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jueves, 18 de diciembre de 2014

LOS ITALIANOS HUNDEN LOS ACORAZADOS BRITÁNICOS HMS VALIANT, HMS QUEEN ELIZABETH Y EL PETROLERO SS SAGONA

La mayor hazaña de los buzos de ataque italianos fue en el puerto de Alejandría, la noche del 18 al 19 de diciembre de 1941 cuando el submarino Sciré atravesó las defensas inglesas y seis buzos de asalto colocaron minas y volaron tres barcos enemigos. Y por si esto no fuera poco, la Fuerza de ataque de Malta también conocida como Fuerza K, entró en un campo de minas frente a Trípoli, Libia y se hunden un crucero y un destructor mientras que otros dos destructores quedan averiados el 19 de diciembre.

El submarino Sciré en puerto con los
contenedores cilindricos en donde almacena
los torpedos tripulados.
El 3 de diciembre de 1941 el submarino Scirè zarpó de La Spezia transportando tres torpedos humanos o SLC (Siluro di Lenta Corsa o torpedo de curso lento) para llevar a cabo la Incursión de Alejandría. En la isla de Leros en el Egeo, se embarcaron seis tripulantes de la Decima Flottiglia MAS (Décima Flotilla de Vehículos de Asalto), entre los cuales se encontraba el jefe de la operación secreta, el teniente Luigi Durand de la Penne.

Capitán Junio Valerio Borghese,
a cargo del submarino Sciré.
Para el ataque contra Alejandría los italianos decidieron emplear los torpedos de marcha lenta TML, conocidos coloquialmente como maiale (cerdo). Se ha elaborado un plan en el que el submarino Scirè, comandado por el capitán Junio Valerio Borghese (1906-1974), transportaría a hombres de la Décima Flotilla MAS para que se infiltraran en el puerto de Alejandría con el fin de hundir a los dos únicos acorazados británicos en ese mar: el HMS Valiant y el HMS Queen Elizabeth. Para dicha misión han sido escogidos el Teniente Luigi Durand de la Penne (1914-1992), quien ha sido puesto al frente de la operación, el Capitán Antonio Marceglia (1915-1992), el Capitán de artillería naval Vincenzo Martellotta (1913-1973), más los cabos buzos Emilio Bianchi, Mario Marino y Spartaco Schergat. Estos hombres a bordo de tres torpedos humanos equipados con 300 kilogramos de trilita explosiva, tripulados bajo el agua por dos de los voluntarios respirando desde tubos de oxígeno, tendrían que acercarse al puerto de Alejandría y colocar las cargas buceando bajo los barcos enemigos. Después deberían escapar por sus propios medios, o bien entregarse prisioneros. Sin duda una misión así tiene pocas probabilidades de salir bien y requiere de un valor extraordinario.

El puerto de Alejandría, visto desde
el aire en 1941.
Mientras se desarrollaba la operación, en Alejandría, el almirante de la Marina británica Andrew Cunningham, que comandaba a toda la flota se sentía seguro porque Alejandría estaba tan bien protegida, que pensó que mientras sus buques permanezcan allí, no les sucedería nada. Desde luego no sabía lo muy equivocado que estaba.

Insignia de la Décima
Flotilla MAS.
El 18 de diciembre de 1941 el Scirè está frente a Alejandría, a punto de lograr otra derrota británica en un momento en que Gran Bretaña se encuentra en una de las mayores crisis de su Historia. Ya que la mayoría de sus mejores buques de guerra ya no existen más. Su único portaaviones en el Mediterráneo, el HMS Ark Royal y el acorazado HMS Barham han sido hundidos por submarinos de Alemania. Gran cantidad de cruceros, como el HMS Gloucester, HMS York, HMS Fiji, HMS Calcutta y HMS Galatea, crucero de 5.220 toneladas, su última pérdida cuando fue el 14 de diciembre torpedeado en el Mediterráneo y hundido por el U-557 fuera de Alejandría, Egipto. El Comandante, Capitán Sims, 22 oficiales y 447 marineros se perdieron.

Ilustración de un SLC o Maiale, con dos buzos.
Los únicos portaaviones en ese mar, el HMS Ilustrious y el HMS Formidable, se encuentran fuera de combate recibiendo reparación especial en Estados Unidos, mientras que el HMS Eagle y el HMS Audacity son los únicos portaaviones que todavía operaban en el Océano Atlántico. Por otra parte, la Flota Británica del Océano Pacífico acaba de dejar de existir cuando Japón hundió el pasado día 10 de diciembre al acorazado HMS Repulse y al crucero pesado HMS Prince of Wales.

