempos los humanos recibieron la visita de seres extraterrestres, a los que veneraron como dioses llegados del cielo, también los llamaron ángeles y demonios.

Imagen de ovnis en pinturas rupestres
del Parque Nacional da Serra da
Capivara, en São Raimundo Nonato,
estado de Piauí, Brasil.
Todos los pueblos del mundo ya sea en la prehistoria o en la Antigüedad como en otras épocas de la historia han visto objetos voladores no identificados e incluso a sus tripulantes.

Si interpretamos la Biblia desde un punto de vista ovnilógico, nos daremos cuenta que resulta una explicación mucho más razonable y cerca de la verdad.

Cabe anotar que la Biblia es un libro muy antiguo y por lo tanto está escrita con palabras simples, que conformaban el léxico de la gente de aquella época, es así como, cuando recibieron la visita de seres que disponían de tecnología increíble, aún para nosotros hoy en día, los relacionaron con hechos sobrenaturales, esta dura impresión no les hizo pensar otra cosa que aquellos visitantes eran “dioses” o “ángeles” de los cielos. Es así como para describir la presencia de un ovni, utilizaban las palabras: torbellino, carro de fuego, nube, rueda llameante, o simplemente como una divinidad.

Leyendo los textos que componen la Biblia no cabe ninguna duda que hay presencia de seres extraterrestres y de sus naves. Llama poderosamente la atención que se abran las aguas para el cruce del Mar Rojo y otros portentos como las abducciones.

Relaciones sexuales entre extraterrestres y mujeres terrestres

Génesis Cap. 6, vers. 1-4
“Cuando los hombres comenzaron a multiplicarse sobre la Tierra y les nacieron hijas, y vieron los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron de entre todas ellas por mujeres las que les agradaron. Entonces dijo Dios: no permanecerá para siempre mi espíritu en el hombre, a causa de su delito; no es más que carne, y serán sus días ciento veinte años. En aquellos días había gigantes en la tierra, y también después, cuando los hijos de Dios se llegaron a las hijas de los hombres y ellas les dieron hijos. Estos son los héroes, los varones famosos de la antigüedad”.

¿Ángeles que mantenían relaciones sexuales?
Vemos como en el pasado, algunas mujeres fueron contactadas íntimas. De estas uniones, surgieron los grandes gigantes, llamados “nephilim”, (cabe anotar que se han descubierto esqueletos humanos de 2,5 metros hasta más de 4 metros de altura), cuya madre era terrestre y padre extraterrestre. Los seres del espacio, tal como vemos también en la Biblia nos lo demuestra, siguieron fusionando genes extraterrestres con genes terrestres, aun después de nuestra creación.

Abraham almuerza con tres extraterrestres

Génesis Cap. 18, vers. 1-14
“El Señor se le apareció a Abraham en el bosque de encinas de Mamre, mientras Abraham estaba sentado a la entrada de su tienda de campaña, como a mediodía. Abraham levantó la vista y vio que tres hombres estaban de pie frente a él. Al verlos, se incorporó rápidamente para recibirlos, se inclinó hasta tocar el suelo con la frente, y dijo:

Cuadro de Murillo de 1667, donde Abraham
hospeda a tres "ángeles".
-Mi señor, por favor le suplico que no se vaya en seguida. Si a usted le parece bien, voy a pedir un poco de agua para que se laven los pies y luego descansen un rato bajo la sombra del árbol. Ya que han pasado por donde vive este servidor suyo, les voy a traer algo de comer para que repongan sus fuerzas antes de seguir su camino.

-Bueno, está bien- contestaron ellos.
(...) Abraham les ofreció cuajada y leche, y estuvo atento a servirles mientras ellos comían debajo del árbol.

Al terminar de comer, los visitantes le preguntaron a Abraham:
-¿Dónde está tu esposa Sara?
-Allí, en la tienda de campaña- respondió él.

Entonces uno de ellos dijo:
-El año próximo volveré a visitarte, y para entonces tu esposa Sara tendrá un hijo.

Abraham y Sara junto a los tres
ángeles o astronautas.
¿Abraham recibe al Señor? ¿Cómo puede ser esto posible, si en la misma Biblia se dice que nadie ha visto a Dios, ni ha vivido para contarlo? Alguien podría argumentar que no se le ha visto como es, porque nadie podría soportar dicha visión. Pero si Dios es todo, a Dios lo estamos viendo siempre en su creación. Pero esto es diferente, delante de Abraham había tres individuos, uno de los cuales se atribuía ser el Señor o Dios. Habría que preguntarse ¿cuál señor? Además, comen, beben y descansan como cualquier hijo de vecina, y conversan con seguridad. ¿Serían extraterrestres?

Seres con superpoderes

Génesis Cap. 19, vers. 1 y siguientes.

Dos de los seres que estuvieron con Abraham llegan a Sodoma y aposentados en casa de Lot, les hace un banquete y los ángeles comen panes sin levadura. Mientras, los sodomitas rodearon la casa, y llamando a voces a Lot pedían por los dos extranjeros.

