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miércoles, 23 de mayo de 2012

EL HUNDIMIENTO DE LA FRAGATA ANTELOPE

En una jornada de gloria para los aviones argentinos atacaron y hundieron la Antelope y averiaron a cuatro navíos de guerra británicos, entre ellos la fragata Broadsword y el buque de desembarco Intrepid.

Posiciones inglesas tras el desembarco.
En la mañana del 23 de mayo, los invasores ingleses que llegaron a tierra en vehículos anfibios de la flota colonialista británica, sumaban más de 3.000 hombres desembarcados en San Carlos. De todas maneras, los invasores aún estaban en una posición frágil pero favorecida por el mal tiempo que impedía volar a los aviadores argentinos.

Al mediodía, el clima y la visibilidad habían mejorado sustancialmente y a las 12.00 horas los pilotos salieron de Río Gallegos a defender las islas Malvinas.

Bajo el indicativo “Trueno”, volaban dos A-4B Skyhawk, armados con una bomba MK-17. Piloteados por el 1er Teniente Luciano Guadagnini (C-242) y Alférez Hugo Gómez (C-240).

Otros dos A-4B Skyhawk, bajo el indicativo "Nene", armados igual que los anteriores eran piloteados por el Capitán Pablo Carballo (C-228) y el 1er Teniente Carlos Rinke (C-239).

Aviadores argentinos atacando con valentía
las naves de guerra Antelope y Broadsword.
Por un error de planificación en la posición del avión cisterna Hércules KC-130H, la escuadrilla no pudo repostar en vuelo y continuaron su misión. Arribaron al estrecho de San Carlos desde el Sur, donde se cruzan con un helicóptero Sea Lynx británico, y de inmediato fueron recibidos por un denso fuego antiaéreo desde las fragatas piratas F-88 Broadsword y F-170 Antelope. Luego de realizar una maniobra para ponerse en posición de ataque, el avión de Pablo Carballo (C-228) es alcanzado debajo del ala derecha, que algunas fuentes adjudican a un misil Rapier (lanzado desde tierra), lo que le obliga a abortar el ataque y buscar una zona segura para la eyección, pero con el avión aún dominado decide retornar al continente. Próximo a Pradera de Ganso observa el ataque con otros dos misiles, tal vez Rapier de las baterías en los montes Sussex, pero no es alcanzado.

El Primer Teniente Luciano
Guadagnini tenía 30 años y
había nacido en Bahía Blanca.
Por su parte el alférez Gómez (C-240) continúa su ataque en solitario y lo hace sobre la fragata F-170 Antelope, registrando el impacto de su bomba Mk.17, de 1000 libras, aunque esta no estalla.

Segundos después aparece la segunda sección, con el 1er Tte. Luciano Guadagnini (C-242) como líder, atacando al mismo buque. Tan pronto como lanza su bomba contra la fragata británica, el fuego antiaéreo impacta su ala derecha, casi al borde de estrellarse contra el mar, Guadagnini recupera el avión, pero no lo suficiente para evitar estrellarse contra el mástil de la Antelope, muriendo en el choque. Aún sacudiéndose por el impacto del avión, la bomba de Guadagnini impacta al buque casi a mitad del casco, aunque no estalla. Segundos después, el Tte. Rinke (C-239), logra esquivar el fuego antiaéreo y lanza su bomba sin resultados, mientras se retiraba sobrevuela al trasatlántico MV Canberra y avista otros ocho buques en la bahía. Separados por las circunstancias, los tres aviones arriban a Río Gallegos con unos pocos minutos de diferencia entre sí, a las 15:30 hs.

A las 12.35 horas, la EA33 lanza su ataque, alineaba sólo cuatro aeronaves y todas habían sido asignadas al ataque. Armados con cuatro bombas frenadas Mk.82SE “Sakeye”, la escuadrilla naval estaba compuesta por los capitanes Castro Fox (3-A-301) y Zubizarreta (3-A-306), así como los tenientes Benítez (3-A-302) y Olivera (3-A-305). Durante el vuelo, el teniente Olivera (3-A-305) informa un desperfecto y debe regresar a la base, mientras que los otros tres aviones arriban a la zona de los blancos y se encuentran bajo una densa respuesta antiaérea, motivada por los ataques previos de la oleada anterior, y los tres pilotos realizan sus ataques en manera individual. El capitán Castro Fox (3-A-301) atacó al buque de desembarco L-11 Intrepid, mientras que el teniente Benítez (3-A-302) lo hizo contra la fragata F-170 Antelope. Sin embargo, el capitán Zubizarreta (3-A-306) no pudo soltar sus bombas debido a un fallo en el lanzador múltiple MER, quedando con sus bombas suspendidas en el soporte ventral. Los ataques no presentaron daños de gravedad para ninguno de los objetivos navales atacados en la incursión. Cuando los tres aviones arriban al continente, el viento cruzado y el hielo en la pista hacen que el avión de Zubizarreta salga de la pista, quebrando el aterrizador frontal, con la carga de bombas al completo, decidió eyectarse, pero las condiciones en que lo hizo impidieron que se abriera el paracaídas y muere al impactar contra el suelo. El capitán Castro Fox apenas logró un aterrizaje de emergencia casi sin combustible.