Mapa del puerto de Alejandría,
el 18 de diciembre de 1941. Clic 

en la imagen para aumentarla. 
Sin portaaviones y con un número muy reducido de cruceros en el Mediterráneo, los acorazados HMS Queen Elizabeth y HMS Valiant son la única fuerza capaz de enfrentarse a los italianos. Protegidos dentro del puerto de Alejandría por redes antitorpedos y artillería antiaérea, junto a otros navíos menores y el petrolero SS Sagona de la Noruega Libre,

El 18 de diciembre por la noche, el Scirè soltó los 3 torpedos humanos a 1,3 millas del puerto comercial de Alejandría. Cada torpedo lleva a dos de los seis miembros de la tripulación de la Décima Flotilla MAS que van a llevar a cabo el raid sobre Alejandría. Despidiéndose de los marineros del submarino Sciré, los tres torpedos humanos han navegado manualmente hasta Alejandría, bordeando el dique y el rompeolas, hasta la boca del puerto, la cual se encuentra cerrado por las barreras antisumergibles.

Dos buzos en un Maiale.
Entraron al puerto a las 23.30 horas, cuando los británicos bajaron la red defensiva para dejar pasar a tres destructores de la Royal Navy. En ese preciso instante los tres torpedos humanos italianos se han colado sumergidos dentro de la rada de Alejandría sin ser vistos por nadie, ni siquiera los destructores sobre sus cabezas. Una vez en el interior, cada máquina bajo el agua se ha dirigido a sus objetivos. Dos de los torpedos humanos han colocaron sus explosivos sin problemas en el casco del acorazado HMS Queen Elizabeth y del petrolero SS Sagona. El torpedo humano del teniente Luigi Durand ha tenido mayores dificultades cuando su torpedo Maiale 221 ha quedado enganchado en los cables del acorazado HMS Valiant, por lo que los italianos han tenido que abandonar la máquina y colocar las cargas de demolición a mano, aguantando la respiración con sus tanques de oxígeno. 

Los buzos italianos colocando las
minas lapa en los buques ingleses.
Tras muchas dificultades, Luigi de la Penne y su segundo Emilio Bianchi acoplaron exitosamente una mina lapa bajo el HMS Valiant, pero tuvieron que emerger mientras trataban de escapar y fueron capturados. Los encerraron en un camarote del Valiant y se negaron a responder las preguntas de sus captores. Quince minutos antes de la explosión, de la Penne pidió hablar con el capitán del Valiant y le informó de la inminente explosión, pero rechazó ofrecer más información. Fue llevado de vuelta al compartimiento, pero ni él ni Bianchi resultaron heridos por la detonación de la mina porque el capitán Charles Morgan ordenó evacuar el barco y no hubo bajas.

El puerto de Alejandría, marcados con flechas
el Queen Elizabeth y el Valiant.
La explosión de la mina en la proa del Valiant provocó un agujero de 18 metros de largo por 9 metros de ancho. El agua penetró e inundó su polvorín hundiendo al navío.

Los hombres rana Antonio Marceglia y Spartaco Schergat, en el torpedo Maiale 222 se encargaron del Queen Elizabeth, colocando las cargas que explotaron bajo la sala de máquinas B y abrieron una brecha de 58 metros de longitud por 6 metros de anchura en el doble casco. Tres salas de calderas quedaron inundadas en cuestión de minutos y el acorazado se hundió, aunque la cubierta principal y la superestructura quedaron por encima de la línea de flotación. Sólo 9 tripulantes perecieron en el hundimiento del acorazado.

Dos buzos italianos en un Maiale
antes de sumergirse.
En tanto que Vincenzo Martellotta y el cabo Mario Marino se encargaron de adherir minas lapa al petrolero. El buque, cargado con 16.000 toneladas de combustible, saltó por los aires, dañando gravemente además al destructor HMS Jervis, anclado a su lado.  

El HMS Valiant en 1937 antes de ataque
de los buzos italianos.
Marceglia y Schergat consiguieron llegar a la costa, se quitaron el traje de buzo y quedaron de uniforme, caminaron y llegaron a la carretera. A las 17 horas del 20 de diciembre son capturados en Rosetta en la desembocadura del Nilo, donde esperaban un submarino para el 24 de diciembre.