Los dos "ángeles" tiraron de Lot hacia
adentro y cerraron la puerta.
Lot no quería entregarlos a los degenerados e insistió con ellos para que no hiciesen semejante crimen y hasta les ofreció dos hijas vírgenes que tenía. Pero ellos, enviciados como estaban y fascinados por la belleza de aquellos "hombres", no querían entrar en razones con Lot y comenzaron a forcejear con él en la puerta para entrar: "Entonces los ángeles sacaron la mano, tiraron de Lot hacia dentro y cerraron la puerta y a los sodomitas que estaban en la entrada, los deslumbraron de modo que ya no podían encontrar la puerta".

Esto puede entenderse como que los seres lanzaron un rayo luminoso que encegueció a la muchedumbre.

Un arma nuclear cae sobre Sodoma y Gomorra

Génesis Cap. 19, vers. 24-28
“Entonces Dios hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego que venía desde el cielo. Y destruyó aquellas ciudades, y toda la llanura con todos los habitantes de las ciudades, hasta las plantas del suelo. Más la mujer de Lot miró atrás y se convirtió en estatua de sal. Se levantó Abraham muy de mañana y se fue al lugar donde había estado en pie delante de Yahvé. Miró hacia Sodoma y Gomorra, y hacia toda la región de la llanura, y vio que de aquella tierra subía humo, como el humo de un horno”.

Destrucción de Sodoma y Gomorra.
Menciona el pasaje bíblico “azufre y fuego”, son las palabras más simples con las que aquella gente de la antigüedad podía describir el uso de un arma nuclear, la cual fue lanzada desde la nave de Yahvé que estaba en los cielos de ambas ciudades, ¿Qué otra cosa podría causar la muerte tan repentina de personas y plantas? Lo que le sucedió a la esposa de Lot seria que le llegó a alcanzar la fuerza de expansión del arma nuclear o algún tipo de radiación, ya que ella era la que escapaba en último lugar. Al llegar Abraham a la zona impactada, al día siguiente, encuentra una humareda, acaso ¿no es este el efecto luego de una explosión?

Una nave y sus tripulantes

Génesis Cap. 28, vers. 12
“...y he aquí una escalera que estaba apoyada en tierra, y su extremo tocaba en el cielo; y he aquí ángeles de Dios que subían y descendían por ella”.

Puede interpretarse como que Jacob fue testigo del descenso de extraterrestres a la Tierra.

Un humano lucha contra un extraterrestre

Génesis Cap. 32, vers. 22-30
“Quedose entonces Jacob solo, y un hombre (un ángel) estuvo luchando con él hasta rayar el alba. Como viese que no le podía vencer a Jacob, le pegó en la articulación del muslo, y se la dislocó. Entonces le dijo:
-Déjame marchar, pues raya el alba.
Más respondió Jacob:
-No te dejaré marchar sin que me hayas bendecido.
El personaje le preguntó:
-¿Cuál es tu nombre?
Contestó:
-Jacob.
Dijo él:
-Ya no se dirá tu nombre Jacob, sino Israel, por cuanto has luchado con Elohim y con hombres, y has vencido. 
Jacob entonces le preguntó y dijo:
-¡Declárame, por favor, tu nombre!
Respondió:
-¿Por qué me preguntas mi nombre?

Jacob lucha contra el ángel. De allí su
nuevo nombre: Israel "el que lucha
contra Dios".
Luego el hombre lo bendijo allí mismo. Y Jacob llamó a aquel lugar Penuel, porque dijo: «He visto a Dios cara a cara, y sin embargo todavía estoy vivo.”

Esta experiencia puede interpretarse como una pelea cuerpo a cuerpo con un ser superior, un ángel, y para poder vencerlo Jacob hizo trampa y lo hizo caer, de ahí su nuevo nombre “Israel, el que lucha contra Dios”, todo un nombre premonitorio visto el comportamiento de sus descendientes.

Yahvé iba en una nave espacial

Éxodo Cap. 13, vers. 21-22
“E iba Yahvé al frente de ellos, de día en una columna de nube para guiarlos en el camino y de noche en una columna de fuego para alumbrarlos”.

Ilustración de un objeto volador
abriendo las aguas del Mar Rojo.
Para interpretar este pasaje bíblico cabe anotar que se han reportado casos en la actualidad donde se han visto ovnis que usan como “camuflaje” un humo o gas y dan la impresión de ser verdaderas nubes. Al referirse este pasaje, que Yahvé iba en una columna, se trataría de una nave nodriza, las típicas con forma de cigarro o puro. Yahvé se desplazaba a voluntad en un vehículo aéreo que en las noches iluminaba a los judíos, con las potentes luces que emitía.

Éxodo Cap. 14, vers. 19-20
“Se levantó el Ángel de Yahvé que marchaba al frente del ejército de Israel, y se puso detrás de ellos. Se levantó también la columna de nube de delante de ellos y se colocó a la espalda, intercalándose así entre el campamento de los egipcios y el campamento de los israelíes. Era nube y tinieblas (por una parte), y (por la otra) iluminaba la noche, de modo que no pudieron acercarse aquellos a estos en toda la noche”.

