SAPERE AUDE

SAPERE AUDE

jueves, 5 de abril de 2012

HUELLAS HUMANAS DE 100 MILLONES DE AÑOS EN EL RÍO PALUXY

Las "huellas de pies en piedra" son un tema que es considerado tabú por la “Ciencia oficial” ya que, generalmente las huellas fósiles de pies humanos se encuentran en rocas donde la “Historia oficial” afirma que no existía la humanidad.

Mapa del río Paluxy y
ubicación de Glen Rose.

Y aún peor para los académicos es hallar huellas de humanos que convivían con los dinosaurios y si estos humanos eran de talla gigantesca, aún peor. Tal como sucede en distintos hallazgos en todos los continentes, hubo humanos que dejaron su huella en  estratos contemporáneos de los dinosaurios, y hoy analizaremos las sorprendentes huellas en el río Paluxy,  en Glen Rose, Texas.

El Paluxy es un río en el estado norteamericano de Texas, es un tributario del Río Brazos. El Paluxy se forma por la convergencia del Río Paluxy del Norte y el Río Paluxy del Sur cerca de Bluff Dale y recorre una distancia de 46,6 kilómetros antes de desembocar en el río Brazos al Este de la ciudad de Glen Rose, en el condado de Somervell.

El río es mejor conocido por las numerosas huellas de dinosaurios encontradas en su lecho cerca a la Formación Glen Rose en el Parque Estatal del Valle del Dinosaurio. La Formación Glen Rose, es una formación geológica datada alrededor de 112 a 99,6 millones de años atrás durante el Cretácico inferior, y está protegida desde el año 1969, por el programa de Territorios Naturales Nacionales. Protege una zona de 6,2 kilómetros cuadrados.

La “vía de huellas” se compone de dos diversos tipos de huellas fosilizadas. El primero tipo pertenece a saurópodos de 9 a 15 metros de longitud, descubierto en 1930 por Barnum Brown y Roland T. Bird, eran las primeras huellas de saurópodos encontradas. Algunas son tan grandes como de un metro de ancho y lo que incomodó a sus descubridores era que en el mismo momento histórico y geológico había plasmadas huellas de pies humanos y gigantescos.

El segundo sistema de huellas es 640 milímetros de largo y pertenecen a un carnosaurio con tres dedos largos de alrededor de 9 m de longitud. Probablemente un Acrocanthosaurus. Las impresiones se creen que fueron preservadas en una zona de marea o una laguna, presionada en fango por los saurópodos en una migración y los terópodos en una partida de caza.

Huella de brontosaurio y huella humana
 en el lecho del río Paluxy, al menos
tiene 100 millones de años.

El primer hallazgo por los lugareños data de 1908, cuando hubo una gran inundación y el agua se elevó unos 8 metros por encima de su nivel normal, a partir de allí, la erosión de una capa de arcilla reveló huellas de humanos y dinosaurios.

Desde entonces se hallaron numerosas huellas de pies humanos y de dinosaurios, que lamentablemente han desaparecido ya que, desde al menos 1938, los visitantes, habían venido cortando y llevándose de recuerdo, huellas tanto humanas como de dinosaurios de los terrenos calizos del lecho del río Paluxy, próximo a Glen Rose.

Hoy quedan muchas menos que antes, pero son evidencias suficientes para hacer tambalear todo lo que se ha enseñado sobre la “Teoría de la Evolución”.

El Dr. Roland T. Bird, explorador por cuenta del Museo Americano de Historia Natural de la ciudad de Nueva York, había examinado las huellas del río Paluxy y en su descripción de las mismas, aparecida en el número de mayo de 1939 de la revista Natural History, Bird reconocía no haber visto nunca antes nada parecido a aquellas huellas, calificándolas de "perfectas hasta en el último detalle". Pero como las huellas humanas medían unos cuarenta centímetros de los dedos al talón, Bird manifestaba que “eran demasiado grandes como para ser de hombre, aunque tales huellas de pies desnudos mostraban todas las partes del pie humano, los dedos, el empeine y el talón, en las proporciones adecuadas”.


Clifford L. Burdick, un
pionero de la búsqueda
de huellas en las rocas.