Avión A-4B Skyhawk argentino.
Otra oleada de ataques se inició a las 13.30 horas, cuando el G4C lanza, desde San Julián, a las escuadrillas “Plata” y “Oro”, sin embargo no encontraron al avión cisterna, como sucedió con la escuadrilla “Nene”, y los A-4C abortaron el ataque. A las 14.20 horas, el G6C inicia su participación del día, alistando dos escuadrillas, cada una con tres Mirage Dagger cada una, armados con una bomba Mk.17 cada uno, mientras que en Río Grande se alistó una tercera escuadrilla, con otros tres Dagger, estos armados con dos bombas BRP de 250 Kg., además de la munición de cañón.

La sección “Daga” estaba compuesta por el capitán Cimatti (C-417), capitán Rhode (C-414) y 1er Tte. Ratti (418), mientras que la sección “Puñal” estaba compuesta por el mayor Martínez (C-429) y el Tte. Volponi (C-437), ya que el capitán Moreno no pudo despegar. La última sección era la “Coral”, ésta estaba compuesta por el capitán Dimeglio (C-421), el Tte. Faget (C-420) y el 1er Tte. Roman (C-434).

Monumento al piloto Héctor Ricardo Volponi
 en la localidad bonaerense de Tres Arroyos.
El avión es un Mirage Dagger similar al que
utilizaba Volponi cuando fue abatido a los
27 años. Tenía una hija de un año y
su esposa estaba embarazada de un niño
que no conoció a su padre.
La sección “Daga” inicia su vuelo y durante el mismo, el capitán Cimatti (C-417) informa pérdida de combustible y regresa al continente. Los dos aviones restantes, al mando del capitán Rhode (C-414) informan que en la zona del objetivo no había ningún blanco y contactó con la sección “Puñal” que venía detrás, pudiendo escuchar que “Puñal 2”, el Tte. Volponi, informaba de que eran interceptados por una PAC británica. La sección “Puñal” llevaba un retraso de cinco minutos con respecto a la sección “Daga” cuando son interceptados por una patrulla de Sea Harrier del 800 Squadron compuesta por el Teniente Hale (ZA194) y el Teniente Comodoro Auld (ZA177/77). En la acción, el Tte. Volponi (C-437) informa que estaban siendo interceptados, pero poco después el mayor Martínez (C-429) informaba del posible derribo de su numeral, algo que así había ocurrido, el teniente Hale disparó un misil AIM-9L contra Héctor Ricardo Volponi, logrando el impacto. El cuerpo de Volponi sería recuperado por personal de la isla Borbón (EAN “Calderón”) y luego enviado al continente. Por su lado, la escuadrilla “Coral”, al conocer la amenaza británica y saber del derribo de Volponi, abortaron la misión.


Si bien el día aparentaba no haber supuesto más que los daños registrados en la fragata F-170 Antelope, ésta quedó fuera de combate temporalmente hasta que se desactivaran las bombas alojadas en el casco. Por ello se decidió evacuar al buque y solamente se embarcaron dos especialistas en explosivos de la RAF encargados de la peligrosa tarea, Phillips y Prescott.

“Ellos estaban seguros de que podían hacer el trabajo –dijo el Capitán de la Antelope, Nick Tobin–. Comenzaron con la bomba de popa, porque dijeron que habían tratado con una similar en otro buque […] luego de varios intentos para desactivar la bomba, utilizando diversos métodos, explotó [...].”.

La HMS Antelope explota en la noche del
23 de mayo y se hunde en la mañana
del 24 de mayo.
La bomba era la lanzada por el 1er Tte. Guadagnini. En el intento de desactivación, la bomba de 454 Kg. se activó y estalló iluminando la noche con una explosión de tremendas dimensiones. Sin personal a bordo y con los dos técnicos muertos, el incendio ganó el buque e hizo estallar el compartimientos de misiles y luego ardió durante toda la noche y parte de la mañana del día 24 de mayo antes de que se produjeran más explosiones, se quebró el casco y se hundió con la popa y la proa asomadas en el agua en forma de “V” en las aguas del estrecho de San Carlos.

Final de la fragata inglesa HMS Antelope.
En esta jornada, Gran Bretaña reporta un muerto y siete heridos por la Antelope y la baja de un piloto al explotar un Sea Harrier en un extraño accidente reportado en el portaaviones Hermes.

Los británicos ahora veían con gravedad lo peligroso que se estaba poniendo la operación de desembarco, habían perdido dos buques, otros dos habían quedado fuera de combate por el resto de la guerra, mientras que dos más habían sufrido daños menores en los primeros días de combate.

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