Moisés guiando a los hebreos en el cruce del
Mar Rojo mientras los soldados egipcios
les pisaban los talones.
Este párrafo nos describe como en cierto momento del éxodo hubo 2 naves guiando al pueblo de Israel, la permanente nave nodriza en forma de cigarro o columna, y otra más pequeña, probablemente en forma de disco. Ambas naves se desplazaron de adelante hacia la retaguardia de la gran masa de judíos, con este movimiento la gran nave se colocó en medio de ambos bandos, egipcios e israelitas, teniendo solamente encendidas las luces que estaban del lado de los hebreos, y el lado opuesto, el de los egipcios, sumido en la oscuridad. De este modo los extraterrestres impidieron el avance del ejército egipcio, durante toda una noche.

Éxodo Cap. 24, vers. 15-18
“Subió Moisés al monte, y la nube cubrió el monte. La gloria de Yahvé reposó sobre el monte Sinaí y la nube lo cubrió por seis días. Al séptimo día, llamó Yahvé a Moisés de en medio de la nube. La gloria de Yahvé aparecía a la vista de los hijos de Israel como fuego devorador sobre la cumbre del monte. Moisés entró en la nube y subió al monte. Y permaneció Moisés en el monte cuarenta días y cuarenta noches”.

Ubicación del Monte Sinaí.
En este párrafo se puede interpretar fácilmente como la nave espacial en la cual viajaba Yahvé desciende sobre el monte Sinaí con una intensa luminosidad. Moisés es invitado a subir a la nave en la cual fue transportado a una parte más alta del monte, permanece allí durante 40 días y 40 noches. Queda claro que Moisés fue un contactado del 4to tipo, ya que ingresa a la nave.

Éxodo Cap. 33 vers. 9-11
“Cuando Moisés entraba en el tabernáculo, la columna de nube descendía y se ponía a la puerta del tabernáculo, y Jehová hablaba con Moisés. 10 Y viendo todo el pueblo la columna de nube que estaba a la puerta del tabernáculo, se levantaba cada uno a la puerta de su tienda y adoraba. 11 Y hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero. Y él volvía al campamento; pero el joven Josué hijo de Nun, su servidor, nunca se apartaba de en medio del tabernáculo".

Tres casos de Encuentros Cercanos
Los que creen en los ovnis suelen citar la Biblia como prueba de que hay vida en otros planetas. Esto se debe a que, efectivamente, hay tres personajes bíblicos que parecen haber tenido contacto con seres extraterrestres durante sus vidas.

Henoc no murió porque se lo llevó Dios.
Dos de ellos, según el texto sagrado, fueron arrebatados y llevados al cielo, y no volvieron nunca más. Son el patriarca Henoc (Gen. 5, 18-24) y el profeta Elías (2 Reyes 2, 1-13). De este último se afirma incluso que fue raptado por “un carro de fuego con caballos incandescentes”.

El tercero es el sacerdote Ezequiel, el cual una noche llegó a contemplar un extraño vehículo del que descendieron cuatro seres con alas de águila, pezuñas de buey y cuatro caras cada uno (Ezequiel 1,1- 28).

Mucho se ha especulado hasta el día de hoy sobre estos enigmáticos episodios. ¿Adónde fueron Henoc y Elías? ¿Por qué desaparecieron misteriosamente? ¿Qué fue lo que vio Ezequiel? ¿La Biblia demuestra la existencia de los ovnis?

El patriarca Henoc
El primer personaje bíblico citado por los creyentes del fenómeno de los ovnis es el patriarca Henoc, uno de los descendientes directos de Adán, que aparece descrito en el Génesis con características muy particulares.

El Libro de Enoc revela muchas verdades
sobre los orígenes de la humanidad.
Ante todo, porque dentro de una larga lista de patriarcas que vivieron cientos de años, él es el que menos tiempo vivió.

Segundo, porque sólo llegó a vivir 365 años. Y este número corresponde exactamente a la cantidad de días que tiene el año, lo cual hace pensar que se trataba de alguien vinculado con el mundo astronómico.

Tercero, porque se dice de él que “anduvo con Dios”. Cuando la Biblia quiere decir que alguien es muy bueno, dice que anduvo “delante de Dios” (como Abrahám, Isaac, David), o que anduvo “cerca de Dios” (como ciertos reyes de Israel). Pero decir que anduvo “con Dios” implica una santidad y una cercanía a Él extraordinarias.

Henoc vivió 365 años hasta
que desapareció.
Finalmente, porque se narra que Henoc no murió, sino que “desapareció, pues Dios se lo llevó”.

Una afirmación realmente sorprendente para las Sagradas Escrituras, las cuales dan a entender que nadie pueda ir hasta donde Dios está, salvo excepciones.

¿Quién era Henoc? ¿Por qué “desapareció”? ¿Adónde se lo llevó Dios? Para responder a tales preguntas debemos tener presente que este patriarca ocupa el 7º lugar en la lista de descendientes de Adán. Y que el número 7 es una cifra simbólica en la Biblia que significa “perfección”.

Este Henoc es el mismo del Libro de Enoc, considerado apócrifo, que revela que en el monte Hermón (en la frontera de Siria, Líbano e Israel), descendieron hace milenios los "hijos del Cielo" o “Vigilantes” y donde acordaron diciendo: "Vayamos y escojamos mujeres de entre las hijas de los hombres y engendremos hijos".