En su obra Footprints in the Sands of Time (Huellas de pies en las arenas del tiempo), el doctor Clifford L. Burdick (1894-1992), visitó la zona en 1946 obteniendo importantes fotografías y describía el descubrimiento de "una serie de entre 15 y 20 gigantescas huellas humanas de pies descalzos, cada una de ellas de unos cuarenta centímetros de longitud y veinte de anchura. El paso o zancada medía unos seis pies (aproximadamente 180 centímetros), hasta que el individuo en cuestión se echaba de repente a correr, y entonces alcanzaba hasta 270 cm., marcándose en la arena sólo la parte delantera del pie y no el talón. Luego la serie de huellas desaparecía en la orilla".

En el río Paluxy hay varias
pisadas humanas que se
superponen a las dejadas
por los dinosaurios.
También se observan huellas humanas sobreimpresas en la huella de un brontosaurio aún fresca, una clara señal que el humano iba siguiendo a la bestia para cazarla. El reto o desafío planteado por estas extrañas huellas del lecho del río Paluxy exige una explicación científica y convincente que hasta ahora no lo ha logrado. Cualquiera que fuese la especie autora de aquellas huellas era evidentemente bípeda. Todas muestran aproximadamente la misma longitud de zancada o paso, que parece corresponder a hombres con un pie de unos cuarenta a cincuenta centímetros de longitud. La forma de las huellas es más parecida a la de un ser humano que a la de cualquier otro animal conocido por la ciencia.

Burdick hizo analizar una de las tantas huellas fósiles humanas de Glen Rose que fue llevada a la Universidad de Loma Linda en California donde la seccionaron con un diamante y el resultado fue que era auténtica. Reportaron que había estructuras de sedimentos en la roca.

La huella fósil de Paluxy que
Burdick hizo analizar en la
Universidad de Loma
Linda en California.
El material de la base había sido distorsionado por la presión en la superficie. Se pudo observar que lo que en su momento fuera lodo había aflorado entre los dedos del pie, fosilizándose después. De este modo quedó demostrado que la huella del pie encontrada no fue artificialmente cavada en la piedra caliza por el trabajo de los canteros, como dicen los escépticos.

Si se acepta que estas huellas son de origen humano, los científicos se verán obligados, bien a retrotraer al hombre al período cretáceo, bien a adelantar a los dinosaurios al pleistoceno cuando “oficialmente” apareció el hombre. Aunque los científicos ortodoxos dudarán mucho antes de aceptar cualquiera de estas dos alternativas, lo cierto es, que estos testimonios obligan a tomar alguna postura  y no evitar a toda costa su investigación.

La huella humana analizada data de la
Era Cretácica.
Refiriéndose a las pruebas de las huellas de Glen Rose, el doctor Burdick afirma que la teoría general de la evolución, propuesta en su día por Darwin, sufriría un golpe mortal, pues el registro geológico de huella de pies humanos contemporáneas a las de dinosaurios "sugieren que formas simples y complejas de vida coexistieron durante tiempos remotos o durante eras geológicas... Esto no encaja en absoluto con la hipótesis de que los tipos complejos de, vida evolucionaron a partir de formas inferiores o más simples... ".

14 pisadas humanas que
se cruzan con las huellas
de un dinosaurio en el
lecho del río Paluxy.
"La teoría evolucionista implica que, a través de las eras geológicas, la vida se ha ido haciendo no sólo más compleja, sino también mayor de tamaño. Pero si se utilizasen como criterio las referidas huellas humanas, se llegaría a la conclusión de que el hombre antiguo era como media, mucho mayor de tamaño que el moderno. Esto coincidiría con la mayoría de las formas de vida fosilizadas, que son mucho mayores que sus actuales contrapartidas... En general, la vida biológica ha tenido que enfrentarse a un medio desfavorable, lo que ha sido más un factor de degeneración que de evolución".

Las huellas encontradas en el lecho del río Paluxy, son huellas fósiles (icnitas) bípedas, de un gran tamaño. Son pisadas gigantescas de 54,61 centímetros de largo por 13,97 cm. de ancho, pertenecientes a un ser humano. Los geólogos concluyeron que el lecho del río correspondía a terrenos del cretácico a fines de la era mesozoica (entre 100 y 140 millones de años). Pero lo más curioso del caso es que junto a estas huellas de homínido se descubrieron en el mismo estrato huellas de varios dinosaurios.


