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martes, 26 de diciembre de 2017

CIERVA ENTRA EN UNA TIENDA COMERCIAL EN COLORADO Y DESPUÉS REGRESA CON SUS CRÍAS

La empleada le ofreció la primera vez una barra de maní para alejarla pero luego regresó con sus tres hijos.

Aquí vemos a la cierva entrando en
la tienda de regalos en Fort Collins.
Lori Jones estaba trabajando en la tienda cuando, de la nada, apareció una cierva salvaje en la entrada. 

Mientras Jones miraba con asombro, la cierva se paseaba por toda la tienda examinando los estantes.

El curioso animalito, entró el 20 de diciembre en la tienda de regalos en Horsetooth Inn ubicada al pie de las Montañas Rocosas en Fort Collins, Colorado, Estados Unidos. Los anteojos de sol y las bolsas de papas fritas fueron lo primero que llamó la atención del cérvido.

La cierva recorrió todo el local curioseando
como lo hace un turista.
Esta hembra no era completamente extraña para Jones. Sabía que vivía en la zona y que de vez en cuando cruzaba los terrenos hacia un campo cercano donde pastaba. Sin embargo, nunca antes, había entrado a la tienda.

Así que Jones tuvo que hacerse cargo de la cierva perdida. La sacó pacíficamente de la tienda con algo sabroso: una barra de maní.

Cuando la hembra se fue, la empleada retomó sus actividades sin pensar en lo que ocurriría después. Media hora más tarde, volvió, pero esta vez llegó con sus tres hijos (dos eran venados gemelos).

La cierva regresó a los 30 minutos con
sus tres crías.
Seguramente, la madre les contó que la barra de maní estaba muy sabrosa.

“Se me quedaron mirando desde la puerta como diciendo, ‘¿Podemos entrar nosotros también?’. Yo les dije, ‘No’. Era tan divertido”, dijo Jones.

Lori tiene la norma de no dar de comer a animales que viven en la naturaleza, pero se sintió conmovida y no pudo evitar invitarles a otra barrita de maní a cada uno, una vez fuera del local.

Los cérvidos parecen preguntar ¿podemos
entrar? o ¿hay maní para nosotros?
Después del convite, Jones aplaudió con fuerza para mandar a los ciervos de vuelta al bosque, “llévate a tus niños a casa”, gritó.

Teniendo en cuenta que se trataba de animales salvajes, Jones no quiso malcriarlos.

“Fue algo muy bonito de ver. La población de animales salvajes por aquí es simplemente increíble. Tenemos pumas, borregos cimarrones, ciervos, mapaches, lo que sea. Tienen que valerse por sí mismos. Es la naturaleza. Pero creo que todos son maravillosos".


De lo que no cabe ninguna duda es que los animales jamás dejarán de sorprendernos.

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