Imagen de un SLC y el buzo que va a bordo.
Martellotta y el cabo Mario Marino tras abandonar el Maiale 223 fueron capturados en un control militar una hora después de colocar las cargas explosivas pero sus minas hundieron al HMS Valiant, al acorazado HMS Queen Elizabeth y al petrolero noruego Sagona, las explosiones dañaron gravemente al destructor HMS Jervis que estuvo seis semanas en reparaciones. Los dos acorazados se hundieron en aguas no profundas, por lo que fueron reflotados. El Valiant fue reflotado meses después, y gracias a reparaciones provisionales, en mayo de 1942 pudo partir a Durban, Sudáfrica, para ser reparado en profundidad.

El acorazado Queen Elizabeth hundiéndose en
el puerto de Alejandría, el 19 de diciembre
de 1941.
Sobre el Queen Elizabeth, después de reflotarlo y llevar a cabo las reparaciones de urgencia, el barco partió para los Estados Unidos donde necesitó unas nuevas y completas obras de reparación y modernización en la base naval de Norfolk, a donde llegó el 27 de junio de 1942. Ambos navíos estuvieron en reparaciones por más de un año.

El Imperio Británico tuvo en Alejandría la que probablemente sea la mayor derrota naval que ha sufrido nunca en el Mar Mediterráneo. La Royal Navy en pocos minutos, perdió más de 70.000 toneladas de acero británico que fue a parar al fondo del puerto de Alejandría.  

Componentes de un SLC o Maiale. Clic para
ampliar la imagen.
Cabe destacar que el hundimiento de los tres buques en Alejandría debilitó el poderío de los piratas británicos en el Mediterráneo durante varios meses.

Churchill ocultó este desastre hasta abril de 1942, momento en que se lo informó al Parlamento británico.

Se hunde la Fuerza K
Mientras tanto, el 16 de diciembre, las tropas del Eje en el norte de África comenzaron a retroceder hacia El Agheila en Libia. Para el suministro de las fuerzas italianas y alemanas que operan en Libia, la Marina italiana envió un convoy de cuatro cargueros de Taranto, Italia, escoltados por una poderosa flota de cuatro acorazados, cinco cruceros, veinte destructores y un barco torpedero.

Lugar del hundimiento del HMS Neptune
y HMS Kandahar.
En una acción precipitada por parte del Almirantazgo Británico, ansioso por compensar sus recientes fracasos en todos los mares del mundo con una gran victoria sobre los convoys de suministros del Eje envía a atacar Trípoli a la Fuerza de Ataque de Malta, integrada por la Fuerza K al mando del Capitán W. G. “Bill” Agnew y la Fuerza B al mando del Capitán O´Connor.

El HMS Neptune estaba al mando
del capitán Rory O´Connor.
Durante las primeras horas del 19 de diciembre de 1941, la fuerza británica se ha dado de bruces con un campo de minas del Eje a 32 kilómetros de distancia de Trípoli. El campo de minas ha tomado a los piratas británicos desprevenidos, puesto que la profundidad del mar en la zona es de 180 metros, lo cual según los británicos es demasiado para poder plantar un campo de minas. El crucero HMS Neptune chocó contra cuatro minas dio una vuelta de campana y se fue a pique en las afueras de Trípoli. Un total de 765 hombres murieron con el buque. Los sobrevivientes de Neptune fueron encontrados en balsas salvavidas cuatro días después por lanchas torpederas italianas. De los 16 hombres a bordo solo uno estaba vivo. El Marinero John Norman Walton fue el único sobreviviente.

El destructor HMS Kandahar también resultó
dañado por el campo de minas.
El destructor HMS Kandahar también impactó contra una mina y quedó mortalmente averiado, murieron 73 hombres a bordo, siendo hundido por los británicos algunas horas después. Los cruceros HMS Aurora y HMS Penelope también resultaron seriamente dañados pero a duras penas lograron regresar a Malta. El Aurora perdió 100 hombres por la explosión. En total, unos 940 marineros británicos, muchos de ellos neozelandeses a bordo del Neptune, han perdido la vida en este nuevo desastre para la Royal Navy.

Tras este incidente, la Fuerza de Ataque de Malta, que ha supuesto una gran amenaza para el tráfico naval del Eje hacia Libia durante la mayor parte del año 1941, quedó virtualmente aniquilada. Sus últimos despojos serán retirados a Gibraltar, lo que dejará visiblemente reducida la presencia naval británica en el Mediterráneo Central y concederá un respiro a los convoys del Eje que surcan el Mediterráneo justo en el momento en que Rommel, está en plena retirada estratégica a través de Cirenaica hacia Tripolitania.

1 comentario:

  1. Es tiempo que se reivindique el Valor Italiano tantas veces injustamente despreciado por la propaganda pirata.
    Viva Italia y la Argentina !

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