Doscientos extraterrestres al mando de
Shemjaza se rebelaron contra Dios en el
monte Hermón, según el Libro de Enoc.
Enoc relata que los “hijos del Cielo” eran doscientos, bajo el mando de Shemjaza que era su jefe y descendieron sobre la cima del monte que llamaron Hermón, donde hicieron un juramento y se rebelaron contra Dios.

El profeta Elías es secuestrado por un Ovni

IV de los Reyes Cap. 2, Vers. 11-12
“Mientras seguían andando y hablando, he aquí que un carro de fuego y caballos de fuego separaron al uno del otro y subió Elías en un torbellino al cielo. Eliseo miraba y clamaba: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su caballería! Y no lo vio más”.

La Biblia narra que un carro de
fuego raptó a Elías a la vista de
su discípulo Eliseo.
Lo de carro de fuego y caballos de fuego no encaja, pero ¿qué otra forma de describir a un vehículo volador de alta tecnología tenía una persona ignorante de aquella época? Solo era comparándolo con lo que conocía como medio de transporte: una carreta tirada por caballos. Para apoyar este punto, actualmente se han visto ovnis que poseen una especie de “tren de aterrizaje” consistente en tubos o patas que se apoyan en el suelo cuando aterrizan, esta complicada estructura pudo ser relacionada equivocadamente con las extremidades de un caballo.

En este pasaje vemos un encuentro cercano, donde Elías es secuestrado y llevado en la nave, por el extraterrestre Yahvé.

La Biblia refiere cómo éste, cuando presintió que su muerte estaba cerca, salió a caminar a orillas del río Jordán en compañía de su discípulo Eliseo. De pronto bajó del cielo un carro con caballos de fuego que lo arrebató y lo hizo desaparecer en el aire, ante el asombro de Eliseo y de otros discípulos que contemplaban la escena.

Los "carros de Dios" que cita la Biblia no
serían otra cosa que naves espaciales.
En este sentido, el salmo 68,18 afirma que “los carros de guerra de Dios son innumerables”. Isaías dice que “los carros de guerra de Dios parecen un torbellino” (66,15). Y del profeta Eliseo se cuenta que un día Dios le mandó sus carros de guerra del cielo para defenderlo de sus enemigos (2 Reyes 6,17). Los carros no serían otra cosa que objetos voladores no identificados.

Salmos Cap. 68:17
“Los carros de Dios se cuentan por veintenas de millares de millares; El Señor viene del Sinaí a su santuario”.

Isaías Cap. 66:15
“Porque he aquí que Jehová vendrá con fuego, y sus carros como torbellino, para descargar su ira con furor, y su reprensión con llama de fuego”.

Isaías Cap. 60: 8
¿Quiénes son éstos que vuelan como nubes, y como palomas a sus ventanas?

Una pregunta que nos llega hasta hoy ¿quiénes tripulan estos objetos voladores y por qué ningún gobierno los detiene?

El profeta Elías, desde el carro de fuego,
arroja su manto a Eliseo antes de
irse definitivamente.
La narración del rapto de Elías es más detallada y dramática que la de Henoc, también alimentó la fantasía de muchos lectores que no han dejado de preguntarse: ¿quién tripulaba ese carro tan espectacular? ¿Se hallará Elías en algún planeta? Incluso la tradición judía sigue actualmente esperando el regreso de Elías para el final de los tiempos.

Y es sabido que en el Nuevo Testamento el propio Jesucristo les dice a sus discípulos que Elías ya vino pero no lo reconocieron y se refería a Juan el Bautista, que murió decapitado, la misma muerte que Elías le dio a los sacerdotes de Baal. Con lo cual se revela que existe la reencarnación y la ley del Karma.

Jesús les respondió: “Elías, en verdad, está para llegar, y restablecerá todo. Sin embargo yo os digo, Elías ha venido ya, y no lo reconocieron”. Entonces comprendieron los discípulos que hablaba de Juan el Bautista. (Mateo 17 10/14).

El profeta Ezequiel ve aterrizar una nave espacial

Ezequiel Cap. 1, vers. 15-27
“Y sucedió que el año treinta, el día cinco del cuarto mes, estando yo en medio de los cautivos, junto al río Quebar, se abrieron los cielos, y tuve visiones de parte de Dios. (2) En el día cinco del mes, en el año quinto de la deportación del rey Jeconías, (3) llegó la palabra de Yahvé a Ezequiel, hijo de Buzí, en la tierra de los caldeos, junto al río Quebar; y fue allí sobre él la mano de Yahvé. (4) Miré, y vi como venía del norte un torbellino, una gran nube y un fuego que se revolvía dentro de sí mismo. Alrededor de ello había un resplandor y en su centro algo semejante a un metal brillante que salía del medio del fuego.