El humano iba siguiendo el rastro del
saurópodo. Esta es la recreación de
sus pasos tal como están marcados
en el lecho del río Paluxy.
 Las huellas humanas no han sido aceptadas por la “Ciencia oficial” pero sí han aceptado las de los dinosaurios que están en el mismo sitio. Así que, tenemos que las huellas fósiles aparecen en rocas de cómo mínimo unos 100 millones de años de antigüedad, y los que dejaron las huellas de 50 centímetros de longitud eran seres humanos gigantes de 4 metros de altura que caminaban hace como mínimo 100 millones de años, pero este hallazgo es sistemáticamente negado por los “hombres de ciencia”.

Otra huella humana fósil en la orilla
del río Paluxy, en Glen Rose.
Ronald T. Bird uno de sus descubridores, por prejuicio rechazó su propio descubrimiento y por el temor a ser “castigado” por sus colegas del Museo de Historia Natural de Nueva York. Él escribió que observó “varias largas pistas de dinosaurios, hombres y gigantes entrecruzado el área”. Otros geólogos y paleontólogos visitaron el lugar y según los testigos manifestaron un gran nerviosismo cuando vieron las huellas. Su perplejidad y total incredulidad eran evidentes, en tanto que sus comentarios eran vacilantes y no querían comprometerse. Aquí había una prueba para toda persona sin prejuicios de que los hombres y dinosaurios fueron contemporáneos. Pero estos experimentados geólogos reaccionaron de la forma más evasiva posible, no debido a que la evidencia que habían examinado de primera, mano fuera inadecuada, sino simplemente debido a sus preconcepciones.

Afortunadamente existen otros que tienen la conciencia tranquila y difunden este conocimiento como el geólogo Dr. Cecil N. Dougherty que dejó constancia, con fotos en su libro Valley of Giants (Valle de Gigantes), de rastros humanos correspondientes al Período Cretácico, época de los dinosaurios cuando investigó el lugar en las décadas de 1960 y 1970.

El autor de Darwin
se equivocó, el
investigador Hans
Joachim Zillmer.
Más recientemente, el ingeniero alemán Hans-Joachim Zillmer, nacido en 1950, visitó Glen Rose y encontró otras huellas de pies humanos y sus descubrimientos están en su libro Darwin se equivocó, editado en español en el año 2000.

Por el momento, las huellas de los humanos que podríamos denominar "Hombre de Cañada Rose", siguen siendo un tema tabú, ya que la “Paleontología oficial”, para terminar con la creencia de la existencia de otros humanos antes de lo que se nos ha enseñado, ha determinado que “ningún ser humano dejó esas impresiones, lo que está marcado en las rocas son ¡huellas metatarsianas de un dinosaurio!”. Dicen los “sabios” que las huellas que parecen humanas son la erosión de los miembros anteriores o los metatarsos de dinosaurios carnívoros.

Es curioso que la erosión solo afecte a las huellas que parecen humanas y no a las de brontosaurios que están al lado. Hay erosión para lo que la “Ciencia oficial” no quiere aceptar.

Por Alberto Seoane


Vea imágenes explicadas en inglés sobre el río Paluxy y sus huellas.

12 comentarios:

  1. Qué poca vergüenza, a estas alturas y aún hay "creacionistas" :))

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si, y van en aumento, aunque te duela

      Eliminar
    2. ¿Y que tiene que ver este sensacional e innegable descubrimiento con el "creacionismo"? ¿Quien dice que no se puedan rebatir las teorías de Darwin y que hacerlo necesariamente es de "creacionistas? Las teorias darwinianas cada vez se quedan mas y mas rezagadas en la historia con los grandes avances de la ciencia de los últimos años. Cerrarse en el evolucionismo darwiniano del siglo XIX es caer en un dogmatismo propio de los religiosos de la edad media. Como se dice "los extremos se tocan"

      Eliminar
  2. Meeeeeeee escojonooooooopoooop juuuuuuuaaaaaaassssssss jjjjuuuuuuuuuaaaaaassssssss

    ResponderEliminar
  3. Me da mucha alegria saber... Que fuomka gigantes de casi 3 metros en la era antigua......Tambien la biblia afirma esto .....que DIOS antes de crear al humano habia gigantes

    ResponderEliminar
  4. Ya se comprobo que unas huellas son falsificada y otras son de sauropodos que aparentan ser de humano, que se puede explicar con la pareidolia.