Ezequiel, al lado del río Quebar
tuvo una visión de una nave
voladora en forma de disco.
(5) En el medio había la figura de cuatro seres vivientes, cuyo aspecto era este: tenían semejanza de hombre (6) y cada uno tenía cuatro aspectos y cada uno cuatro alas. (7) Sus pies eran rectos, y la planta de sus pies era como la planta del toro; y brillaban como bronce bruñido. (8) Por debajo de las alas, a los cuatro lados, salían brazos de hombres, todos cuatro tenían el mismo semblante y las mismas alas, (9) que se tocaban las del uno con las del otro. Al moverse no se volvían para atrás, sino que cada uno iba cara adelante. (10) Su semblante era este: de hombre por delante, tenían también, cada uno de los cuatro, de león a la derecha, de toro a la izquierda los cuatro y de águila atrás. (11) Sus alas estaban desplegadas hacia lo alto; cada cual tenía dos alas que se juntaban con las del otro, y dos de cada uno cubrían su cuerpo. (12) Todos marchaban de frente, a donde los llevaba el espíritu allí andaban, sin volverse para atrás. (13) Había entre los vivientes fuego como de brasas, encendidas como antorchas, que discurrían por entre ellos, del fuego salían rayos. (14) Los vivientes iban y venían como el relámpago. (15) Y mirando a los vivientes, descubrí junto a cada uno de ellos una rueda que tocaba la tierra. (16) Las ruedas parecían de turquesa, eran todas iguales, y cada una dispuesta como si hubiese una rueda dentro de otra rueda. (17) Cuando avanzaban marchaban hacia los cuatro lados, y no se volvían al caminar. (18) Sus llantas eran muy altas y causaban espanto; pues las llantas estaban todo en derredor llenas de ojos. (19) Al ir los vivientes, giraban junto a ellos las ruedas, y cuando se alzaban de la tierra los vivientes, se alzaban también las ruedas. (20) Hacia donde los llevaba el espíritu a marchar, marchaban, y las ruedas se alzaban a la vez con ellos, porque tenían las ruedas espíritu de vida. (21) Cuando iban ellos, iban las ruedas; cuando ellos se paraban, se paraban ellas, y cuando se alzaban de la tierra, se alzaban porque había en las ruedas espíritu de vida. (22) Sobre la cabeza de los vivientes había una semejanza de firmamento, como de cristal deslumbrante, que se extendía por encima de sus cabezas. (23) Y por debajo del firmamento estaban extendidas sus alas, una frente a la otra, cada uno tenía dos por un lado y por el otro; las cuales les cubrían el cuerpo. (24) Oía el ruido de las alas como ruido de río caudaloso, como voz del Todopoderoso, cuando marchaban, como estruendo de campamento; cuando se detenían plegaban las alas. (25) Y una voz salía del firmamento que estaba sobre sus cabezas. Al pararse ellos plegaron sus alas. (26) Sobre el firmamento que estaba sobre sus cabezas había una piedra de apariencia de zafiro a modo de trono, y sobre la semejanza del trono, en lo alto, una figura semejante a un hombre que se erguía sobre él. (27) Y de lo que él aparecía de cintura arriba, era como el fulgor de un metal resplandeciente y de cintura abajo, como el resplandor del fuego y todo en derredor suyo resplandecía. (28) El resplandor que lo rodeaba todo en torno era como el arco que aparece en las nubes en día de lluvia. Esta era la apariencia de la imagen de la gloria de Yahvé. A tal vista caí rostro a tierra, pero oí la voz de uno que hablaba…”.

En el versículo 1, En dicho momento es muy posible que el profeta se hallase solo junto al río Quebar. Cuando Ezequiel refiere que los cielos se abrieron, no se refiere a que se separaran materialmente. Aquí hay que entender que lo que se abre es la fe de Ezequiel al ver que del cielo surgía una manifestación sobrenatural para él.

Ezequiel tuvo una visión del aterrizaje
de una rueda llena de ojos alrededor.
En el versículo 3, al decir que fue sobre él la mano de Yahvé se debe de estar refiriendo a una fuerte impresión, a una violenta conmoción interna de Ezequiel a la vista de aquel increíble prodigio.

En el versículo 4, resulta una extraordinaria descripción que hace el profeta Ezequiel de una nave girando sobre sí misma, menciona claramente “que se revolvía dentro sí misma”. Da detalle además del intenso resplandor que emitía el artefacto, así como también hace mención del material que estaba hecha la nave, menciona sobre un metal brillante que lograba verse en medio del resplandor.

En el versículo 5, Ezequiel, como cualquier ciudadano de su época, no había tenido en su vida ocasión de ver un aparato automático. Imaginémoslo pues viendo un aparato del que, sin mediar intervención humana alguna, surgen de repente cuatro artefactos (tren de aterrizaje). Al desplegarse éstos, el profeta cree ver, inevitablemente, seres animados, seres vivos, que se mueven por sí solos, y al adoptar éstos la forma vertical, que es la que se asume el hombre, los compara con animales de forma vagamente humana. Por otra parte, Ezequiel conoce únicamente la tracción animal para cualquier tipo rudimentario de vehículo. Al interpretar la visión que tuvo como vehículo de Yahvé, como carro de Yahvé, el tren de aterrizaje se convierte automáticamente para él en los animales que tiran del carro.

Ezequiel tuvo una conmoción al ver el objeto
y no sabía como describir aquel increíble
prodigio de Dios.
En el versículo 7, se dice literalmente que sus pies eran rectos, lo cual viene a confirmar que las patas eran de tipo telescópico, terminando en la parte inferior en tubo (pueden ser comparadas con las patas del tren de aterrizaje del módulo lunar de la cápsula Apolo). También se nos dice que la planta del pie era como la del pie de un toro. ¿No son acaso estos elementos ciertamente mecánicos?

En el versículo 9, se nos dice que los animales no se volvían cuando caminaban, lo cual es lógico si lo consideramos como piezas integrantes de un todo que se mueve precisamente por unidad global, y no por piezas individuales.

En el versículo 11, se describe la forma aerodinámica de la nave y la estructura del fuselaje en la parte más ancha.

El río Quebar donde Ezequiel tuvo su
experiencia era un canal de riego
del Éufrates.
En el versículo 13, habla de algo semejante a brasas encendidas como antorchas, que discurrían entre los vivientes (parte inferior de la nave). Aquí se pueden interpretar luces en continuo movimiento, o bien cabe pensar en la tobera del motor en descenso y frenado.

En el versículo 16, Ezequiel encuentra una expresión insólitamente exacta, al describir el aspecto “como de rueda que está dentro de otra rueda”. Los cambios de rotación y dirección se efectúan en las cuatro ruedas simultáneamente. Deben producir la impresión de que estaba obedeciendo órdenes. Es por ello muy natural que Ezequiel confunda, por decirlo así, causa y efecto; ve seres vivientes que se mueven, y a su lado las ruedas siguiendo simplemente su movimiento. Esta manera de funcionar corresponde a las ruedas que él conoce. El que la propia rueda pudiese proporcionar el impulso para el movimiento, era en su época desconocido.

En los versículos 18-19, Ezequiel se refiere a las ruedas, sabemos qué cada “llanta” gira sobre sí misma, mientras que la rueda lo hace como un todo. Un tipo de diseño de rueda es la inclusión de discos motrices para el giro particular de las llantas. Los “ojos” en éstas hacen aún más patente el movimiento rotatorio y resaltan la autonomía mutua de los movimientos. El sincronismo de diversos movimientos rotatorios es desconcertante e impenetrable para quienes ignoran la técnica. Produce la impresión paradójica de que una rueda se compone de más de una.

Ezequiel describió como pudo su increíble
encuentro con los extraterrestres.
En el versículo 20, Ezequiel nos dice que el mismo espíritu o sea la misma inteligencia que hacía despegar el tren de aterrizaje movía también las ruedas. Lo cual es lógico si pensamos en una tripulación que maneja el aparato.

En el versículo 22, nos encontramos con la descripción más importante de todo el conjunto, la “caja” propiamente dicha de la “nave”: un gran cuerpo esférico o semiesférico asentado sobre las alas extendidas y posado en tierra por medio de cuatro patas.

En el versículo 24, en cuanto al ruido que se oye cuando las alas se ponen en movimiento, corresponde al zumbido que produce la maquinaria existente en la nave cuando ésta se pone en movimiento, y es normal que deje de producir ruido y cese de moverse en el instante mismo en que el aparato se detiene.

Así sería el objeto volador que
observó el profeta Ezequiel.
En el versículo 25-26, se trata posiblemente de la escotilla superior de la nave, de la que el tripulante, iluminado desde la parte inferior por el resplandor que sale del interior de la cabina.

En el versículo 27, Ezequiel encuentra una situación comprometida al no saber cómo conjugar y explicar al mundo la figura de un ser tan “humano” en medio de lo que debería ser una manifestación extremadamente sobrenatural. Y en el último versículo comprobamos que la voz de Yahvé se reduce a “la voz de uno que habla”. La voz de un tripulante de la nave.

Ezequiel es quien realiza el relato bíblico más impresionante de un objeto volador y sus tripulantes. El espectáculo impactó tanto a Ezequiel que cayó boca abajo en la tierra sin poder seguir mirando.

Y debió permanecer luego varios días encerrado en su casa, mudo y aturdido (3,15.24.26).

El encuentro del profeta Daniel con un ser extraterrestre

Daniel Cap. 10, vers. 4-6
“El día 24 del primer mes, estando yo a la orilla del gran río, el Tigris, alcé mis ojos y miré, y vi a un varón vestido de lino blanco y ceñidos los lomos de oro de Ufaz. Su cuerpo era como el crisolito, su rostro parecía un relámpago, sus ojos eran como antorchas de fuego, sus brazos y sus pies tenían el brillo de bronce bruñido y el rumor de sus palabras era parecido al estruendo de un gran gentío”.

Daniel, a orillas del río Tigris se encontró
cara a cara con un humanoide.
Vemos descrita claramente la aparición de un ser humanoide ante los ojos de Daniel, ¿acaso no coincide con las actuales descripciones dadas por personas y contactados que han visto seres de apariencia humana con trajes brillantes? Aparte de la apariencia de este ser, Daniel nos da otro dato muy importante respecto a la voz que emitía, muchas personas que han escuchado hablar a estos extraterrestres coinciden en señalar en la mayoría de casos que el timbre de sus voces no es como el de los humanos, sino, como una voz metálica, como escuchada por parlantes.

Jonás es capturado dentro de un Osni

Jonás Cap. 2,1
“Entonces Yahvé hizo venir un pez grande para que se tragara a Jonás; y estuvo Jonás en las entrañas del pez tres días y tres noches”.

Ilustración de un Osni (objeto submarino
no identificado).
Este “pez” no sería otra cosa que un ovni en el fondo del mar, o también llamado por algunos investigadores, como osni (objeto submarino no identificado), actualmente hay muchos testimonios de personas que aseguran ver salir y entrar del mar a objetos no identificados, inclusive existen bases submarinas de estas naves debajo de muchos mares.