    ResponderEliminar
  5. IGNORAR TANTOS HALLAZGOS DE NUESTRO PASADO, SOLO POR EL HECHO DE QUE SU EXISTENCIA NO CONCUERDA CON LOS CONOCIMIENTOS Y TEORIAS QUE HOY LA CIENCIA PROCLAMA COMO INALTERABLES ES UN GRAN ERROR. CUANTAS VECES YA HA SUCEDIDO QUE LOS DOGMAS CIENTIFICOS Y ACADEMICOS HAN TENIDO QUE ADAPTARSE A LOS NUEVOS CONOCIMIENTOS. AFIRMAR LO CONTRARIO SOLO CONVIERTE A LOS ESTUDIOSOS EN RELIGIOSOS, TEMEROSOS DE QUE SUS ARRAIGADAS CREENCIAS CAIGAN POR TIERRA.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Escribir solo en mayúsculas es pésima etiqueta en Internet. Usted dice que la Ciencia proclama cosas como inalterables e inmediatamente procede a recordarnos todas la veces que la Ciencia ha corregido su rumbo conforme se aprende más... entonces es una cosa o la otra.... O la Ciencia se autocorrige o dice que las cosas son inalterables, pero usted se contradice solo.

      La Ciencia precisamente se trata de investigar y experimentar para corregir nuestro conocimiento, pero cuanto más aprendemos, podemos ir descartando algunas cosas. La ciencia, por ejemplo, ya no necesita tomar en serio la hipótesis de que la Tierra sea plana. Eso por supuesto no evita que haya siempre un montón de locos ahí que sigan insistiendo en eso basados en sus propias alucinaciones. Pero no por que existan esos locos tenemos que escucharles en TV como si se tratara de autoridades....

      Eliminar
    2. y decir que hay locos solo por que se es incapaz de usar la ciencia para contestar algo evidente, es otra locura, o solo un acto de "fe ciega" en esa nueva religión que se llama la ciencia evolucionista. Y no venga a decir que es un "hecho científico", para intentar cerrar un debate inconcluso, en el que los nuevos creyentes de la fe científica, se han hecho fánaticos encerrados en dogmas, como el del "big bang" (la explosión de algo surgido de la nada que lo crea todo, y ese todo tiene un orden perfecto, jamas deducible de una explosión), o la evolución (azar y tiempo, sin inteligencia de por medio, logrando cosas sorprendentemente complejas, que ni el muy inteligente hombre puede recrear).
      Y siguiendo su linea de contradicciones manifiestas: Si la ciencia esta en constante construcción, como puede atreverse a descartar algo respecto de lo cual la ciencia misma no tiene respuesta comprobable? o va a decir que las filosofias cientificas sobre el antes del big bang ya son un hecho cientifico. Olvida usted que la evidencia cientifica, que no es filosofia, reconoce la existencia de un diseñador cuando encuentra un diseño, ¿o ha visto algún estudioso afirmando que las piramides de Egipto surgieron del cruc del tiempo con el azar?. O que diría usted, si pudiera viajar en el tiempo, a un "cientifico" del futuro que dijera, tras desenterrar el "fosil" de una simple teléfono móvil, que afirmara que el mismo fue el producto de una nueva vertiente de la evolución, que desharía el mito de los ignorantes que pensaban que había sido creado por un hombre?

      Eliminar
    3. Mejor no lo pudo haber dicho Javier Sánchez. Le faltó remitirlos al moderno concepto del "Diseño Inteligente" propuesto por el distinguido bioquímico norteamericano Michael Behe, autor dicho sea de paso, del libro "La caja negra de Darwin"

      Eliminar