Zacarías Cap. 5: vers. 1-2
De nuevo alcé mis ojos y miré, y he aquí un rollo que volaba. Y él me dijo: “¿Qué ves?” Yo le respondí: “Veo un rollo que volaba. Su longitud es de veinte codos, y su anchura de diez codos”. (Cada codo corresponde a unos 45 cm).

Nave cigarro fotografiada sobre el cielo
de Kentucky, Estados Unidos, en 2012.
No cabe ninguna duda que lo que el profeta estaba observando era un objeto volador no identificado en forma de huso o bien de cigarro.

Zacarías Cap. 6: vers. 1
“De nuevo alcé mis ojos y miré, y he aquí cuatro carros que salían de entre dos montes. Y los montes eran de bronce”.

Puede interpretarse como cuatro ovnis saliendo entre dos naves nodrizas.

Yahvé usaba la telepatía

I de los Reyes Cap. 3, vers. 6-7
“Yahvé llamó otra vez: ¡Samuel! Se levantó Samuel, fue donde Heli y dijo: aquí me tienes pues me has llamado. Más el respondió: No te he llamado, hijo mío; vuelve a acostarte. Samuel no conocía aún a Yahvé y todavía no le había sido revelada palabra alguna de Yahvé”.

Samuel recibía mensajes telepáticos.
En este texto se interpreta que Samuel escuchó la voz de alguien que lo llamaba, y sin ver a nadie más a su alrededor que a su padre, lógicamente creyó que era el quien lo llamaba, pero no era así. 

Se había dado una forma de contacto por telepatía entre Yahvé y Samuel, contactador y contactado.

En el Nuevo Testamento

José tiene contacto extraterrestre a través de sueños

Mateo Cap.1, Vers. 20-21
Tenemos que José, el carpintero recibe un mensaje.

José, María y el Niño
Jesús junto al ángel
que los protegía.
“Más mientras andaba con ese pensamiento, he aquí que un ángel del señor se le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu esposa, porque su concepción es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús, porque El salvara a su pueblo de sus pecados”.

Una de las formas de contacto con seres extraterrestres es a través de sueños. En este pasaje bíblico, José tiene contacto por ese medio con un “ángel” que le comunica algo que iba a ocurrir en el futuro. Solo alguien que conoce lo que estaba planificado o realiza viajes en el tiempo, sabe lo que iba a suceder.

Un Ovni guió a los 3 reyes magos
Mateo 2,1-2,2-10
“Cuando hubo nacido Jesús en Belén de Judea, en tiempo del rey Herodes, unos magos del Oriente llegaron a Jerusalén, y preguntaron: ¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto su estrella en el Oriente y venimos a adorarlo: “Más adelante: “Con estas palabras del rey, se pusieron en marcha, y he aquí que la estrella, que habían visto en el Oriente, iba delante de ellos, hasta que llegando se detuvo encima del lugar donde estaba el niño. Al ver de nuevo la estrella experimentaron un gozo muy grande”.

La supuesta estrella de Belén se detuvo sobre el
lugar donde se encontraba el Niño Jesús.
¿Una estrella inteligente que guía a los Magos?, una estrella no realiza ese tipo de movimientos ¿Cómo una estrella va a aparecer nuevamente delante de unas personas que deciden emprender nuevamente su viaje?, ¿acaso es posible que una estrella sepa cuando unas personas van a proseguir su camino? Además una estrella no pudo haberse acercado tanto a la tierra para servir de guía a unas personas, habría originado un caos en todo el Universo, y menos aún, ninguna estrella puede detenerse, la supuesta estrella se estacionó sobre el lugar donde se encontraba el Niño Jesús.

Lo que guió realmente a los Magos fue un ovni, que si puede desplazarse libremente dentro de nuestra atmósfera, y haberse detenido en el lugar correcto.

Jesús revela que hay otros mundos habitados

Juan Cap. 10, vers. 16
“También tengo otras ovejas que no son de éste redil”...

Juan Cap. 14, vers. 2
Jesús dejó bien en claro que existen otros
mundos habitados.
“En la casa de mi padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar un lugar para vosotros”.

Jesús les dice claramente a sus discípulos que hay otros mundos y que tenemos hermanos allí, lo cual significa que no somos los únicos en el cosmos y le da a la vida un hermoso y maravilloso consuelo.

También a Poncio Pilato le dejó en claro que provenía de otro reino que no estaba en este mundo.

Contacto extraterrestre de San Juan

Apocalipsis 1,10-11
“Me hallé en espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una voz fuerte como de trompeta, que decía: Lo que vas a ver escríbelo en un libro, y envíalo a las siete iglesias: a Éfeso, a Esmirna, a Pérgamo, a Tiatira, a Sardes, a Filadelfia y a Laodicea”.

Jesús ante Poncio Pilato.
Nuevamente se repite la extraña voz que no tiene timbre humano, dice al apóstol Juan “una voz como de trompeta”, esta descripción guarda relación con los extraños timbres de voz, que escucha la gente de hoy en día, de parte de los extraterrestres, como una voz metálica o emitida a través de parlantes.

Este ser que se le presenta a Juan, le dice que trascriba las imágenes que iba a ver. Juan no recibiría otra cosa que imágenes telepáticas de parte de este ser extraterrestre, las cuales servirían de prevención o como guía para la humanidad en el futuro. Lo mismo le ocurriría siglos después a Nostradamus, quien tuvo visiones sobre el futuro y tuvo la necesidad de escribirlas.

Esta es una breve muestra de los muchos casos de encuentros con ovnis y seres de otros mundos que están descritos en la Biblia.

Muchas veces los tripulantes de los Ovnis 
fueron confundidos como dioses.
Aceptar estos puntos de vista involucraría cambiar nuestras creencias religiosas, pero analizando abiertamente la situación no habría porque rechazar la naturaleza extraterrestre de “Dios” (entiéndase que no se habla realmente de Dios sino de seres que fueron confundidos como dioses), lo importante es el mensaje que ellos nos brindan, de paz y amor entre los hombres.

Este mensaje ha sido traído por estos seres desde la antigüedad, hasta nuestros días, su buena voluntad hacia nuestro cambio y toma de conciencia no tendría que ser rechazado solamente porque son extraterrestres. Al fin y al cabo son seres espiritual y tecnológicamente muy superiores a nosotros y tenemos mucho que escuchar y aprender de ellos.

El más grande que llegó del Cielo
¿Existen los seres extraterrestres? La Biblia no lo afirma ni lo niega.

Es imposible que en los cientos de miles de
galaxias que hay en el universo, solo la
Tierra sea un lugar habitado por seres vivos.
Sabemos que es imposible que en los cientos de miles de galaxias que hay en el universo, con sus sistemas solares y planetas, sólo la Tierra sea un lugar habitado por seres vivos.

Lo cierto es que si sólo la tierra estuviera habitada en todo el cosmos, no nos hallaríamos “solos” en el universo. Porque aparte de los millones de hermanos que tenemos en todas partes, también vino a nuestra Tierra a visitarnos el Hijo de Dios, Jesucristo. Y vino más allá de las estrellas, nada menos que del centro, junto a Dios, a poner su morada entre nosotros.

En nuestro plano físico se materializó Jesús, un ser superior espiritual, mucho más importante y especial que cualquier extraterrestre.

Juan Cap. 18:36
Respondió Jesús: “Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mis servidores han estado luchando, para que yo no fuera entregado a los Judíos. Pero mi reino no es de aquí”.

Representación de la Segunda Venida de Cristo.
Y regresará tal como está escrito en Marcos Cap. 13 vers. 26
“Y entonces verán al Hijo del Hombre viniendo en las nubes con gran poder y gloria”.

O en Apocalipsis Cap.  1 vers. 7
“He aquí, viene en las nubes y todo ojo le verá, aun los que le traspasaron; y todas las tribus de la tierra harán lamentación por El; sí. Amén”.

Siglo XX
La historia moderna de los Ovnis comienza hace setenta años, el 24 de junio de 1947 con el famoso avistamiento del piloto civil estadounidense Kenneth Arnold, quién volando sobre el monte Rainier, en el estado de Washington, avistó nueve objetos voladores no identificados.

El piloto civil Kenneth Arnold observó nueve
objetos volando en formación y a una
velocidad asombrosa el 24 de junio de 1947.
Sin embargo, en la Argentina hubo un avistamiento anterior que nadie asoció con objetos voladores no identificados.

El testigo del caso argentino fue el ingeniero industrial René Navarro Ocampo, que viajaba solo en setiembre de 1943 desde la ciudad de Rosario a Córdoba, al pasar la localidad de Oncativo, cerca de Laguna Larga, vio posado en la ruta un objeto en forma de disco muy luminoso. Era un fuego de luces de varios colores. El testigo se mostró sorprendido por lo que estaba observando y detuvo el automóvil. Al acercarse caminando al objeto, el aparato despegó despacio y verticalmente, quedó detenido en el cielo a una altura de unos mil metros. Segundos después se alejó a una velocidad increíble. En el suelo, en el centro de la carretera, quedó algo luminoso, Navarro Ocampo creyendo que estaba ardiendo, tomó una toalla y lo agarró, descubriendo que el objeto estaba congelado. Se trataba de un objeto metálico plateado en forma de L, de unos 15 cm por 30, con un espesor de un centímetro y medio. Era un acero de máxima pureza como el acero especial Böhler, que recién comenzó a fabricarse oficialmente en 1966.

Ovni fotografiado en Australia en 1954 por el 
ranchero W. C. Hall cuando sobrevolaba 
sus ovejas.
El investigador argentino Héctor Antonio Picco difundió este primer caso Ovni de la República Argentina, que sucedió mucho antes que el famoso caso del piloto norteamericano Kenneth Arnold, que hizo famoso el fenómeno de los “discos voladores”.

Cada año en el mundo se producen miles de avistamientos de ovnis, y aún muchos siguen negando su existencia. Es el colmo de la arrogancia humana pensar que somos los únicos seres vivos en el universo o que ningún otro ser inteligente puede llegar a visitar la Tierra.

Por Alberto Seoane

Más información sobre el avistamiento de Kenneth Arnold la encontrará aquí: 

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